Clínica Baviera
Llama gratis
900 180 100

Bye bye gafas con Cirugía Refractiva

Hipermetropía latente: cómo detectarla y solucionarla

La hipermetropía es, junto a la miopía y el astigmatismo, uno de los problemas de la vista  más frecuentes. Se trata básicamente de un defecto de la refracción que, generalmente, se manifiesta con una visión borrosa de los objetos cercanos. Aunque, a medida que pasa el tiempo,  también puede acabar provocando dificultades para ver bien de lejos.

La causa de la deficiente visión del paciente hipermétrope es que la imagen se enfoca detrás de la retina en vez de hacerlo sobre ella. El problema se puede producir por dos motivos: porque el ojo sea más corto de lo habitual, o bien porque la potencia del cristalino o la córnea no sea lo suficientemente intensa.

New Call-to-action

Gafas enfocando un optotipo

Hipermetropía latente versus hipermetropía manifiesta

Hablamos de hipermetropía latente cuando este problema visual se compensa mediante la acomodación del cristalino, el cual aumenta su espesor y curvatura debido a la contracción del músculo ciliar que lo rodea. En estos casos, el defecto únicamente se revela si un especialista paraliza la acomodación mediante algún fármaco en el proceso que normalmente conocemos como “dilatación de la pupila”. Habitualmente, la hipermetropía no se manifiesta en pacientes muy jóvenes, ya que los niños y adultos jóvenes tienen una gran capacidad de acomodación y compensan el defecto visual.

Por el contrario, hablamos de hipermetropía manifiesta cuando se produce sintomatología, bien porque el esfuerzo de acomodación del cristalino no sea suficiente o bien porque el paciente sufra síntomas de fatiga visual: picor de ojos o dolores de cabeza.

Cómo se soluciona

Al no existir un método de prevención realmente efectivo, es muy importante detectar la hipermetropía precozmente para ser corregida cuanto antes. Por este motivo, son totalmente necesarias las revisiones oftalmológicas periódicas y completas, que incluyan un fondo de ojo y la dilatación de la pupila en el caso de los niños.

En el caso de los paciente más jóvenes, la necesidad de su pronta detección es fundamental para evitar que su rendimiento escolar se vea afectado por no poder leer con comodidad o por tener que realizar un esfuerzo sobredimensionado que le produzca fatiga visual, escozor y enrojecimiento de los ojos  o dolores de cabeza.

Una vez que la hipermetropía, y los otros problemas de visión que suelen ir asociados a la misma (como sucede con el astigmatismo) estén estabilizados, a partir de los 18 años se puede plantear la posibilidad de llevar a cabo una operación de la vista a través de la cirugía refractiva. Lo que suele realizar mediante la técnica Lasik.

Se trata de una intervención sencilla, rápida, con un alto grado de seguridad e indolora que evita, en la mayor parte de casos, tener que usar gafas o lentillas, así como sus molestias asociadas,  sobre todo a la hora de practicar deportes o bañarse.

Para solucionar el problema, el cirujano aplica un láser Excímer sobre la capa intermedia de la córnea , durante un periodo de tiempo de entre 5 y 45 segundos, para moldearla y darle  la forma idónea. De esta forma, la córnea se convierte en una especie de “lentilla” natural. 

En total, una operación de este tipo no suele durar más de 10 minutos. Tras un corto período de control en la clínica, el paciente puede marcharse a su domicilio a descansar,  ya que, especialmente durante las primeras horas, es normal que note algunas molestias como escozor o lagrimeo.

La recuperación visual, junto a la desaparición de las incomodidades comentadas, se suele producir a las pocas horas de la intervención.

hipermetropia latente

¿Cómo afecta la hipermetropía a la vida del paciente?

Como hemos comentado, la hipermetropía latente solo suele poderse detectar en clínica mediante la aplicación de determinados compuestos que dilaten la pupila. Es entonces cuando el médico, podrá comprobar si efectivamente existe la acomodación del cristalino o no en la vida diaria y, de esta forma, diagnosticar o descartar la posibilidad de que se esté ante un caso de hipermetropía latente.

Sin embargo, la hipermetropía es un problema visual que afecta a muchas personas. En estos casos, se habla de hipermetropía manifiesta, que no es otra cosa que una hipermetropía en la que la acomodación no puede llevarse a cabo de forma correcta y, en consecuencia, el paciente sí que puede detectar problemas en su visión.

Como hemos comentado, el problema de la hipermetropía se debe a que la refracción de la luz se realiza en un punto posterior al propio ojo. Esto conlleva que el paciente vea borroso cuando está observando objetos desde una distancia cercana, cosa que no sucede cuando se observan a larga o media distancia. Aunque son problemas diferentes, los síntomas serían los opuestos a los de la miopía, en el que el paciente lo que notará es que de cerca ve correctamente, mientras que es en las largas distancias donde la imagen se vuelve borrosa.

En este sentido, también hay que mencionar que la hipermetropía latente o manifiesta no conlleva problemas serios para la salud de nuestros ojos. Los problemas que se derivan de ella son los relativos a la pérdida de agudeza visual como consecuencia de la citada visión borrosa, pero, la mayoría de las veces, no conlleva un riesgo grave para la salud ocular del paciente.

Alternativas a la cirugía

Por otro lado, aunque la cirugía a través de láser es la solución más recomendable para solucionar de forma definitiva los problemas de visión en pacientes que sufren hipermetropía latente o manifiesta, existen otras alternativas que pueden facilitar la vida diaria del paciente sin necesidad de tener que pasar por el quirófano. En este sentido, la hipermetropía se puede tratar usando gafas o lentes de contacto del mismo modo que se tratan otros problemas de visión como son la miopía o el astigmatismo.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que, aunque el uso de gafas y lentillas es un tratamiento que facilita la vida diaria de los pacientes hipermétropes, no constituyen una solución definitiva al problema, ya que estos pacientes dependerán de manera continuada del tratamiento que hayan escogido en cada caso.

New Call-to-action

1 Comentario

  1. 20 de julio de 201713:33
    dijo:

    Buenos días, el noviembre pasado le detectaron a mi hija de 5 años hipermetropía y astigmatismo, en la primera exploración con la máquina y sin dilatar valoraban que tenía sobre 2 dioptrías, en la segunda, ya con las pupilas dilatadas, le detectaron 6 dioptrías en cada ojo de hipermetropía y 1 y 2 de astigmatismo,
    La graduación que le dieron para las gafas ha sido del total del astigmatismo, pero de solamente 3 dioptrías de hipermetropía, el oftalmólogo nos comentó que así seguía “forzando” y era bueno para que fuera recuperando.
    El otro día una compañera llevó a su hijo a una clínica privada y allí le comentaron que no es bueno graduar con menos dioptrías ya que un niño pequeño está aprendiendo a enfocar y si ve mal le perjudica.
    Me entran dudas al respecto, por lo que veo hay dos formas de graduar la hipermetropía infantil y no sé cuál es la mejor, me gustaría saber su opinión.
    Gracias por anticipado.
    Un saludo.

Escribe un comentario