conjuntivitis manzanilla

La conjuntivitis, sobre todo si es de tipo viral, es una de las enfermedades de los ojos que requiere mayor cuidado. Pese a que sus síntomas no duran más de dos semanas (a veces menos), se pueden mitigar con diferentes productos.

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Sin embargo, esto no quiere decir que cualquier cosa sea buena a la hora de eliminar sus síntomas. Cuando nos enfrentamos a una anomalía de este tipo, existe la tendencia a aplicar prácticas tradicionales o trucos caseros cuyos beneficios no necesariamente se han confirmado por los especialistas; simplemente se toman como ciertos.

Una de dichas tendencias es la de recurrir a la manzanilla para la limpieza de los ojos, que durante esta enfermedad suelen generar secreciones más continuas y espesas de lo habitual. Es común la aplicación de pañitos de manzanilla o directamente los baños con esta planta disuelta en agua. Ahora bien, ¿es realmente beneficioso?

Tratar la conjuntivitis: razones para no usar la manzanilla

La manzanilla es una planta a la que desde hace siglos se le atribuyen facultades de tipo medicinal y curativo. Y al menos cuando se trata de aliviar problemas digestivos o actuar como un producto calmante y antiinflamatorio, sí que las tiene. No obstante, otra cosa es cuando la usamos para tratar problemas de nuestra vista.

Los ojos son uno de los órganos más delicados del cuerpo humano y, como tal, debemos asumir su cuidado. La prueba está en que muchos de los productos de uso oftálmico que hay en el mercado están libres de cualquier sustancia irritante.

Este es, precisamente, el principal problema de emplear la manzanilla para tratar la conjuntivitis: el polen, o incluso cualquier otro residuo tras su procesamiento, puede ser altamente alérgico o irritante para nuestros ojos.

Además, cuando preparamos la infusión de manzanilla, es muy probable que se produzca una situación muy peligrosa para nuestra salud visual: una vez hemos hervido el agua, proceso que ha eliminado casi todos los microorganismos, es necesario dejarla enfriar para poder aplicarla en los ojos, algo que por lo general se convierte en un caldo de cultivo idóneo para miles de bacterias y virus que pueden empeorar nuestro estado.

Finalmente, hay otro factor que descarta la facultad limpiadora de la manzanilla cuando sufrimos conjuntivitis, y es el poco consenso que existe sobre la cantidad de la dosis o la temperatura ideal del agua para aplicarla.

Y si no sirve la manzanilla, ¿cuál debe ser el tratamiento?

Existen tres tipos de conjuntivitis: vírica, alérgica y bacteriana. Sin embargo, todas coinciden en que el tratamiento ordenado por un especialista debe basarse en un elemento: la limpieza de los ojos con suero fisiológico.

Además de ello, se puede recurrir a ciertos productos que nos ayuden a eliminar los síntomas de la enfermedad y a mitigar sus efectos, como por ejemplo los siguientes:

  • Lágrimas artificiales: es común aplicarlo en todos los casos de conjuntivitis. Su función es permitir la adecuada hidratación de los ojos.
  • Antihistamínicos: se emplean como medida preventiva. La idea es limitar la segregación de histamina, que es la sustancia que produce el ojo como reacción al alérgeno y que generalmente produce picor.

  • Corticoides tópicos: tienen un efecto antiinflamatorio, pero no se aconseja aplicarlos durante mucho tiempo por sus efectos secundarios. Además, generan una reacción contraria si la conjuntivitis está causada por un herpes.

Así que ya lo sabes: si quieres un tratamiento efectivo para reducir los efectos de la conjuntivitis, no apliques manzanilla. Mejor acude a tu especialista para que te aconseje sobre el tratamiento más adecuado para combatir esta inflamación.

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