NEURITIS ÓPTICA (inflamación del nervio óptico)

La neuritis óptica o neuritis retrobulbar es una enfermedad que consiste en la inflamación del nervio óptico que puede causar una reducción o pérdida de la visión en el ojo afectado. El nervio óptico es el nervio sensorial que está encargado de transmitir las imágenes a través de impulsos nerviosos desde el sistema visual hasta el cerebro donde son interpretados.

La neuritis óptica es una de las lesiones más comunes que afectan al nervio óptico.




Síntomas de la neuritis óptica

Los síntomas más habituales de la neuritis óptica son:

  • Pérdida brusca y aguda de la visión en un ojo en el transcurso de pocas horas.
  • Cambios en la pupila.
  • Alteraciones en la percepción de los brillos y de la profundidad.
  • Pérdida de la visión cromática (capacidad de distinguir los colores).
  • Dolor ocular que aumenta al mover el ojo.

Los síntomas de la neuritis óptica suelen afectar a un ojo, aunque pueden producirse neuritis ópticas bilaterales que se manifiestan en pérdida de visión en ambos ojos.

Causas de la neuritis óptica

En la mayor parte de las ocasiones, la neuritis óptica se produce sin que exista una causa aparente (neuritis idiopática), aunque existen muchos factores que pueden condicionar la aparición de esta enfermedad:

  • La denominada neuritis óptica autoinmunitaria está provocada por enfermedades autoinmunes como el lupus eritematoso sistémico, la sarcoidosis o la enfermedad de Behcet. En estos casos, se produce un error en el sistema inmunológico que ataca al tejido del nervio óptico.
  • - Enfermedades que provocan una desmielinización, es decir, patologías en las que las fibras nerviosas van perdiendo la capa de mielina que las aisla, recubre y facilita la conducción nerviosa. La más conocida de estas enfermedades desmielinizantes es la esclerosis múltiple. De hecho, la neuritis óptica es un síntoma característico del inicio de esta enfermedad.
  • - En algunos casos, la neuritis óptica aparece como resultado de una infección directa del nervio óptico por bacterias o virus, como ocurre en el SIDA o en la sífilis. En otros casos, la inflamación del nervio óptico se produce de forma indirecta como resultado de enfermedades infecciosas como las que afectan a las vías respiratorias altas, la varicela, el sarampión o la rubeola.
  • Intoxicación con diferentes sustancias, como el metanol o el etambutol.
  • Deficiencia de vitamina B12.
  • Neuropatía óptica de Leber.

Tratamiento de la neuritis óptica

Las opciones de tratamiento para la neuropatía óptica dependerán de la causa que la haya provocado. En ocasiones, se emplean corticoides administrados por vía intravenosa o por vía oral para acelerar la recuperación de la función visual.