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El blog de la Oftalmología

Vista en bebés: cómo evoluciona y problemas más comunes

La vista en bebés es el sentido que más tarda en desarrollarse. De hecho, en el momento de su nacimiento los recién nacidos apenas perciben algunas luces y sombras, y no es hasta los seis o siete meses de vida cuando comienzan a diferenciar los colores y a percibir la profundidad, la cual tarda años en desarrollarse completamente. 

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Cómo evoluciona la vista en bebés

Podemos distinguir las siguientes etapas:

  • Dos semanas. Los bebés aún no ven con claridad, pero por su naturaleza extraordinariamente curiosa tratan de enfocar todos los objetos que se ponen a su alcance, en ocasiones cruzando los ojos de forma un tanto extraña y estrábica.
  • Cuatro semanas. El niño o niña ya comienza a ver con mayor claridad, mostrando un creciente interés por el entorno en un radio cercano.
  • Ocho-diez semanas. Ya comienza a ser capaz de seguir con la mirada un objeto en movimiento. La calidad de la visión va mejorando progresivamente.
  • A partir de la diez semanas. En esta etapa ya se aprecia un notable avance en la calidad de su vista, siendo capaz de enfocar desde todas las distancias y distinguir hasta los más pequeños detalles.
  • Tres-cuatro meses. Ya distingue muy bien los objetos, es capaz de seguirlos si se mueve y va mejorando progresivamente la percepción del contraste.
  • A partir del cuarto mes. Cada vez reconoce mejor los objetos y los distintos colores. 
  • Séptimo mes de vida. Comienza a desarrollar la percepción de la profundidad, ya puede distinguir toda la gama de colores y también seguir los objetos, aunque se muevan a gran velocidad.

Padre mirando un libro con un bebé

Los problemas de visión más frecuentes en bebé

Desde los primeros meses de vida, los bebés pueden tener algunos problemas relacionados con la vista, aunque, afortunadamente, si se detectan a tiempo la mayoría pueden solucionarse satisfactoriamente. Estos son los más comunes:

  • Estrabismo. Consiste en un pérdida de paralelismo en los ojos y lo sufren aproximadamente un 4% de los niños. Además de ser un problema estético, si no se corrige a tiempo puede provocar problemas visuales importantes. Existen diversas modalidades de tratamientos en función del tipo de estrabismo que padezca el niño y su severidad: gafas correctoras, parches en el ojo sano, ejercicios musculares y, en los casos más graves, una pequeña cirugía.
  • Ambliopía y ojo vago. Este defecto es difícil de detectar en bebés, por lo que el diagnóstico a veces no se realiza hasta que son más mayores. El problema de los bebés o niños con ambliopía es que los ojos no trabajan en perfecta combinación, enviando al cerebro dos imágenes distintas. En estos casos el cerebro, para evitar la visión doble, solo tiene en cuenta la información de uno de los ojos, lo que provoca  déficit visual en el ojo descartado. El tratamiento consiste en trata de estimular el considerado ojo vago poniendo un parche en el sano o con entrenamiento visual.

También se pueden dar patologías oculares más graves, pero afortunadamente esto ocurre en un número reducido de casos. Algunas de estas enfermedades son la retinopatía en bebés prematuros o el glaucoma congénito.  

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