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Ojo Seco: qué es, causas, síntomas y tratamientos

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El síndrome del ojo seco es una enfermedad crónica, compleja y multifactorial que afecta a la superficie ocular y provoca  molestias y, en algunos casos, problemas visuales. Se produce cuando los ojos son incapaces de mantener una película lagrimal de calidad y suficiente.

El síndrome del ojo seco es el primer motivo de consulta con el oftalmólogo y, según algunos estudios, afecta a un número que oscila entre un 15% y un 30% de la población. Su prevalencia aumenta con la edad y es un problema más frecuente entre las mujeres a partir de la menopausia (más o menos a partir de los 50 años) debido a su estrecha relación con los cambios hormonales.

¿Cuáles son sus causas?

Un 20% de la población se pregunta a diario cómo se cura el ojo seco. La preocupación está más que justificada, pues este síndrome genera molestias oculares, como ardor o visión borrosa e, incluso, puede derivar en lesiones en la córnea o en la conjuntiva.

En ocasiones, nuestros ojos pierden la capacidad de producir una película lagrimal de calidad o esta resulta insuficiente. Esta es una situación muy molesta, puesto que nuestros ojos precisan de película lagrimal en la cantidad y calidad suficientes para mantenerlos hidratados adecuadamente, eliminar partículas que se hayan introducido dentro e, incluso, para mantener una buena visión.

Lo cierto es que no podemos hablar de una única causa del ojo seco, sino de varias y todas ellas muy dispares entre sí. Las detallamos a continuación:

Cambios hormonales

El principal motivo del ojo seco, que suele aparecer en personas de edad avanzada (o personas que trabajan en entornos que puedan favorecer su aparición), son los cambios hormonales, los cuales provocan que las glándulas lagrimales empiecen a producir menos lágrimas o a que la película lagrimal sea de una calidad inferior.

Los cambios hormonales afectan especialmente a las mujeres como consecuencia del embarazo, el consumo de anticonceptivos orales y la menopausia.

Envejecimiento

Debido al paso del tiempo, se atrofian las células que generan la lágrima de forma constante y que determinan la composición de la película lagrimal. Un buen ejemplo son las disfunciones en las glándulas de Meibomio, que se ocupan de producir determinados lípidos que previenen la evaporación de la lágrima. 

De hecho, hay que tener en cuenta que el ojo seco no es un problema que se limite únicamente a la falta de cantidad de lágrima, sino también a la calidad de la misma, que debe tener la correcta composición de agua y de otras sustancias como lípidos y minerales para mantener sanos y bien lubricados los ojos.

Ojo seco en pacientes jóvenes

No obstante, aunque la edad sea uno de los factores de riesgo que pueden propiciar la aparición del ojo seco, existen otros elementos que pueden hacer que se manifieste en pacientes más jóvenes. Incluso, es posible que se manifieste de manera puntual en lugar de crónica, asociado a unas circunstancias concretas que, cuando pasan, suelen implicar también la mejoría de este problema de la visión.

Algunas de las circunstancias o entornos que pueden propiciar la aparición del síndrome de ojo seco en personas más jóvenes son las siguientes:

Ambiente seco o con excesivo viento.

Como es lógico, un ambiente seco y con bastante viento propicia la evaporación de la lágrima del ojo, lo que puede ser un desencadenante del problema.

Abuso del aire acondicionado

Uno de los principales causantes del ojo seco puntual es el aire acondicionado, que provoca una sequedad ambiental muy elevada y, en consecuencia, la evaporación natural de la lágrima del ojo.

Exposición excesiva al sol

Además de ser muy peligroso para la salud de los ojos en todos los sentidos, la exposición prolongada y excesiva a los rayos solares también puede propiciar la aparición de ojo seco.

Ser fumador (activo o pasivo)

En este caso, el problema viene dado por causa del humo que se concentra en el aire, que termina irritando la superficie del ojo y provocando un desequilibrio de la lágrima natural.

Cirugía ocular

Aunque no suele ser tan frecuente, el ojo seco también puede aparecer como un daño colateral o efecto secundario en el caso de algunas cirugías oculares.

Enfermedades sistémicas o autoinmunes

Depende de la persona y de la enfermedad en sí, pero algunas enfermedades como el síndrome de Sjögren, la artritis reumatoide o el lupus eritematoso se han relacionado con la aparición de ojo seco en algunos pacientes.

Uso de lentes de contacto

Por otro lado, el uso prolongado de lentes de contacto puede implicar el desarrollo de ojo seco.

