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Mundo Baviera

Qué es la DMAE y cómo se trata

En este artículo te contamos qué es la DMAE, cuáles son sus causas y síntomas más habituales, así como los tratamientos recomendados en cada caso. ¡Toma nota!

¿Qué es la DMAE?

Son muchos los pacientes que se preguntan qué es la DMAE, ya que se trata de una enfermedad ocular bastante habitual a partir de cierta edad. La DMAE, o Degeneración Macular Asociada a la Edad, es una enfermedad degenerativa que afecta a la mácula, que es la parte central de la retina y responsable de que veamos con nitidez los detalles. Como consecuencia, se va perdiendo la visión central y la percepción de esos pequeños elementos, llegando a ser esta enfermedad la causa de ceguera más habitual en personas de la tercera edad en países desarrollados. 

Primer plano ojos y cejas de hombre

¿Cuáles son las causas de la DMAE?

La DMAE es un problema de visión que está muy vinculado a la edad. De hecho, lo más habitual es que aparezca a partir de los 65 años, siendo muy raros los casos en edades más tempranas. Por ello, la principal causa de su aparición es el propio envejecimiento ocular.

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Sin embargo, aunque el principal motivo de aparición de esta patología  sea, sin lugar a dudas, la edad, existen otros factores que también pueden condicionarla. En este sentido, otro de los factores más importantes que se tienen que tener en consideración es el factor genético. La DMAE es mucho más habitual en pacientes que tengan familiares consanguíneos de primer grado que también hayan presentado este problema. Por ello, el elemento hereditario está también muy vinculado a su  aparición.

Asimismo, además de los factores genéticos y de la edad, también hay que tener en cuenta factores ambientales. Por lo general, se considera que las personas fumadoras tienen más riesgo de padecer DMAE. Además, si se sufre sobrepeso, hipertensión, así como si se lleva una vida sedentaria y con malos hábitos alimenticios, es mucho más probable que la DMAE pueda aparecer en estas personas.

Finalmente, también se ha asociado su aparición a una exposición directa y prolongada a la radiación ultravioleta. Por ejemplo, en personas que han trabajado habitualmente al aire libre y sin protección frente a la luz solar, así como en personas que habitualmente han tomado el sol a lo largo de su vida sin la protección ocular debida. 

¿Qué tipos de DMAE existen?

Además de saber qué es la DMAE, también es importante distinguir los distintos tipos en que se puede manifestar. 

DMAE seca

La DMAE seca, también denominada atrófica, es la más común de todas (supone aproximadamente el 85% de los casos diagnosticados). En este caso, se produce como consecuencia de una acumulación progresiva de desechos en la retina y la mácula (las denominadas drusas maculares). La presencia de estos desechos termina por atrofiar la mácula, lo que provoca los síntomas y problemas típicos asociados a esta enfermedad. La DMAE seca se suele caracterizar por una evolución lenta de su progreso, por lo que el paciente no suele percibir grandes cambios en los síntomas de manera repentina. 

DMAE húmeda

La DMAE húmeda, también denominada exudativa, es menos común que la seca, y se caracteriza por un desarrollo normalmente más rápido que esta. En este caso, la DMAE húmeda surge como consecuencia de la vascularización de la membrana que se sitúa detrás de la mácula. Es decir, su causa directa está vinculada a la aparición de nuevos vasos sanguíneos y capilares en la zona de la mácula. Estos capilares anormales tienden a perder líquido o sangrar y, como consecuencia de estos fluidos, se produce la degeneración del tejido macular que causa la enfermedad. La DMAE húmeda suele desarrollarse de forma rápida, por lo que los síntomas pueden empezar a notarse con una diferencia de semanas o incluso días. 

¿Cuáles son los síntomas de la DMAE?

Tanto en el caso de la DMAE seca como en la húmeda, los síntomas que experimenta el paciente son los mismos. No obstante, por lo general, la diferencia entre un tipo y otro suele percibirse únicamente en la velocidad en que dichos síntomas se manifiestan, siendo la forma húmeda mucho más rápida y la seca, más lenta. Más adelante, y realizando una exploración en profundidad, el médico también percibirá la diferencia entre los dos tipos de DMAE.

Los síntomas más comunes de la DMAE son los siguientes:

  • Dificultad a la hora de ver contornos y detalles. 
  • Dificultad a la hora de identificar rostros. 
  • Dificultad para realizar tareas que requieren precisión (leer, escribir, coser, etc.).
  • Percepción de visión borrosa
  • Percepción curvada de las líneas rectas. 
  • Percepción de una mancha negra en la parte central del campo visual. 
  • Percepción alterada del tamaño o volumen de algunos objetos. 
  • Percepción errónea o alterada de las distancias y las profundidades. 

¿Cuál es el tratamiento para la DMAE? 

Actualmente, los tratamientos de la DMAE son limitados y, en gran medida, están determinados por el tipo de DMAE ante el que nos encontremos. 

Tratamiento de la DMAE seca

Hoy en día no existe un tratamiento efectivo que permita solucionar la DMAE seca, aunque se están realizando investigaciones cuyos resultados parecen ser prometedores. Sin embargo, en estos casos, los pacientes suelen mostrar mejoría o estancamiento en el avance de la enfermedad gracias a determinados complementos alimenticios. Estos complementos suelen estar formulados a partir de vitaminas recomendadas para la vista, así como antioxidantes y ácidos grasos omega-3. Por ello, cabe recordar de nuevo el papel destacado que una alimentación sana tiene en la salud y bienestar ocular 

Tratamiento de la DMAE húmeda

Por el contrario, en el caso de la DMAE húmeda, en la actualidad sí que existe un tratamiento concreto que permite detener el avance de la enfermedad en el 90% de los casos e, incluso, revertir sus síntomas en el 40% de los pacientes tratados. El tratamiento para la DMAE húmeda son los denominados fármacos antiangiogénicos. Estos fármacos permiten detener la formación de los capilares anormales causantes de la DMAE húmeda, logrando la mejoría de la enfermedad. Estos fármacos se administran al paciente mediante inyección intravítrea. Es decir, mediante una inyección que suministra el fármaco directamente en el interior del globo ocular. Esta intervención se realiza de manera ambulatoria y con anestesia local, por lo que el paciente no siente ningún dolor durante el proceso. La cantidad de fármaco y la frecuencia de su administración dependerá de las características concretas de cada caso.

Además del tratamiento mediante inyección intravítrea, la DMAE húmeda también se puede tratar mediante la fotocoagulación. Esta intervención utiliza tecnología láser para eliminar los capilares anormales que se han desarrollado en la mácula y que son causantes de la DMAE húmeda.

¿Cómo prevenir la DMAE? 

Una vez que sabemos qué es la DMAE y sus características principales, cabe preguntarse si es posible su prevención. Como hemos visto, la DMAE está íntimamente ligada al envejecimiento natural del paciente y a la herencia genética del mismo. No obstante, aunque estas condiciones no puedan prevenirse, los elementos relacionados con los hábitos de vida y con la protección frente a la radiación ultravioleta sí que contribuirán a su prevención. Por ello, se recomienda seguir las siguientes recomendaciones:

Finalmente, otra recomendación que nos ayudará a asegurar una correcta salud ocular será visitar con frecuencia al oftalmólogo, especialmente a partir de los 40-45 años, cuando el envejecimiento natural de los ojos empieza a presentar los primeros síntomas. Las revisiones periódicas son la mejor forma de prevenir y detectar a tiempo cualquier problema ocular y, de esta forma, iniciar el tratamiento más recomendable en cada caso cuanto antes.

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