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Bye bye gafas con Cirugía Refractiva

¿Cuáles son los riesgos de dormir con las lentillas puestas?

Casi todos los pacientes que usan lentillas se han quedado dormidos con ellas alguna vez. Pese a la cantidad de información preventiva que circula sobre este tema, esta práctica es algo más común de lo que creemos. Y a ti, ¿te ha pasado alguna vez? Sea cual sea tu respuesta, lo más importante es que tengas en cuenta que dormir con las lentillas puestas es un hábito que, al margen de las molestias del día siguiente, puede provocar daños irreversibles en nuestros ojos.

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Dormir con las lentillas puestas, ¿para qué?

Como hemos dicho en otros post, las lentillas son la mejor opción para corregir defectos visuales como la miopía o el astigmatismo. Al adaptarse del todo al globo ocular, tiene un efecto mucho más completo que el de las gafas, las cuales sólo actúan en la zona de alcance de los cristales graduados.

Sin embargo, el hecho de que las lentillas se encuentren en contacto directo con la córnea nos exige ser mucho más cuidadosos en el momento de ponerlas. La limpieza y el buen uso son condiciones indispensables para que no provoquen efectos secundarios no deseados.

Aunque hoy en día existan lentillas fabricadas con materiales cada vez más sensibles y que se adaptan mejor a la curvatura del ojo, la recomendación en este sentido sigue siendo la misma: evitar su uso durante las horas de sueño.

Esto responde a una sencilla razón: las lentillas, al igual que las gafas, fueron diseñadas para corregir defectos visuales que sólo se manifiestan durante las horas de vigilia. Si tuvieran algún efecto benéfico durante el sueño, sin duda su uso durante este momento del día estaría recomendado en la mayoría de tratamientos.

 

Hombre tumbado en sofá tapado con manta amarilla

¿Qué podría pasarnos si dormimos con las lentillas puestas?

Dormir con las lentillas puestas, además de ser un hábito poco útil, puede acarrearnos serios problemas visuales. Demos un repaso a los principales:

1) Carencia de oxígeno en la córnea:

La córnea es la capa más externa del ojo. Esta circunstancia provoca que casi no tenga vasos sanguíneos y que se nutra básicamente del oxígeno que recibe del entorno. Por tanto, si duermes con las lentillas puestas, debes saber que el nivel de oxígeno que recibirá esta parte del ojo será mínimo, algo que puede acelerar su deterioro y, con ello, la aparición de nuevas complicaciones.

2) Escasa hidratación:

Si permanecemos con las lentillas puestas durante las horas de sueño, también provocaremos una seria disminución de la producción de lágrimas, algo que afecta directamente a la córnea. Al levantarse, los pacientes notarán que las lentillas se han adherido casi por completo a la superficie del ojo, con lo cual será necesario recurrir a gotas artificiales para rehidratarlos.

3) Infecciones y reproducción de bacterias:

Aunque los ojos permanezcan cerrados durante el sueño, las lentillas continúan siendo una superficie idónea para la aparición de bacterias en la zona ocular. De hecho, a algunas de ellas les viene fenomenal el ambiente cálido que se genera con los párpados cerrados. En los casos extremos, las infecciones provocadas por dormir con las lentillas puestas pueden dar pie a enfermedades como la conjuntivitis o incluso la queratitis, que es la más habitual entre los pacientes que usan lentillas y que puede provocar un daño severo en la córnea.

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