Estrés

Otra de las posibles causas que se han relacionado con el ojo seco es verse sometido a períodos de estrés prolongado, lo que puede implicar desequilibrios generales en la salud del paciente que, entre otros efectos, conllevan  la aparición de episodios puntuales de ojo seco.

Algunos medicamentos

Por otro lado, existen ciertos medicamentos que, al tomarlos de forma prolongada, pueden tener efectos secundarios que se manifiestan como ojo seco. 

Uso excesivo de pantallas

Una de las causas que más incidencia está teniendo actualmente a la hora de desarrollar el síndrome de ojo seco en múltiples pacientes es pasar demasiado tiempo delante de pantallas, ya sea la de un teléfono móvil o la de un ordenador. 

Al usar estas pantallas electrónicas se reduce el parpadeo y la lágrima no se distribuye correctamente por la superficie ocular, aumentando su evaporación. En estos casos, es imprescindible hacer descansos cada 30 minutos o una hora, además de complementar la lágrima natural del ojo con lágrimas artificiales.

¿Cuáles son sus principales síntomas?

Aunque en cada persona el síndrome del ojo seco se puede manifestar con prevalencia de unos síntomas sobre otros, los más comunes son los siguientes:

Sensación de picor en los ojos

Debido a la falta de lubricación adecuada por los problemas en la producción de la lágrima, el movimiento del párpado sobre la superficie del ojo no se lleva a cabo con la suavidad que debería. Además, la propia sequedad del ojo también propicia que se sienta esta sensación de picor y escozor continuada en el ojo sin que haya aparentemente nada que lo cause.

Enrojecimiento en el ojo

Como consecuencia del picor y de la falta de lubricación, aumenta el flujo sanguíneo en el ojo, lo que produce la dilatación de los capilares y, en consecuencia, se aprecia más enrojecimiento de lo habitual. Esto se manifiesta, sobre todo, en la parte de la esclerótica ocular (la zona blanca del ojo).

Sensación de tener arena dentro del ojo

Muchos pacientes describen la sensación de tener algo en el ojo, pero no una partícula concreta bien definida, sino como si se tratase de arena o polvo.

Excesiva sensibilidad a la luz

Por otro lado, otro de los síntomas más comunes cuando se sufre de ojo seco es que aumenta la sensibilidad a la luz. Al no estar la superficie del ojo en las condiciones óptimas de lubricación, la sensibilidad del mismo aumenta en todos los sentidos, incluida su capacidad de soportar la luz intensa o los lugares muy luminosos.

Visión borrosa

Otro síntoma es la visión borrosa. Es decir, como consecuencia de todo lo anterior, la visión se vuelve menos nítida y cuesta más enfocar la vista.

Cicatrices en la córnea

Las cicatrices en la córnea son  uno de los síntomas que solo sucede en los casos más graves y, especialmente, cuando el problema del ojo seco se ha prolongado en el tiempo sin tratamiento.

En este punto, podemos destacar que los síntomas del síndrome del ojo seco son muy variados y que pueden tener una amplia progresión. Por esta razón, se habla de diferentes formas de sequedad ocular, catalogándolas como leve, moderada o grave, según sea el caso.

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¿Cuáles pueden ser las consecuencias del ojo seco?

Al no estar bien lubricada la superficie del ojo debido a la sequedad ocular, la persona que padece ojo seco puede llegar a sufrir los siguientes problemas:

  • Molestias oculares: irritación, escozor, enrojecimiento, sensación de cuerpo extraño o arenilla en la superficie ocular, fatiga o pesadez en los párpados y lagrimeo de baja calidad, el cual no aporta ni los nutrientes ni la protección necesaria al ojo.
  • Problemas visuales: queratosis, cicatrices y, en los casos más graves, incluso úlceras en la córnea y hasta pérdida de la visión.
  • Lesiones en la córnea y en la conjuntiva.

¿Qué factores preventivos existen?

Por otro lado, los problemas en la producción de lágrimas y, por lo tanto, de la aparición de la sequedad ocular, pueden reducirse mediante medidas preventivas como:

  • Rebajar la sequedad del ambiente en el que nos encontramos habitualmente con un humidificador.
  • Eliminación o limitación en el uso de lentes de contacto.
  • Dejar de fumar o evitar los ambientes en los que haya humo.
  • Mantener una dieta rica en Omega 3.
  • Tratar de parpadear voluntariamente y de forma frecuente cuando estamos trabajando frente al ordenador. Descansar la vista periódicamente.
  • Eliminar todos los restos de maquillaje de los párpados y pestañas al finalizar el día.
  • Uso de gafas de sol homologadas. Es preferible que estas gafas sean bastante envolventes para proteger los ojos del viento, del polvo y de otros agentes irritantes que puedan causar o empeorar los síntomas del ojo seco. Si las gafas son grandes y envolventes también pueden evitar la evaporación de la lágrima.
  • Algunos especialistas sostienen que el origen de los síntomas del ojo seco se encuentra en el hecho de dormir con los ojos ligeramente abiertos. Para solucionar este problema se pueden aplicar pomadas lubricantes antes de dormir. El uso de estos productos debe realizarse siempre en pequeñas cantidades y bajo la supervisión médica de un profesional médico, ya que pueden distorsionar la visión.

