22/12/2008. Ojo con el Invierno
Ahora que tenemos el invierno encima y ha empezado la temporada de esquí, muchos de nosotros estamos pensando en escaparnos a la nieve, preocupándonos por tener un buen equipamiento, la ropa de abrigo adecuada, un buen calzado y una buena crema protectora, pero.... ¿qué pasa con nuestros ojos?
No hay que olvidar que en las zonas de alta montaña el índice de radiación ultravioleta aumenta un 10% cada 100 metros de altura debido a que tenemos menos ozono sobre nuestras cabezas que nos proteja de la radiación, y que la nieve incrementa el efecto de la radiación un 90%, favoreciendo que nuestros ojos estén expuestos a posibles patologías originadas por una exposición al sol en la montaña.
La sobreexposición al sol sin una adecuada protección visual puede ser la causa de dolencias oculares como la conjuntivitis, la queratitis, el incremento del riesgo de sufrir problemas de cristalino (cataratas), de retina (degeneración macular) y corneales (queratoconjuntivitis).
En este sentido, desde CLINICA BAVIERA les recordamos la importancia de utilizar gafas de sol homologadas, es decir, que tengan los filtros adecuados para evitar el paso de las radiaciones ultravioletas del sol, y si es posible con protección lateral.
Es importante saber que así como existen cremas con factores de protección para la piel, también existen lentes solares con filtros que actúan en función de las necesidades del usuario.
Estos filtros van del 0 al 4:
· 0: se utiliza para lugares de poca luz, para el invierno, para el cielo nublado y las fotofobias.
· 1: se utiliza en ciudades con luz y sol pero no en cantidades elevadas. Por lo general, este lente tiene entre el 43% y el 70 % de absorción de la radiación.
· 2: se utiliza para lugares con mucha luz. Inclusive para inviernos muy luminosos. También para correr, para andar en bicicleta o para estar en el campo. Esta es la categoría más habitual.
· 3: está previsto para veranos con mucho sol, de manera que cubran bien los ojos, para ir a la playa o al campo en días muy luminosos.
· 4: es para alturas superiores a los 3.000 metros, sobre todo para la nieve. Está especialmente desaconsejado para conducir automóviles porque en un túnel, por ejemplo, limita la visión casi por completo.
Recuerda que si el sol nos quema la piel, el cuerpo regenera el tejido cutáneo. Pero ¿qué ocurre con nuestros ojos?... por eso es muy importante realizar periódicamente un examen ocular por parte de un especialista que garantice la salud de tus ojos.
Otro factor característico del invierno que no debemos olvidar, es el uso de la calefacción a altas temperaturas, sobre todo las de aire, aumenta el número de personas que padecen sequedad ocular y agrava los síntomas de este trastorno. Para evitar esto, se deben utilizar humificadores en lugares con fuertes calefacciones y aumentar el uso de lágrimas artificiales.












