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Ojo Seco: qué es, causas, síntomas y tratamientos

El síndrome del ojo seco es una enfermedad crónica, compleja y multifactorial que afecta a la superficie ocular y que produce molestias, problemas visuales y, en algunos casos, lesiones en la córnea y en la conjuntiva.

Se produce cuando los ojos son incapaces de mantener una película lagrimal de calidad y suficiente.

Es una situación muy molesta, puesto que nuestros ojos precisan de  película lagrimal en la cantidad y calidad suficientes para mantenerlos hidratados adecuadamente, eliminar partículas que se hayan introducido dentro e, incluso, para mantener una buena visión. Hay que tener en cuenta que las causas del ojo seco pueden ser muy variadas, por lo que habrá que identificarlas correctamente. 

El síndrome del ojo seco es el primer motivo de consulta con el oftalmólogo y, según algunos estudios, afecta a un número que oscila entre un 15% y un 30% de la población. Su prevalencia aumenta con la edad y es un problema más frecuente entre las mujeres a partir de la menopausia (más o menos a partir de los 50 años) debido a su estrecha relación con los cambios hormonales.

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¿Cuáles son sus principales síntomas?

Aunque en cada persona el síndrome del ojo seco se puede manifestar con prevalencia de unos síntomas sobre otros, los más comunes son los siguientes:

  • Sensación de picor en los ojos.

Debido a la falta de lubricación adecuada por los problemas en la producción de la lágrima, el movimiento del párpado sobre la superficie del ojo no se lleva a cabo con la suavidad que debería. Además, la propia sequedad del ojo, también propicia que se sienta esta sensación de picor y escozor continuada en el ojo sin que haya aparentemente nada que lo cause.

  • Enrojecimiento en el ojo.

Como consecuencia del picor y de la falta de lubricación, aumenta el flujo sanguíneo en el ojo, lo que produce la dilación de los capilares que riegan el ojo y, en consecuencia, se aprecia más enrojecido de lo habitual. Esto se manifiesta, sobre todo, en la parte de la esclerótica ocular (la zona blanca del ojo).

  • Sensación de tener arena dentro del ojo.

Muchos pacientes describen la sensación de tener algo en el ojo, pero no una partícula concreta bien definida, sino como si se tratase de arena o polvo. Esto se debe a la falta de lubricación del ojo, que conlleva que se note este tipo de molestias.

  • Excesiva sensibilidad a la luz.

Por otro lado, otro de los síntomas más comunes cuando se sufre de ojo seco es que aumenta la sensibilidad a la luz. Al no estar la superficie del ojo en las condiciones óptimas de lubricación, la sensibilidad del mismo aumenta en todos los sentidos, incluida su capacidad de soportar la luz intensa o los lugares muy luminosos.

Como consecuencia de todo lo anterior, la visión se vuelve menos nítida y cuesta más enfocar la vista.

Se trata de un síntoma que solo sucede en los casos más graves y, especialmente, cuando el problema del ojo seco se ha prolongado en el tiempo sin tratamiento.

En este punto, podemos destacar que los síntomas del síndrome del ojo seco son muy variados y que pueden tener una amplia progresión. Por esta razón, se habla de diferentes formas de sequedad ocular, catalogándolas como leve, moderada o grave según sea el caso.

¿Cuáles son las causas del ojo seco?

  • Cambios hormonales.

El principal motivo del ojo seco, que suele aparecer en personas de edad avanzada (o personas que trabajan en entornos que puedan favorecer su aparición), son los cambios hormonales, los cuales provocan que las glándulas lagrimales empiecen a producir menos lágrimas o a que la película lagrimal sea de una calidad inferior.

Los cambios hormonales afectan especialmente a las mujeres como consecuencia del embarazo, el consumo de anticonceptivos orales y la menopausia.

  • Envejecimiento.

Debido al paso del tiempo, se atrofian las células que generan la lágrima de forma constante y que determinan la composición de la película lagrimal. Un buen ejemplo son las disfunciones en las glándulas de Meibomio, que se ocupan de producir determinados lípidos que previenen la evaporación de la lágrima. De hecho, hay que tener en cuenta que el ojo seco no es un problema que se limite únicamente a la falta de cantidad de lágrima, sino también a la calidad de la misma, que debe tener la correcta composición de agua y de otras sustancias como lípidos y minerales para mantener sanos y bien lubricados los ojos.

No obstante, aunque la edad sea uno de los factores de riesgo que pueden propiciar la aparición del ojo seco, existen otros elementos que pueden hacer que se manifieste en pacientes más jóvenes. Incluso, es posible que se manifieste de manera puntual en lugar de crónica, asociado a unas circunstancias concretas que, cuando pasan, suelen implicar también la mejoría de este problema de la visión.

Algunas de las circunstancias o entornos que pueden propiciar la aparición del síndrome de ojo seco en personas más jóvenes son las siguientes:

  • Ambiente seco o con excesivo viento.

