Las principales ventajas de láser aplicado en la corrección de los problemas refractivos son:
- Indolora: uso de la anestesia local, mediante el uso de colirio.
- Cómoda: no requiere hospitalización y la intervención de los dos ojos se practica en un mismo día.
- Rápida: el rayo láser incide en cada ojo entre uno y tres minutos para corregir el defecto visual.
- Eficaz: los pacientes pueden disfrutar de una calidad visual idéntica a la de quienes nunca han necesitado gafas o lentillas.
- Segura: desde 1995, más de cuatro millones de personas han optado por esta técnica quirúrgica.
- Postoperatorio sencillo: solamente es necesario aplicar unos colirios durante una semana y acudir a tres revisiones periódicas.
- Rápida recuperación visual: el paciente puede volver a realizar sus actividades cotidianas al día siguiente de la intervención.
- Es una técnica no invasiva ya que no actúa en el interior del ojo sino en el exterior del mismo sobre la córnea.

















