RETINOPATÍA HIPERTENSIVA

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El término retinopatía hipertensiva hace referencia a las alteraciones que se producen en la retina como consecuencia de la hipertensión arterial.

¿QUÉ ES Y CUÁLES SON SUS CAUSAS?

El término retinopatía hipertensiva hace referencia al conjunto de alteraciones que se producen en la retina como consecuencia de la hipertensión arterial. Según datos de la Sociedad Española de Hipertensión (SEH), hasta un 40% de los mayores de 18 años padece hipertensión arterial, un problema que puede ocasionar distintas afecciones oculares que pueden asociarse, en algunos casos, a una pérdida irreversible de visión debido a las anormalidades que se producen en el flujo sanguíneo de la zona ocular. Las principales dolencias oftalmológicas que pueden aparecer como consecuencia de la hipertensión arterial son la neuropatía óptica isquémica, la oclusión de la arteria retiniana y la oclusión de la vena retiniana, entre otras.

La neuropatía óptica isquémica puede ocasionar una pérdida repentina de la visión central, de la visión lateral o de ambas como consecuencia de la disminución o interrupción del flujo sanguíneo hacia el nervio óptico.

La oclusión de la arteria retiniana se produce por un bloque del riego sanguíneo en las arterias que van a la retina.

La oclusión de la vena retiniana se manifiesta como un bloqueo de las venas que llevan la sangre que sale de la retina, bien de la vena principal o de alguna de sus ramas. La falta de retorno de sangre origina un “encharcamiento” de la zona alterada por la oclusión.

Existen varios aspectos que condicionan la aparición o no de estos trastornos oculares, como la gravedad de la hipertensión arterial que padece el paciente o el tiempo en el que la tensión arterial se ha mantenido en niveles elevados.

La mayor parte de los pacientes que padecen retinopatía hipertensiva no presenta síntomas hasta que la enfermedad está avanzada y es clínicamente aparente. La mayor parte de las veces, esta enfermedad se diagnostica gracias a un estudio de fondo de ojo por parte de un médico especializado en oftalmología. Por esta razón resulta muy importante un control estricto de la presión arterial, especialmente en aquellas personas que tienen tendencia a padecer hipertensión. Estos pacientes, además, deben realizarse revisiones oftalmológicas periódicas.

TRATAMIENTO

El tratamiento de la retinopatía hipertensiva pasa por un control de la presión arterial y por el abordaje, por separado, de las consecuencias de la enfermedad.