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Presbicia o vista cansada: todo lo que tienes que saber

La presbicia o vista cansada es un problema común a todas las personas a partir de cierta edad. Sus primeros síntomas se suelen empezar a notar a partir de los 45 años, pero es a partir de los 60 cuando sus efectos son más notables. La presbicia se manifiesta con dificultad para ver de cerca, como por ejemplo cuando se intenta leer o consultar el móvil. Por suerte, actualmente existen tratamientos adecuados a las necesidades de cada paciente. 

Qué es la presbicia o vista cansada

La presbicia o vista cansada es un problema de la vista que afecta de forma común a todas las personas y que está asociado al envejecimiento de nuestros ojos. Su síntoma más habitual es la dificultad para ver de cerca, lo que empieza a notarse a partir de los 45 años. En este sentido, es habitual tener que alejarse los documentos o el teléfono móvil para poder verlo correctamente, lo que suele ser un indicativo de que se está ante las primeras fases de la vista cansada. 

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Debido a que la presbicia es un problema de la vista asociado al envejecimiento natural de los ojos, aunque se puede retrasar su aparición, no existe ninguna forma de prevenirla. Sin embargo, sí que se puede optar por diversos tratamientos para corregirla y conseguir que el paciente pueda realizar una vida diaria normal minimizando el uso de gafas. 

Causas de la vista cansada

Como se ha comentado, el origen de la presbicia o vista cansada está en el envejecimiento natural de nuestros ojos. En concreto, en el cristalino. El cristalino es una parte del ojo que forma una lente biconvexa situada entre el iris y el humor vítreo del interior del ojo. Esta lente permite enfocar la vista para ver los objetos situados a diferentes distancias. De este modo, el cristalino nos permite ver con nitidez tanto objetos que están a poca distancia como aquellos que están lejos. 

Sin embargo, con el paso de la edad, esta función del cristalino se va deteriorando poco a poco. Finalmente, el cristalino pierde la capacidad para enfocar correctamente y, cuando esto sucede, es cuando aparece la presbicia o vista cansada, que se manifiesta como la incapacidad del cristalino para enfocar correctamente objetos a corta distancia. 

Cuándo empieza la presbicia

Presbicia y edad van de la mano. Hay que tener en cuenta que este proceso de pérdida de la capacidad de enfocar del cristalino no sucede de forma completa e inmediata de un día para otro, sino que se prolonga a lo largo de muchos años. En concreto, lo más habitual es que los primeros síntomas aparezcan a partir de los 40-45 años de edad. A partir de entonces, la presbicia irá en aumento hasta que, al final, el cristalino pierde casi por completo su capacidad de enfocar correctamente de cerca. Esto suele suceder en torno a los 60 años aproximadamente. Llegados a esta situación, la presbicia se estabiliza y no aumenta ni disminuye por sí sola. 

Mujer usando gafas para leer

¿Puede aparecer la presbicia junto a otros problemas refractivos?

La presbicia o vista cansada se puede manifestar de manera conjunta a otros problemas refractivos (miopía, hipermetropía y astigmatismo). Es decir, problemas de la vista que están relacionados con la forma en que la luz del exterior llega a la retina de nuestros ojos, que es la encargada de convertirla en la imagen que después será procesada por nuestro cerebro y determinará si vemos de forma nítida o borrosa. 

Presbicia y miopía

Cuando la presbicia empieza a manifestarse en un paciente miope, este notará que empieza a ver mejor de lejos. Es decir, a priori, puede parecer que la presbicia “corrige” los problemas de miopía. Esto se debe a que la miopía dificulta para ver de lejos, mientras que la presbicia dificulta para ver de cerca. Esto hace que, al combinarse presbicia y miopía, el resultado de la visión pueda ser una visión correcta. Sin embargo, cuando presbicia y miopía se juntan, hay que tener en cuenta que, en la mayoría de los casos, esta situación es pasajera, ya que la presbicia solo podrá corregir la miopía hasta 3 dioptrías aproximadamente. A partir de ese momento, lo más común es que el paciente pase a ver bien de lejos, pero que necesite algún tratamiento para poder ver correctamente de cerca. 

