MIGRAÑA OCULAR

Causas de las migrañas oculares

Estos dolores de cabeza suelen producirse por factores neurológicos que afectan al cerebro, que pueden incluir cambios hormonales, luces intermitentes, reacciones a ciertos alimentos y medicamentos (chocolate, alcohol, cafeína, leche…), cambios en el clima, hambre, estrés, ansiedad o falta de sueño. Entre las causas también se barajan enfermedades como el lupus, la depresión, la epilepsia y la anemia de células falciformes. La causa exacta de las migrañas oculares se desconoce hasta el momento. Cuando alguno de estos factores se desencadena, se pueden producir:

  • Espasmos en los vasos sanguíneos de la retina que dan como resultado una reducción del suministro de sangre al ojo.
  • Cambios que se propagan a través de las células nerviosas de la retina.

Este proceso puede llegar a causar la pérdida temporal de la visión o distorsión en un ojo.

Síntomas de las migrañas oculares

Los principales síntomas de las migrañas oculares son síntomas visuales aunque también se pueden producir otros indicios.

  • Escotomas centellantes en uno o ambos ojos. Pequeños puntos ciegos que aparecen en la visión central y pueden ir acompañados de luces parpadeantes (centelleos) en el campo visual. Aunque los escotomas suelen aparecer en la visión central, pueden llegar a extenderse a todo el campo de visión.
  • Pérdida de visión que sólo afecta a un ojo.
  • Visión doble (diplopía).
  • Dolores de cabeza de inicio rápido fluctuantes que pueden afectar sólo a un lado del cráneo. Este dolor suele aumentar al realizar esfuerzos y pulsa en intensidad.
  • Sensibilidad inusual al sonido o a la luz.
  • Náuseas y vómitos.

Tratamiento de las migrañas oculares

Para el tratamiento de la migraña ocular, oftalmopléjica o retiniana se suelen utilizar analgésicos, antiinflamatorios o los nuevos fármacos específicos denominados triptanes. Cuando las migrañas oculares son muy frecuentes (más de 5 ó 6 episodios al mes) es necesario aplicar un tratamiento preventivo (fármacos como los utilizados para tratar la epilepsia –medicamentos anticonvulsivos- o antidepresivos tricíclicos o infiltraciones de toxina botulínica) para evitar que se desencadenen estos episodios y para que disminuya su frecuencia e intensidad.