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Bye bye gafas con Cirugía Refractiva

7 hábitos no saludables para la vista

Aunque muchos problemas de la vista, en especial los de la refracción, están provocados por cuestiones genéticas, esto no significa que determinadas costumbres y  malos hábitos, algunos muy arriesgados, a larga puedan dañar a la vista o provocar un envejecimiento prematuro de la misma.

Fumar

Todos sabemos que fumar aumenta las posibilidades de padecer cáncer de pulmón y enfermedades respiratorias graves. Sin embargo, muchas personas ignoran que los cigarrillos pueden también dañar nuestros ojos. La pésima costumbre de fumar aumenta el riesgo de padecer cataratas, así como enfermedades de la retina. Este hábito afecta también a nuestra circulación e impide que el oxígeno y los nutrientes necesarios lleguen a nuestros ojos para así prevenir distintas afecciones oculares. Y además puede empeorar dolencias ya existentes.


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Exposición excesiva a los rayos UV

Además de un perjuicio para nuestra piel, los rayos UV también pueden provocar lesiones importantes en nuestros ojos o agravar ciertas enfermedades visuales, especialmente si tenemos la negativa costumbre, que muchas personas adquieren desde niños, de mirar directamente al sol. La recomendación es usar unas buenas gafas de sol.

Nadar sin usar gafas protectoras

Otro mal hábito a tener muy en cuenta, especialmente ahora que llegan los meses de calor, es bañarse en piscinas y en la playa sin usar gafas protectoras. Los productos químicos utilizados en la conservación del agua, el cloro y la contaminación existentes pueden provocar desde pequeñas irritaciones hasta graves infecciones.

Los traumatismos

En contra de lo que mucha gente cree, no hace falta tener un accidente grave para sufrir daños en nuestra vista. Actividades diarias como cortar el césped o realizar pequeños arreglos en casa o en nuestro automóvil pueden ser causa de pequeñas lesiones, en  principio casi imperceptibles, que a larga pueden provocar daños mayores. Las solución, como casi siempre: acostumbrarnos a utilizar unas buenas gafas protectoras.

Una mala alimentación

Una dieta desequilibrada, con exceso de grasa y déficit de frutas y verduras, puede ser el origen de problemas de salud como el colesterol, la presión alta y un exceso de azúcar en la sangre que impiden una correcta circulación sanguínea. Esto puede llegar a afectar gravemente a prácticamente todos nuestro órganos, entre los que se incluyen, por supuesto, nuestros ojos.

Usar las pantallas en exceso

Este hábito quizás sea el más difícil de solucionar, puesto que los ordenadores, tablets y móviles están tan ligados a nuestras actividades, tanto de trabajo como de ocio, que es difícil reducir su uso. Sin embargo, siguiendo unas simples recomendaciones y factores de protección como hacer descansos periódicos o situar al ordenador  al menos a 30 cms y a la altura de nuestros ojos, los efectos negativos de las nuevas tecnologías se eliminan o, cuanto menos, se minimizan.

Hombre tapándose la cara mientras trabaja con un ordenador portátil

Leer con poca luz

Muchas veces leemos durante mucho tiempo con poca luz. Un simple descuido que nos obliga a forzar la vista, lo que puede adelantar los problemas de presbicia o vista cansada que todos acabaremos teniendo con la edad .

Hay que tener en cuenta que la mayoría de las muchas afecciones oculares al principio son casi imperceptibles, por lo que la mejor forma de detectarlas a tiempo es a través de revisiones realizadas por personal médico especializado.


¿Por qué veo mal?




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