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Operación de estrabismo: qué es y cómo se realiza

Uno de los problemas que pueden presentar los ojos es el estrabismo, que conlleva consecuencias estéticas, pero también visuales, para el paciente. Hoy en día existen diferentes métodos para  corregir el estrabismo (sobre todo en niños), como pueden ser el uso de gafas y parches. Sin embargo, y especialmente cuando se trata de un estrabismo en adultos, la mejor opción para corregir este problema ocular será mediante la operación de estrabismo, que permitirá recuperar la normalidad de la visión en la mayoría de los casos. 

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Qué es el estrabismo y por qué sucede

El estrabismo es un problema de los ojos que se produce cuando los dos ojos no enfocan en la misma dirección. Esto se produce por diferentes causas, aunque casi siempre está detrás el desequilibrio de los músculos encargados del movimiento ocular. En concreto, cada ojo cuenta con seis músculos diferentes, que son los responsables de que el ojo enfoque en una dirección u otra. Este enfoque debe producirse de forma uniforme en ambos ojos. Sin embargo, cuando no es así, la visión se ve descompensada, y es cuando se hablaría de estrabismo. 

Las consecuencias del estrabismo son de dos tipos: de tipo visual y de tipo estético. 

Consecuencias de tipo visual:

Las consecuencias de tipo visual afectan principalmente a la capacidad del paciente de percepción de la profundidad y a la percepción de las tres dimensiones. Es decir, afecta a la forma en la que el paciente percibe la realidad que tiene enfrente. 

Consecuencias de tipo estético:

Las consecuencias de tipo estético hacen referencia únicamente a que socialmente no se considera “bonito” que los dos ojos no enfoquen en la misma dirección. Debido a esto, hay pacientes que, además de por las consecuencias de tipo visual, también están motivados a corregir su estrabismo por cuestiones de tipo estético. 

Niño con estrabismo

Posibles tratamientos: operación de estrabismo

Los tratamientos destinados a corregir el estrabismo se dividen en dos tipos según la edad del paciente: tratamientos para niños y tratamientos para adultos. 

En el caso de los niños, si estos todavía no han cumplido 8 años, se considera que existen determinadas formas de corregir de forma natural el problema visual provocado por el estrabismo aprovechando el normal crecimiento del menor. En este caso, se puede hacer uso de parches y gafas que permiten potenciar el uso del ojo menos activo y, de esta forma, intentar corregir total o parcialmente el estrabismo del niño. Por otro lado, además de estos tratamientos, también se puede optar por la cirugía de estrabismo, que se realizará de forma similar a la de los adultos pero con anestesia general. 

En el caso de los adultos, el único tratamiento posible es la cirugía para corregir las consecuencias estéticas del estrabismo (no las visuales). En este caso, se trata de una cirugía que permite corregir el movimiento de los músculos del ojo y, de esta manera, ayudarle a que enfoque enfoque en la dirección correcta de forma natural. 

Cómo es la operación y el postoperatorio

Como se ha mencionado, la operación de estrabismo se puede realizar tanto en adultos como niños. La principal diferencia entre un caso y otro es que, en el caso de los adultos, la anestesia que se aplica es únicamente local, mientras que en el caso de los niños en la mayor parte de los casos se tratará de anestesia general. Esto se debe a que, en el caso de los menores, su colaboración resulta demasiado complicada durante el proceso de la cirugía. 

Lo primero que hay que tener en cuenta  a la hora de hablar de la operación de estrabismo es que el cirujano no operará dentro del ojo, sino en los músculos situados alrededor del globo ocular, lo que facilita la operación de forma considerable. Basándose en las pruebas realizadas antes de la operación (y que permiten conocer qué músculos no están funcionando correctamente), el cirujano fortalecerá o debilitará los músculos necesarios para corregir el estrabismo. 

Después de la operación, el paciente no necesita permanecer ingresado y puede volver a su casa. No obstante, debido a las molestias que presentará después de la operación y durante algunos días posteriores, es necesario que el paciente acuda a la operación acompañado de algún familiar o amigo que pueda asistirle después de salir de quirófano.

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