Presbicia e hipermetropía

En el caso de los pacientes con hipermetropía, la situación es la contraria a la de los que padecen miopía. En este caso, el paciente no experimentará ningún tipo de mejora en la visión de lejos (que de por sí es correcta). En su lugar, puede notar que sus gafas o lentillas para ver de cerca no le aportan suficiente nitidez. Esto se debe a que, al combinar hipermetropía y presbicia, su graduación para ver correctamente de cerca aumentará, por lo que necesitará adaptar sus gafas o lentillas para ver de nuevo bien en las distancias cortas. No obstante, aunque tanto presbicia como hipermetropía se manifiesten con problemas para ver de cerca, es importante entender que hipermetropía y vista cansada no son lo mismo, por lo que habrá que adaptar el tratamiento de forma adecuada a cada caso. 

Presbicia y astigmatismo

El astigmatismo es un problema de refracción que puede afectar tanto a la visión cercana como lejana. Debido a esto, puede manifestarse tanto en pacientes que previamente tienen miopía o hipermetropía, así como en pacientes que están empezando a desarrollar presbicia o vista cansada. En este caso, el problema se debe a la forma del globo ocular del propio ojo, que, al no ser completamente esférico, deforma la imagen. En este caso, los pacientes que además de astigmatismo tengan también presbicia no notarán demasiados cambios. Sin embargo, es importante entender que presbicia y astigmatismo no son lo mismo, aunque en ocasiones se pueda manifestar de forma similar respecto a los síntomas. 

Cómo puedo saber si tengo presbicia

Para diagnosticar correctamente la presbicia será necesario acudir al oftalmólogo para que realice un test de vista cansada al paciente. Sin embargo, existen ciertos síntomas que pueden hacer pensar que una persona está ante las primeras manifestaciones de la presbicia o vista cansada.

Por un lado, es fundamental tener en cuenta la edad. Como se ha mencionado, la presbicia es un problema de la vista común a todas las personas, asociado a la edad y que no se puede prevenir. Por ello, si se tiene más de 40 años, es muy probable que se empiece a iniciar el proceso de manifestación del envejecimiento del cristalino que lleva a la aparición de la presbicia.

Por otro lado, debido a que el principal síntoma de la vista cansada es la dificultad para ver de cerca, basta con comprobar si se ve mejor de cerca o de lejos. En este sentido, se puede hacer la prueba intentando leer un texto sujetándolo con la mano cerca de los ojos o con el brazo estirado, aumentando la distancia entre la mano y los ojos. Si se lee mejor cuando el texto está lejos, es muy probable que se tenga presbicia. 

Cuáles son los síntomas de la vista cansada

Aunque la dificultad para ver de cerca es, a grandes rasgos, el síntoma más habitual de la presbicia, no es el único. Cuando se padece presbicia, los síntomas más comunes (además de la dificultad para ver de cerca) son los siguientes:

  • Dificultad para enfocar: Si se nota que no se ve correctamente o que cuesta ver con nitidez objetos que están a corta o media distancia es probable que la persona esté ante las primeras fases de desarrollo de la presbicia. 
  • Necesidad de mayor iluminación: Otro síntoma asociado a la vista cansada es la necesidad de mayor iluminación a la habitual. Especialmente a la hora de realizar trabajos o actividades que requieren ver a distancias cortas. 
  • Dificultad al leer: Debido a que es una actividad que requiere ver a corta distancia, es muy habitual que se noten dificultades cuando se inicia el proceso de la vista cansada. Si se nota que, además, parece que las letras se amontonan entre sí, es muy probable que estemos ante un caso de presbicia. 
  • Fatiga ocular: La fatiga ocular surge siempre que los ojos tienen que realizar un sobreesfuerzo (por ejemplo estar muchas horas delante del ordenador). Por ello, no es un síntoma exclusivo de la presbicia, pero sí que puede aparecer si se está forzando la vista para compensar los problemas producidos por la vista cansada. 
  • Dolor de cabeza: Suele aparecer de forma conjunta a la fatiga ocular y por las mismas causas. 

Cómo se puede corregir la presbicia o vista cansada 

Aunque la vista cansada no se puede evitar, sí que existen diversos tratamientos que permiten corregirla. El tratamiento de la presbicia puede ser de la siguiente manera:

Gafas progresivas

Es la opción más habitual cuando una persona empieza a manifestar los primeros síntomas de presbicia o vista cansada. Las gafas de vista cansada son gafas progresivas en el caso de que el paciente las necesite y se caracterizan por tener cristales progresivos. Este tipo de cristales cuenta con dos graduaciones en el mismo cristal, una para ver de cerca y otra para ver de lejos. La distribución de la graduación se hace en diferentes superficies del cristal. De este modo, si el paciente quiere ver de lejos, basta con que mire por la parte superior del cristal de sus gafas, mientras que si quiere ver de cerca, puede hacerlo por la inferior. 

