Clínica Baviera
Llama gratis
900 180 100

Bye bye gafas con Cirugía Refractiva

¿Qué es el melanoma ocular?

El melanoma ocular es un tipo de cáncer muy poco frecuente que afecta a las células que producen pigmento, que son las responsables de dar color tanto a los ojos como al cabello o la piel. Aunque también pueden afectar a la conjuntiva y los párpados, los melanomas oculares suelen tener su origen, mayoritariamente, en la capa intermedia del ojo (úvea). Precisamente por formarse en una capa interna de difícil visibilidad, los melanomas oculares suelen pasar desapercibidos en sus primeras etapas, ya que además no presentan ningún síntoma temprano.

New Call-to-action

¿Por qué se produce el melanoma ocular?

El melanoma ocular tiene lugar cuando, en un momento determinado, el ADN de las células sanas del ojo comienza a emitir errores que provocan un multiplicación celular descontrolada. Estas células se van acumulando en el ojo formando un melanoma.

En cuanto a las causas concretas de esta anomalía en el crecimiento de las células del ojo, lo cierto es que no se conocen con exactitud. No obstante, diversos estudios han logrado identificar una serie de factores de riesgo, siendo el principal el componente genético:

  • Factores hereditarios o genéticos.
  • Sobreexposición a la luz artificial (por ejemplo las cabinas de bronceado) o a la luz natural (recibir el impacto continuado de los rayos UV sin la protección de unas gafas de sol).
  • Pertenecer a la raza caucásica.
  • Tener los ojos claros.
  • Edad avanzada.
  • Padecer de ciertas afecciones de la piel, como el síndrome de nevus displásico, que se caracteriza por la aparición de lunares anormales.
  • Tener una pigmentación de la piel anormal en los párpados y en la pigmentación de la úvea.

Síntomas del melanoma ocular

En sus primeras etapas, el melanoma ocular no produce ningún síntoma y tampoco puede apreciarse ningún tumor anormal al mirarse al espejo, ya que la parte en que se desarrolla no puede apreciarse a simple vista.

A medida que la enfermedad avanza, es común que el paciente empiece a notar anomalías visuales como:

  • Visión borrosa.
  • Pérdida de visión en el ojo afectado.
  • Percepción de centelleos de luz.

También se pueden empezar a notar cambios en la anatomía o color de ciertas partes del ojo:

  • Cambios en la forma de la pupila.
  • Aparición de una mancha oscura en el iris.

Hombre canoso en revisión en lámpara de hendidura

Diagnóstico del melanoma ocular

Por la ausencia de síntomas y, en el caso de que aparezcan, ser poco específicos, la mayoría de melanomas oculares se detectan en un examen ocular rutinario, de ahí la importancia de la prevención y la necesidad, en especial a partir de los 50 años, de realizarnos chequeos visuales de manera frecuente y regular.

Tras una exploración del ojo, si el oftalmólogo sospecha de la posible existencia de un melanoma ocular, es posible que pida pruebas adicionales para confirmar el diagnóstico: ecografía del ojo, angiografía con fluoresceína y/o biopsia.

Posibles tratamientos

Por lo general, las opciones de tratamiento del melanoma ocular se dividen en dos categorías: radioterapia y cirugía.

El objetivo de las radiaciones es intentar eliminar el melanoma o detener su crecimiento. Para ello se utiliza un disco que se coloca directamente sobre la pared del ojo donde está localizado el tumor (radioterapia de placa), o bien se dirigen las partículas radioactivas hacia el ojo por medio de un haz de luz externo.

Otra alternativa es la extirpación del tumor mediante una cirugía. Si el tumor es muy grande y causa dolor puede llegar a ser necesaria la extirpación del globo ocular, aunque preservando los contenidos orbitarios: músculos, párpados y glándula lagrimal. Posteriormente se coloca un implante ocular o prótesis.

New Call-to-action

No hay comentarios

Todavía no hay comentarios.

Escribe un comentario