CIRUGÍA DE CATARATAS

¿Quieres saber en qué consiste la cirugía de cataratas? Te explicamos cómo es la cirugía y qué resultados puedes esperar

La cirugía de cataratas es el procedimiento quirúrgico que consiste en la extracción del cristalino del paciente, que ha perdido su transparencia debido al paso del tiempo o por otras causas, y en su sustitución por una lente intraocular que realizará su misma función. El cristalino es la lente del ojo que nos permite enfocar los objetos que están situados a diferentes distancias. El cristalino “sano” es transparente, mientras que el cristalino con cataratas se opacifica y pierde esta característica.

La técnica más frecuente para operar las cataratas es la facoemulsificación. La facoemulsificación es una técnica microquirúrgica que se realiza de forma ambulatoria (sin ingreso) y con anestesia tópica (gotas) que se basa en el uso de ultrasonidos de alta velocidad para fragmentar el cristalino opacificado por las cataratas. A continuación, se extrae ese contenido opaco del cristalino, mientras que el saco que lo envuelve se queda dentro para alojar la lente intraocular que se implanta durante la cirugía. La cirugía de cataratas mediante la técnica de la facoemulsificación, realizada con el equipamiento adecuado y por un cirujano con experiencia, es una operación con un alto índice de éxito y un bajo riesgo de complicaciones.

Las principales ventajas de la facoemulsificación frente a otras técnicas son:

  • Que habitualmente no son necesarias las suturas.
  • Que la recuperación suele ser más rápida y se adelanta la rehabilitación visual.
  • El paciente recupera su vida normal en un plazo de tiempo corto.

En los últimos años, y gracias a la aparición de lentes intraoculares multifocales trifocales, se han producido importantes avances en lo que afecta a la calidad de la visión que recupera el paciente operado de cataratas. Este tipo de lentes ofrece tres planos diferentes de enfoque (lejano, media distancia y distancia próxima) con lo que los paciente recuperan un rango de visión completo tras la operación y pueden realizar todo tipo de actividades sin necesidad de utilizar gafas o lentillas, desde conducir hasta leer un libro. Esto ocurre porque la lente corrige todo defecto refractivo que pueda padecer el paciente (vista cansada, miopía, hipermetropía y/o astigmatismo). La incorporación de estas nuevas lentes supone una mejora notable con respecto a las utilizadas hace unos años ya que reducen de manera significativa los posibles efectos secundarios como los halos nocturnos.