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Bye bye gafas con Cirugía Refractiva

¿Cuáles son los riesgos de no limpiar las lentillas?

Las lentillas son una de las soluciones más efectivas para corregir ciertos problemas refractivos, entre otras cosas porque su curvatura se adapta plenamente a la del ojo humano y esto mejora la calidad de la visión de los pacientes.

Sin embargo, a la vez su uso requiere de muchos más cuidados que, por ejemplo, el uso de gafas. Debemos recordar que las lentillas son objetos externos que entran en contacto directo con el ojo, lo cual aumenta el riesgo de sufrir enfermedades o problemas derivados de una mala higiene.

Por ello, nunca está de más recordar cuáles son las recomendaciones esenciales de cara a una correcta limpieza de las lentillas, independiente del material en el que estén fabricadas. Lo importante es mantener hábitos saludables.

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Lentilla en dedo primer plano

¿Pones en práctica estos consejos a la hora de limpiar tus lentillas?

El uso de lentillas nos obliga a ser especialmente cuidadosos. Veamos algunos consejos prácticos en ese sentido:

  1. No reutilizar el líquido desinfectante. Una vez utilizado, no limpies tus lentillas con esta sustancia. Todo lo contrario, deséchala y renuévala cada vez que hagas la limpieza correspondiente. Ten en cuenta que si este líquido ha pasado algún tiempo en reposo puede convertirse en el caldo de cultivo perfecto para el crecimiento y desarrollo de microorganismos perjudiciales.
  2. Reemplazar la caja de lentillas frecuentemente. Recuerda que es allí donde guardas tus lentillas cada vez que te las quitas y donde también las lavas. Por tanto, cuida de ella cuanto puedas y sustitúyela cada cierto tiempo.
  3. Deja las lentillas en remojo para desinfectarlas. Es la mejor manera de hacerlo. La solución debe ser la que te ha recomendado tu oftalmólogo o tu óptico y el mejor lugar para hacerlo es la propia caja de las lentillas. Ten presente también el tiempo estimado para una buena desinfección.
  4. Lávate bien las manos antes de manipular las lentillas. Suena obvio, pero este sencillo gesto puede atajar muchas complicaciones futuras evitando la propagación de gérmenes y bacterias. Y claro, además de llevarlas bien lavadas también asegúrate de que estén bien secas.

¿Cuáles son los principales enemigos de las lentillas?

El momento en el que debemos prestar mayor atención es cuando procedemos a manipular las lentillas con las manos. Si no lo hacemos teniendo en cuenta todos los consejos de los que hemos hablado, estos pequeños objetos pueden convertirse en la vía directa de transmisión de enfermedades y complicaciones visuales.

Los principales enemigos de las lentillas son los gérmenes que circulan en el ambiente y que, por ello, fácilmente pueden transmitirse al sistema ocular.

Ahora bien, también las bacterias merecen una mención especial, sobre todo las que viajan a través del agua. La Acanthamoeba, por ejemplo, se adhiere fácilmente a las lentillas y puede propagar una enfermedad infecciosa conocida como queratitis, que se caracteriza por la inflamación de la córnea.

De hecho, esta parte del ojo es una de las más afectadas entre los pacientes que usan lentillas y no tienen en cuenta los cuidados correspondientes. De ahí que incluso debamos evitar a toda costa la limpieza de las lentillas con agua del grifo o de botellas. 

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