PREGUNTAS FRECUENTES SOBRE CATARATAS

¿Cómo puedo saber si tengo cataratas?

En un primer momento, cuando la catarata es poco densa, se nota un enturbiamiento de la visión. Asimismo, las luces pueden causar más deslumbramiento del habitual. A medida que la catarata se desarrolla, la visión se hace más borrosa, dificultando progresivamente la realización de las actividades cotidianas.

Las cataratas que alteran la función visual impidiendo una correcta visión con gafas aparecen normalmente una vez superados los 60 años. Sin embargo, también pueden aparecer a partir de los 50 años. La catarata es más frecuente en pacientes miopes, sobre todo en miopes con altas graduaciones. En estos pacientes, la aparición de cataratas puede ser más temprana.

Sí. Gracias al uso de lentes intraoculares de tercera generación, las llamadas lentes intraoculares multifocales, al tratar las cataratas, eliminamos la vista cansada (presbicia). Esta lente ofrece tres planos de enfoque (lejos, intermedio y cerca) y es el cerebro el que elige el enfoque más adecuado a la ocasión. Esto es lo que se denomina pseudoacomodación y posibilita un rango de visión completo, con una excelente visión próxima y lejana, sin necesidad de gafas.

Actualmente, la facoemulsificación es el método más avanzado para el tratamiento definitivo de las cataratas. Este procedimiento consiste en la utilización de ultrasonidos para disolver y extraer el cristalino deteriorado y sustituirlo por una lente intraocular artificial que hace su misma función, que dura toda la vida y no pierde transparencia. La facoemulsificación permite intervenir al paciente cuando las cataratas son incipientes. Es más, el procedimiento es más sencillo si las cataratas no están formadas del todo. Debemos desterrar esa idea de que para operarnos es mejor que la catarata esté madura. En Clínica Baviera ofrecemos a nuestros pacientes la posibilidad de operarse de cataratas cuando comienzan a percibir los primeros síntomas. De esta manera conseguimos que esta dolencia no llegue a afectar de forma determinante a su calidad de vida. Operamos sin listas de espera y poniendo a disposición de nuestros pacientes la experiencia de un equipo de oftalmólogos que ya ha realizado más de 50.000 intervenciones de cirugía de cristalino.

Aunque es una creencia muy extendida, las cataratas no se operan con láser, sino con ultrasonidos, sonidos que no pueden ser percibidos por el oído humano y que vibran a alta frecuencia y deshacen el núcleo de la catarata. En este procedimiento, que es totalmente inocuo, se aplica el mismo principio de los ecógrafos.

Normalmente no se operan ambos ojos en la misma sesión quirúrgica. Aunque la posibilidad de complicaciones es mínima, al tratarse de una cirugía intraocular no recomendamos intervenir ambos ojos a la vez.

La técnica de la facoemulsificación no es dolorosa ni durante ni después de la intervención. La mayoría de los pacientes únicamente sienten una pequeña sensación de presión durante la operación y un ligero escozor en las horas siguientes a la misma.

En absoluto. En Clínica Baviera operamos las cataratas con anestesia tópica, es decir, mediante el empleo de gotas anestésicas, sin goteo ni pinchazos. Tras la intervención, el paciente vuelve a casa por su propio pie con el ojo destapado.

Con carácter general, la cirugía de catarata se realiza de forma bilateral sucesiva, es decir, se opera un ojo y entre cuatro y siete días después, el segundo. Una semana después de la segunda intervención, el paciente puede retomar su actividad normal, manteniendo la precaución de no tocarse o golpearse el ojo, sobre todo durante el primer mes. Las tres semanas siguientes a la cirugía, se mantendrá un tratamiento con colirios oculares, antiinflamatorios y antibióticos.

No. Esto resulta imposible, ya que el cristalino afectado por la dolencia ha sido sustituido por una lente intraocular que no puede opacificarse.