Muchos tienen la idea equivocada de que el verano es la época del año más peligrosa para nuestros ojos. Sin embargo, habitualmente, el invierno es la estación en la que más sufre nuestra visión.

El ambiente suele estar más seco durante el invierno debido a las calefacciones. Esto hace que las infecciones en los ojos tiendan a aumentar debido al síndrome del ojo seco, una de las razones más comunes de consulta oftalmológica durante esta estación. Este síndrome se produce cuando el globo ocular no es capaz de producir las lágrimas suficientes o cuando éstas no tienen la calidad apropiada evaporándose muy rápido.

Niños en invierno

Niños en invierno

Los síntomas principales del síndrome del ojo seco son:

  • Dolor
  • Ardor
  • Enrojecimiento
  • Ojos cansados
  • Sensación de arenilla
  • Visión borrosa

Si sientes que, en ocasiones, tienes estos síntomas, te recomendamos que acudas a tu especialista. El tratamiento para este síndrome es muy sencillo. Los expertos sugieren a las personas que sufren de ojo seco evitar la exposición a la calefacción por tiempo prolongado y utilizar gotas lubricantes para evitar las molestias. Si los síntomas persisten, acude de nuevo a la consulta ya que probablemente el especialista decida realizar un estudio de los componentes de la lágrima.

Otro de los riesgos para nuestros ojos en invierno es, según los especialistas, la frecuencia menor con la que nos lavamos las manos. Esto hace que al frotarnos los ojos con las manos sucias podamos provocarnos conjuntivitis infecciosa. Esta enfermedad provoca escozor y enrojecimiento e inflamación del ojo o de ambos. En ocasiones va acompañado de secreción abundante de legañas. Los niños y los ancianos son los más afectados con este problema.

¡Cuidemos nuestros ojos también en invierno!

0.00 avg. rating (0% score) - 0 votes