Como es lógico, un ambiente seco y con bastante viento propicia la evaporación de la lágrima del ojo, lo que puede ser un desencadenante del problema.

Uno de los principales causantes del ojo seco puntual es el aire acondicionado, que provoca una sequedad ambiental muy elevada y, en consecuencia, la evaporación natural de la lágrima del ojo.

  • Exposición excesiva al sol.

Además de ser muy peligroso para la salud de los ojos en todos los sentidos, la exposición prolongada y excesiva a los rayos solares también puede propiciar la aparición de ojo seco.

  • Ser fumador (activo o pasivo).

En este caso, el problema viene dado por causa del humo que se concentra en el aire, que termina irritando la superficie del ojo y provocando un desequilibrio de la lágrima natural de este.

  • Cirugía ocular.

Aunque no suele ser tan frecuente, el ojo seco también puede aparecer como un daño colateral o efecto secundario en el caso de algunas cirugías oculares.

  • Enfermedades sistémicas o autoinmunes.

Depende de la persona y de la enfermedad en sí, pero algunas enfermedades como el síndrome de Sjögren, la artritis reumatoide o el lupus eritematoso se han relacionado con la aparición de ojo seco en algunos pacientes.

  • Uso de lentes de contacto.

Por otro lado, el uso prolongado de lentes de contacto puede implicar el desarrollo de ojo seco.

  • Estrés.

Otra de las posibles causas que se han relacionado con el ojo seco es verse sometido a períodos de estrés prolongado, lo que puede implicar desequilibrios generales en la salud del paciente que, entre otros efectos, conlleve la aparición de episodios puntuales de ojo seco.

  • Algunos medicamentos.

Por otro lado, existen ciertos medicamentos que, al tomarse de forma prolongada, pueden tener efectos secundarios que se manifiesten como ojo seco al reducir la cantidad o calidad de lágrima natural que estos producen.

  • Uso excesivo de pantallas.

Finalmente, una de las causas que más incidencia está teniendo actualmente a la hora de desarrollar el síndrome de ojo seco en múltiples pacientes es pasar demasiado tiempo delante de pantallas, ya sea la de un teléfono móvil o la de un ordenador, entre otras. Al usar estas pantallas electrónicas se reduce el parpadeo y la lágrima no se distribuye correctamente por la superficie ocular, aumentando su evaporación. En estos casos, es imprescindible hacer descansos cada 30 minutos o una hora, además de complementar la lágrima natural del ojo con lágrimas artificiales.

Primer plano de ojos azules de mujer rubia

¿Cuáles pueden ser las consecuencias del ojo seco?

Al no estar bien lubricada la superficie del ojo debido a la sequedad ocular, la persona que padece ojo seco puede llegar a sufrir los siguientes problemas:

  • Molestias oculares: irritación, escozor, enrojecimiento, sensación de cuerpo extraño o arenilla en la superficie ocular, fatiga o pesadez en los párpados y lagrimeo de baja calidad, el cual no aporta ni los nutrientes ni la protección necesaria al ojo.
  • Problemas visuales: queratitis, cicatrices y, en los casos más graves, incluso úlceras en la córnea y hasta pérdida de la visión.
  • Lesiones en la córnea y en la conjuntiva.

¿Cuáles son los posibles tratamientos?

No existe una cura definitiva para el síndrome del ojo seco, por lo que la inmensa mayoría de quienes lo padecen sufren episodios intermitentes a lo largo de su vida y, en los casos más severos, tienen síntomas o molestias de manera continua. Existen, sin embargo, ciertas opciones que ayudan, sobre todo, a controlar estos síntomas.

Tratamientos para casos leves

El tratamiento más frecuente para el síndrome del ojo seco son las lágrimas artificiales. Estas pueden contener o no conservantes, siendo las primeras (con conservantes) las más convenientes y eficaces, salvo en personas muy sensibles o alérgicas. La mayoría de los pacientes notan un gran alivio durante el tratamiento con lágrimas artificiales usando este tipo de gotas entre 2 y 4 veces al día.

Otras opciones de tratamientos, especialmente indicadas para aquellos casos en los que los síntomas y molestias son más leves, pasan por:

  1. Usar gafas de sol , que alivian síntomas como el picor o el enrojecimiento.
  2. Cambiar determinados hábitos, como realizar una dieta adecuada, no exponerse a ambientes muy secos o climatizados de forma artificial, además de tomar ciertas medidas de higiene en los párpados.

