Clínica Baviera
Llama gratis
900 180 100

Bye bye gafas con Cirugía Refractiva

Ventajas y riesgos de las cirugías láser

Los avances tecnológicos de las últimas décadas han posicionado a la cirugías láser como una opción cada vez más extendida entre los pacientes que quieren corregir los defectos visuales de tipo refractivo como la miopía o el astigmatismo.

New Call-to-action

De hecho, en un buen número de casos han reemplazado a los tratamientos habituales en este sentido, como por ejemplo el uso de lentillas o de gafas.

Mujer castaña con camisa de flores en consulta de oftalmología

El aumento de la eficacia, la comodidad, el rápido postoperatorio y el hecho de que se focalizan en la causa de dichos defectos refractivos son algunas de las razones que explican el aumento de la demanda por estos procedimientos.

¿Qué tienen de especial las cirugías láser?

Los procedimientos láser tienen a favor un elemento vital cuando se trata de soluciones para defectos refractivos: evitan que los pacientes dependan de las lentillas o las gafas; es más, dejan de llevarlas porque la cirugía restaura la anomalía en la zona donde se ha producido y el uso de éstas ya no es necesario.

Aparte, son intervenciones sencillas y cortas que no conllevan un postoperatorio demasiado largo. Como mucho, los pacientes retoman sus actividades rutinarias en un par de días y sin efectos secundarios ni riesgos considerables.

Y, sobre todo, una vez se ha intervenido la zona afectada, ofrecen a los pacientes unos resultados de mayor calidad que los que se obtienen con el uso de gafas, cuya montura puede interferir en el campo de visión.

Cirugías láser: desventajas y consideraciones

Eso no quiere decir que las cirugías láser para corregir defectos propios de la miopía, el astigmatismo o la hipermetropía estén exentas de riesgos o complicaciones. Veamos algunos comentarios y recomendaciones al respecto:

  • Los efectos secundarios más habituales de este tipo de cirugías son los ojos secos, los halos de luz o los reflejos, especialmente en las horas de la noche. De hecho, en los casos en que la visión no se estabiliza, es probable que reaparezcan ciertas dioptrías que más adelante deben ser tratadas.
  • Pese al alto grado de eficacia que proporciona el láser, algunas personas requieren el uso de gafas en etapas posteriores a la intervención. Esto sucede sobre todo en pacientes con defectos refractivos de mayor grado, a quienes se recomienda lentes para realizar actividades cotidianas como conducir el coche, leer o simplemente protegerse de los rayos del sol.
  • En otros casos, el problema radica en la dificultad de los pacientes para una adaptación a su nueva condición visual. Hay algunos que tardan semanas en asimilar las variaciones de su campo visual, una situación que suele resultar un tanto molesta e incómoda.
  • Si se trata de un paciente en edad madura, lo más probable es que más temprano que tarde aparezcan los síntomas de la presbicia o vista cansada, una enfermedad vinculada al proceso de envejecimiento del organismo. En estos casos, los oftalmólogos suelen recetar unas gafas que corrijan dicha anomalía o, si las condiciones físicas del paciente son óptimas, puede valorar la posibilidad de implantar una lente intraocular en reemplazo del cristalino.

 

New Call-to-action

No hay comentarios

Todavía no hay comentarios.

Escribe un comentario