¿Cómo se realiza el diagnóstico del ojo seco?

Como hemos comentado, el ojo seco es una enfermedad multifactorial, crónica y a veces asintomática, por lo tanto es una patología difícil de diagnosticar.

Algunas de las pruebas que se emplean para el diagnóstico del ojo seco son:

  • Análisis de la historia clínica del paciente.
  • Exploración de la superficie ocular y medición de la agudeza visual.
  • Cuestionarios para cuantificar la gravedad del problema y la respuesta al tratamiento.
  • Test de Schirmer. Determina la cantidad de lágrima producida por el ojo a través de la colocación de unas tiras de papel dentro del párpado inferior.
  • Medida de la osmolaridad de la lágrima (concentración de la lágrima).
  • Medición del tiempo de ruptura de la película lagrimal (TRL).
  • Otros estudios de la bioquímica de la lágrima.

¿Cuáles son los posibles tratamientos?

No existe una cura definitiva para el síndrome del ojo seco, por lo que la inmensa mayoría de quienes lo padecen sufren episodios intermitentes a lo largo de su vida y, en los casos más severos, tienen síntomas o molestias de manera continua. Existen, sin embargo, ciertas opciones que ayudan, sobre todo, a controlar estos síntomas.

Tratamientos para casos leves

El tratamiento más frecuente para el síndrome del ojo seco son las lágrimas artificiales. Estas pueden contener o no conservantes, siendo las primeras (con conservantes) las más convenientes y eficaces, salvo en personas muy sensibles o alérgicas. La mayoría de los pacientes notan un gran alivio durante el tratamiento con lágrimas artificiales usando este tipo de gotas entre 2 y 4 veces al día.

Otras opciones de tratamientos, especialmente indicadas para aquellos casos en los que los síntomas y molestias son más leves, pasan por:

  1. Usar gafas de sol , que alivian síntomas como el picor o el enrojecimiento.
  2. Cambiar determinados hábitos, como realizar una dieta adecuada, no exponerse a ambientes muy secos o climatizados de forma artificial, además de tomar ciertas medidas de higiene en los párpados.

Tratamientos para casos más graves

Por otro lado, si el problema persiste o se agrava, también se pueden utilizar otros tratamientos alternativos que actúan como refuerzo de las lágrimas artificiales:

  • Tomar, bajo prescripción médica, algunos medicamentos de corte antiinflamatorio que pueden mejorar este problema.
  • Cambiar o reducir ciertos medicamentos que puedan estar interfiriendo con la producción natural de lágrima del paciente, lo que deberá hacerse siempre bajo supervisión médica.
  • Otra opción es usar unos tapones especiales que se colocan en los conductos del drenaje lagrimal para ayudar a que la película lagrimal permanezca en la superficie del ojo durante más tiempo. Este tratamiento también debe ser utilizado bajo prescripción médica.
  • Cirugía para el ojo seco mediante la oclusión de los puntos lagrimales. Se utiliza solo en situaciones  muy graves.
  • Si el origen del problema es que los párpados se encuentran en una posición anormal (entropión, ectropión, etc.), posiblemente la solución ideal sea una pequeña cirugía para devolverlos a su posición correcta.

Tratamientos innovadores

Colirios biocompatibles

Recientemente se han desarrollado y perfeccionado las denominadas terapias regenerativas, consistentes en el uso de un suero autólogo o colirio biocompatible creado a partir de proteínas de la sangre del propio paciente. Estas son sus principales ventajas:

  1. Está especialmente indicado para el tratamiento del ojo seco severo.
  2. Utiliza recursos del propio cuerpo de la persona afectada, por lo que se reduce el riesgo de rechazo.
  3. Al utilizarse un colirio similar a la propia lágrima del paciente, se minimiza el problema de sufrir efectos secundarios como: inflamación, dolor ocular o distintos tipos de alergias a los medicamentos.
  4. Al tratarse de un suero autólogo de última generación se consiguen mejorar notablemente los resultados logrados hasta ahora con colirios similares.
  5. Este tratamiento favorece el crecimiento y la regeneración celular.
  6. Se trata de un colirio para ojos secos que no contiene leucocitos, que, en muchas ocasiones, son los responsables de las inflamaciones oculares.
  7. Sin embargo, sí contiene plasma del propio paciente, lo que favorece la coagulación y la reparación de los vasos sanguíneos dañados.
  8. Aplicados sobre la córnea, esta nueva generación de colirios regenera los tejidos y facilita el tránsito y proliferación celular de las zonas lesionadas, favoreciendo así su curación.

