El principal síntoma de la vista cansada es la imposibilidad de ver bien de cerca. Sin embargo, los pacientes operados de vista cansada pasan a tener una muy buena visión cercana, sin alterar la visión de lejos. Es decir, van a ver muy bien tanto de cerca como de lejos. Podrán hacer cosas que antes no podían como: ver el móvil, leer un libro, leer incluso letra pequeña, como la de un prospecto de un medicamento o un manual de instrucciones, etc. Dejarán totalmente de tener esa dependencia de las gafas, algo que parecía impensable antes de la intervención.