Tratamientos para casos más graves

Por otro lado, si el problema persiste o se agrava, también se pueden utilizar otros tratamientos alternativos que actúan como refuerzo de las lágrimas artificiales:

  • Usar gafas que conserven la humedad en los ojos.
  • Tomar, bajo prescripción médica, algunos medicamentos de corte antiinflamatorio que pueden mejorar este problema.
  • Cambiar o reducir ciertos medicamentos que puedan estar interfiriendo con la producción natural de lágrima del paciente, lo que deberá hacerse siempre bajo supervisión médica.
  • Otra opción es usar unos tapones especiales que se colocan en los conductos del drenaje lagrimal para ayudar a que la película lagrimal permanezca en la superficie del ojo durante más tiempo. Este tratamiento también debe ser utilizado bajo prescripción médica.
  • Cirugía para el ojo seco mediante la oclusión de los puntos lagrimales. Se utiliza solo en situaciones  muy graves.

Tratamientos más innovadores

Colirio biocompatible

En los últimos años, se ha comenzado a emplear una alternativa de tratamiento que está dando muy buenos resultados, especialmente cuando se trata de un caso de ojo seco severo. Se trata de un colirio biocompatible, conocido como suero autólogo, un método que se basa en la medicina regenerativa por el que se utilizan los propios recursos del cuerpo para reparar los tejidos dañados.

El suero autólogo es un colirio que se elabora a partir de la sangre del propio paciente. La sangre contiene una gran concentración de una serie de proteínas que se denominan factores de crecimiento que contribuyen a la regeneración de la superficie corneal, favorecen la viabilidad de las células del epitelio corneal y consiguen desinflamar la capa más superficial de los ojos. Los componentes, el pH y la concentración de este suero son los mismos que los de las lágrimas, ya que están desarrollados a partir de la sangre del propio paciente.

Estas son sus ventajas:

  1. Está especialmente indicado para el tratamiento del ojo seco severo.
  2. Utiliza recursos del propio cuerpo de la persona afectada, por lo que se reduce el riesgo de rechazo.
  3. Al utilizarse un colirio similar a la propia lágrima del paciente, se minimiza el problema de sufrir efectos secundarios como: inflamación, dolor ocular o distintos tipos de alergias.
  4. Al tratarse de un suero autólogo de última generación se consiguen mejorar notablemente los resultados logrados hasta ahora con colirios similares.
  5. Este tratamiento favorece el crecimiento y la regeneración celular.
  6. Se trata de un colirio que no contiene leucocitos que, en muchas ocasiones, son los responsables de las inflamaciones.
  7. Sin embargo, sí contiene plasma del propio paciente, lo que favorece la coagulación y la reparación de los vasos sanguíneos dañados.
  8. Aplicada sobre la córnea, esta nueva generación de colirios regeneran los tejidos y facilitan el tránsito y proliferación celular de las zonas lesionadas, favoreciendo así su curación.

Nuevos medicamentos

También se están comercializando nuevos productos farmacéuticos que se han mostrado muy efectivos:

  • Ciclosporina. Se trata de un efectivo inmunomodulador que tiene también acción antiinflamatoria. Otros de sus beneficios son los siguientes: reduce los marcadores de superficie celular de los linfocitos activados, frena la destrucción celular y reduce las citoquinas proinflamatorias.
  • Lifitegrast. Es otro medicamento antiinflamatorio que presenta una importante novedad con respecto a los anteriores: es capaz de actuar sobre las células ya activadas, al contrario de la ciclosporina y otros fármacos que únicamente son eficaces con las de nueva formación.

Aunque el ojo seco es una dolencia ciertamente molesta, la mayoría de las veces desaparece casi espontáneamente o con un tratamiento sencillo (colirios o lágrimas artificiales). Solamente en casos muy extremos, esta dolencia puede resultar peligrosa, pero únicamente si no se trata a tiempo, ya que incluso en los casos más severos normalmente es fácilmente controlable con los medicamentos adecuados.

De ahí la importancia de acudir al especialista en cuanto notemos los primeros síntomas, para que sea él el que nos recomiende el tratamiento más adecuado, valorando la posibilidad de aplicar estos nuevos procedimientos que hemos comentado

¿Cómo prevenir las causas del ojo seco?

La principal medida de prevención es mantenerse alejado de los ambientes secos y de los elementos que irriten los ojos, principalmente el humo del tabaco y el aire acondicionado. En invierno, es recomendable utilizar un humidificador.

Ciertos hábitos, como parpadear más a menudo, descansar la vista periódicamente, o limpiar con regularidad las pestañas con compresas calientes se han mostrado eficaces para eliminar o aliviar el déficit de lágrima en los ojos.

Algunos especialistas sostienen que el origen de los síntomas del ojo seco se encuentra en el hecho de dormir con los ojos ligeramente abiertos. Para solucionar este problema se pueden aplicar pomadas lubricantes antes de dormir. De cualquier modo, el uso de estos productos debe realizarse siempre en pequeñas cantidades y bajo la supervisión médica de un profesional, ya que pueden distorsionar la visión.

Si el origen del problema es que los párpados se encuentran en una posición anormal (entropión, ectropión…), posiblemente la solución ideal sea una pequeña cirugía para devolverlos a su posición correcta.

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