Ojos llorosos

CAUSAS DE LOS OJOS LLOROSOS

Las causas de los ojos llorosos pueden ser muy variadas:

  • Lagrimal tapado u obstruido. En estos casos, el conducto que drena las lágrimas hacia la nariz no funciona correctamente y estas se desbordan.
  • Conjuntivitis infecciosas (víricas o bacterianas) o conjuntivitis vinculadas a problemas alérgicos. La conjuntivitis es una infección de la conjuntiva (membrana transparente que recubre la esclerótica o parte blanca del ojo y el interior de los párpados). Sus síntomas típicos son los ojos rojos y los ojos llorosos.
  • Problemas de visión mal corregidos (miopía, hipermetropía y/o astigmatismo).
  • Daños en la superficie de la córnea: queratitis.
  • Ojo seco: escasez de lágrima o mala calidad de la misma. En el primer caso, el ojo detecta una carencia de lágrima y la produce en exceso. En el segundo caso, al ser la lágrima de mala calidad, no se adhiere a la superficie del ojo y este lagrimea.

REMEDIOS (TRATAMIENTO) DE LOS OJOS LLOROSOS

Los remedios para los ojos llorosos deben tener en cuenta cuál es la causa que los ha provocado. Una vez determinado el factor que ha generado el problema, el médico oftalmólogo indicará el tratamiento.

  • En el caso de la obstrucción de las vías lagrimales, la alternativa de tratamiento puede ser o no quirúrgica. La solución quirúrgica más común es la dacriocistorrinostomía.
  • En el caso de las conjuntivitis, lo más habitual es que el médico indique un tratamiento farmacológico diferente según la causa.
  • En el caso de los problemas de visión mal corregidos, lo ideal es realizar una correcta graduación y corregir el defecto refractivo mediante gafas, lentillas o cirugía refractiva.
  • Cuando hablamos de queratitis, dependerá de la causa que las haya provocado.
  • Y si los ojos llorosos se deben a un problema de ojo seco, existen diferentes alternativas que van desde el uso de lágrimas artificiales o geles hasta el empleo de tapones lagrimales.