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El blog de la Oftalmología

Las gafas de sol también son cosa de niños

¿Deben los niños usar gafas de sol? La respuesta es que, sobre todo para protegerse de los rayos ultravioletas, sí deben usarlas. La incidencia de los rayos UV en los niños es la misma que en los adultos, con el agravante de que, en las personas más jóvenes, los efectos nocivos pueden acumularse y provocar consecuencias muy negativas en la edad adulta. Así que, sin duda, los niños también deben usar gafas de sol.

Cuando llega el buen tiempo, todos estamos concienciados en proteger a nuestros hijos con cremas contra el sol, pero no siempre hacemos lo mismo con sus ojos. Ha llegado el momento de cambiar esta mentalidad y acostumbrarnos a que los más pequeños también usen gafas de sol.

Beneficios de las gafas de sol en los niños

  • Como en los adultos, el beneficio principal es protegerles de los efectos nocivos de los rayos UV, que pueden llegar a dañar la retina.
  • Impiden que puedan entrar cuerpos extraños en los ojos, por lo que son muy recomendables en las actividades al aire libre.
  • Actúan también de barrera protectora contra la contaminación.

6 claves para adquirir las gafas de sol más adecuadas para los niños

  1. Por supuesto, la gafas de sol deben cumplir con la normativa europea correspondiente para este tipo de productos (identificada con la marca CE).
  2. La montura más recomendada es la de plástico porque pesa poco, es resistente a los golpes y muy duradera.
  3. En cuanto a los cristales, lo mejor es el cristal orgánico o policarbonato por ser muy resistente y ligero. También se recomienda que sean de color marrón (ya que más oscuros no suelen ser del gusto de los niños ni se sienten cómodos) y con una tasa de absorción de la luz de, al menos, un 80%.
  4. Es importante que entre el puente y la nariz del niño no quede demasiado espacio, para evitar que se les caigan accidentalmente.
  5. Si el niño es muy pequeño o especialmente movido, las gafas deberían estar provistos de una cinta elástica para garantizar que se encuentren siempre en la posición correcta.
  6. Como ocurre con los adultos, es sumamente importante que la montura se adapte al tamaño y forma de la cara del niño. Por eso, en el momento de la compra debemos ir con el niño para que se las pruebe.

Niña en la playa con gafas de sol y pamela

El problema de las gafas de sol en los niños es que a muchos les molestan para jugar y no quieren ponérselas. También se les caen, se rompen o las pierden con mayor facilidad que en el caso de los adultos.

Pese a todos estos inconvenientes, es importante que se acostumbren a llevarlas cuando hace mucho sol, aunque sea durante unas pocas horas y en lo días más soleados. De esta manera, tomarán conciencia desde muy pequeños de la importancia de cuidar unos órganos tan extraordinarios, pero a la vez muy delicados, como son los ojos.

La protección del sol y de elementos externos cuando nos encontramos al aire libre, practicando deporte u otras actividades es un asunto muy serio que debemos aprender desde la infancia.

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