Lentillas progresivas

Su funcionamiento es similar al de las gafas progresivas pero, en este caso, en su versión de lentes de contacto. Al igual que las gafas progresivas, las lentillas progresivas cuentan con dos graduaciones (una para ver de cerca y otra para ver de lejos). En este caso, lo más común es que se reserve la parte central de la lentilla para ver de lejos, mientras que las zonas de los extremos para ver de cerca. De esta forma, el paciente puede centrar la vista en cada una de las dos partes de la lentilla según necesita ver de cerca o de lejos.

Operación de presbicia

Sin embargo, la opción que cada vez gana más adeptos en lo que a tratamiento de presbicia o vista cansada se refiere es la operación de presbicia. Esto se debe a que, a diferencia de lo que sucede con las gafas o las lentillas progresivas, es la única que permite liberar al paciente de tener que utilizar instrumentos de corrección de la vista, por lo que también es la más cómoda de todas y la única que elimina la dependencia de las gafas o lentillas. 

Cómo es la operación de presbicia o vista cansada 

Hay que destacar que la operación de presbicia o vista cansada se lleva realizando desde 2001, y con unos resultados excelentes, lo que hace que se posicione como uno de los tratamientos de presbicia más recomendables. La operación de presbicia se suele realizar en pacientes a partir de 60 años, que es la edad en la que la presbicia o vista cansada ha alcanzado su completo desarrollo. De esta forma, se puede garantizar un mejor resultado y, sobre todo, una estabilidad a largo plazo. En todo caso, cada paciente debe ser valorado de forma individual, ya que cada situación es diferente.

Actualmente existen dos tipos de operación de presbicia posibles. Antes de decantarse por una ellas, el médico llevará a cabo una consulta preoperatoria con el paciente y, según sea el caso, se optará por un tipo de operación u otro.

  • Operación con láser: La operación de presbicia con láser permite modificar la forma de la superficie del ojo del mismo modo que se hace en una operación de otros problemas refractivos (miopía, hipermetropía, astigmatismo, etc.). Normalmente, en este caso lo que se hace es graduar un ojo para ver de cerca y otro para ver de lejos. De esta forma, se consigue que el paciente tenga una completa autonomía a la hora de ver correctamente y sin necesidad de depender del uso de gafas o lentillas. 
  • Operación de implantación de lente intraocular: La otra opción para operar la presbicia o vista cansada es la implantación de una lente intraocular que sustituye el cristalino natural del ojo del paciente. Esta lente está especialmente graduada para que el paciente pueda ver correctamente a distintas distancias, lo que permite solucionar el problema de la presbicia y que el paciente recupere la capacidad de ver tanto de cerca como de lejos. Además, esta opción, al sustituir el cristalino natural del ojo, también permite corregir otros problemas del ojo asociados a la edad, como pueden ser las cataratas.

La operación de presbicia es uno de los mejores tratamientos para la vista cansada y, además, es el único que garantiza que el paciente no dependa de gafas o lentillas para la presbicia. Por lo que se considera el tratamiento más eficaz a la hora de corregir los problemas derivados de la presbicia o vista cansada. 

Tipos de lentes intraoculares: el desarrollo y los beneficios de las lentes trifocales

Actualmente, cabe destacar que los tratamientos basados en la implantación de lentes intraoculares para la corrección  de la presbicia han avanzado mucho. De este modo, frente a las lentes bifocales más convencionales (las que permiten ver de cerca y de lejos), las lentes trifocales representan una nueva generación de lentes intraoculares que ofrece todavía resultados más eficaces para los pacientes.

Como su nombre indica, las lentes trifocales cuentan con tres graduaciones. Además de ver de cerca y de lejos, estas cuentan también con graduación para visión intermedia, por lo que son más completas que las lentes bifocales. Así mismo, las lentes trifocales presentan una ventaja adicional en comparación con estas, ya que las trifocales reducen considerablemente la presencia de halos de luz, un efecto secundario común en el caso de la implantación de lentes bifocales que suele manifestarse durante los primeros 2 ó 3 meses después de la intervención.

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