Nuevos medicamentos

También se están comercializando nuevos productos farmacéuticos que se han mostrado muy efectivos para el tratamiento del ojo seco severo.

Algunos de estos nuevos medicamentos son:

  • Ciclosporina. Se trata de un efectivo inmunomodulador que tiene también acción antiinflamatoria. Otros de sus beneficios son los siguientes: reduce los marcadores de superficie celular de los linfocitos activados, frena la destrucción celular y reduce las citoquinas proinflamatorias.
  • Lifitegrast. Es otro medicamento antiinflamatorio que presenta una importante novedad con respecto a los anteriores: es capaz de actuar sobre las células ya activadas, al contrario de la ciclosporina y otros fármacos que únicamente son eficaces con las de nueva formación.

Lipiflow

El Lipiflow es un tratamiento médico automatizado que consiste en la aplicación localizada de calor y presión terapéutica bajo anestesia tópica (gotas) en los cuatro párpados (superiores e inferiores). El objetivo de este procedimiento clínico es el de mejorar el drenaje de las glándulas de Meibomio que producen el componente oleoso o lipídico de la película lagrimal.

El tratamiento Lipiflow tiene una duración aproximada de 12 minutos en cada ojo.

Además de usarse para tratar el ojo seco, su utilización es cada vez más común en los pacientes con blefaritis.

Lipiflow

¿El ojo seco es una dolencia peligrosa?

Aunque el ojo seco es una dolencia ciertamente molesta, la mayoría de las veces desaparece casi espontáneamente o con un tratamiento sencillo (colirios, uso de toallitas limpiadoras para una correcta higiene de los párpados o lágrimas artificiales con o sin conservantes). Solamente en casos muy extremos, esta dolencia puede resultar peligrosa, pero únicamente si no se trata a tiempo, ya que incluso en los casos más severos es fácilmente controlable con los medicamentos adecuados o, incluso, con el uso de tapones lagrimales o cirugía.

Por esta razón, resulta especialmente importante acudir al especialista en cuanto notemos los primeros síntomas, para que sea él el que nos recomiende el tratamiento más adecuado, valorando la posibilidad de aplicar estos nuevos procedimientos como remedio para los ojos secos que hemos comentado.

Artículo revisado por la Dra. Margarita Cabanás, oftalmóloga de Clínica Baviera.

Fuentes

Archivos de la Sociedad Española de Oftalmología – Suero autólogo en el tratamiento del síndrome del ojo seco. Aspectos tecnológicos

Universidad de Valladolid – Tratamiento terapéutico térmico en el Síndrome de Ojo Seco

Sociedad Española de Oftalmología – Ojo seco

Teresa Delgado
24/05/2022
100% recomendable, trato, profesionalidad y eficacia al mismo nivel, top
Santiago Esponda Chaux
23/05/2022
Juan Carlos Cuenca
20/05/2022
David Tores
13/05/2022
Carolina Vicent Toril
03/05/2022
Christian Martinez Garcia
20/04/2022
Sierri León Vega
06/04/2022
Marta Acero
02/04/2022
Contenta con el momento de la operación y cómo nos han tratado, aunque sí es cierto que me dijeron que iba a quedar después de la operación totalmente perfecta y que mi visión iba a ser del 100% y NO HA SIDO así. Ayer mismo me dieron el alta y avisé a mi Doctora Belén que no veía 100% bien desde mi ojo izquierdo y me dijo que me había quedado un poco de astigmatismo en ese ojo y que no hacía falta ningún retoque. Esto ha sido bastante feo para mí, porque crees que vas a quedar perfecta al 100% y te quedas viendo mal de un ojo, la verdad que ha sido un final un tanto amargo. Tengo dos amigas que se iban a operar aquí, y ya me encargaré de avisarlas por lo menos que no se quede como yo, con ese mal sabor de boca.
Flora Rascón Rascón
24/03/2022
Jorge Gallego
23/02/2022
Le pongo 5 estrellas porque no se pueden poner mas. El trato es espectacular desde que entras por la puerta, el personal muy profesional y agradable que no escatima en tiempo y dedicacion al paciente, Un 10.

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