Contacto

NOTA
DE PRENSA

Clínica Baviera revisa la vista a los niños bielorrusos en Logroño

 

CLÍNICA BAVIERA REVISA LA VISTA A LOS NIÑOS BIELORRUSOS

QUE PASAN EL VERANO CON FAMILIAS RIOJANAS 

 

 

La ONG IZAKI promueve estancias estivales para menores de zonas afectadas por el accidente nuclear de Chernobil


Las revisiones se realizarán el viernes, 10 de julio a partir de las 10:00 h. en Clínica Baviera Logroño (Avda. General Vara de Rey, 79)

 

Logroño, 8 de julio de 2015. Clínica Baviera Logroño ha renovado su acuerdo de colaboración con la ONG IZAKI, por el que realizarán revisiones oftalmológicas a los niños procedentes de Bielorrusia que pasan el verano con familias de acogida en distintos municipios riojanos y alaveses. IZAKI promueve estancias estivales para menores que residen en regiones afectadas por el accidente de la central nuclear de Chernobil, que tuvo lugar en abril de 1986. 

 

Por sexto año consecutivo, y gracias a esta colaboración, la clínica llevará a cabo revisiones visuales a un total de 15 niños que, además de disfrutar de unos días de vacaciones y de actividades relacionadas con el ocio y la cultura, serán reconocidos por los especialistas de Clínica Baviera, que les realizarán pruebas de agudeza visual, refracción, biomicroscopia y fondo de ojo. 

 

El objetivo de esta iniciativa es poner a al alcance de estos menores y sus familias de acogida un servicio médico al que no tienen acceso en su país de origen, por lo que desde la dirección del Clínica Baviera en Logroño y desde la asociación Izaki se insta a las familias de acogida a que soliciten la realización de este examen ocular. “Siempre es importante detectar problemas oftalmológicos a tiempo, puesto que éstos pueden interferir en el desarrollo normal del niño, más aún en en el caso de estos menores cuya realidad social es muy dura y sufren serias carencias nutricionales y médicas”, asegura Saray Martínez, gerente de Clínica Baviera Logroño (Avda. General Vara de Rey, 79). 

 

El desastre de la central nuclear de Chernobil afectó a una quinta parte del territorio bielorruso y ha tenido y sigue teniendo consecuencias médicas graves, muy especialmente sobre la población infantil. Los índices de radiactividad presentes en la zona les ocasionan serios problemas de salud como cáncer linfático, daños en los sistemas inmunológico y endocrino, aceleración del envejecimiento, trastornos cardiovasculares o deformaciones. Está comprobado clínicamente que la estancia de los menores bielorrusos en países no contaminados y con unas condiciones climatológicas como las españolas, provoca una considerable mejora en su salud y alarga su esperanza de vida.

 

 

 

 

 

 

 

08/07/2015