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Cefalea de Horton: descripción y síntomas

La cefalea de Horton o cefalea en racimos está considerada una de las más dolorosas. En este artículo vamos a explicar qué es y cuáles son sus síntomas.


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Cefalea definición

La Organización Mundial de la Salud  (OMS) define las cefaleas como “trastornos primarios dolorosos e incapacitantes como la jaqueca o migraña, la cefalea tensional y la cefalea en brotes”. Las cefaleas ese caracterizan por dolores de cabeza recurrentes y son uno de los trastornos más comunes del sistema nervioso. Se calcula que al menos la mitad de la población adulta ha sufrido algún tipo de cefalea en el último año.

Cefalea de Horton

El tipo de cefalea que nos ocupa es la llamada cefalea de Horton o en racimos. Esta cefalea está caracterizada por un dolor unilateral, de gran intensidad y que aparece en la zona del nervio trigémino. Este dolor de cabeza detrás de los ojos suele venir acompañado de lagrimeo, secreción o taponamiento nasal, inflamación y enrojecimiento del párpado y de la zona alrededor del ojo afectado, en general.

Este tipo de cefalea suele aparecer de manera recurrente en determinados períodos del año, que normalmente duran entre uno y tres meses, seguidos de periodos de remisión. El número de crisis o ataques de dolores que aparecen en este tiempo puede ir desde una cada varios días hasta varias en un mismo día, según el paciente y puede llegar a afectar a su calidad de vida.

A pesar de causar un dolor intenso, la cefalea de Horton no está provocada por ninguna lesión o tumor. Tampoco se relaciona con la mala visión, a pesar de causar dolor en los ojos y en la zona que los rodea. Sin embargo, en este caso es el neurólogo y no el médico oftalmólogo quien debe atender al paciente.

Hombre con chaqueta a rayas tocándose la cabeza

Más características de la cefalea en racimos

  • Se presenta de forma agrupada durante varios días y, sobre todo, en determinadas épocas del año. Además, los brotes a menudo ocurren a las mismas horas del día.
  • La enfermedad suele aparecer alrededor de los 30 años, aunque de manera menos frecuente también se dan casos a cualquier edad: adolescencia, tercera edad e, incluso, en la infancia.
  • Es uno de los tipos de cefalea más frecuente. Se calcula que, solo en España, podría haber unos 47.000 casos de afectados por cefalea en racimos y cada año aparecen aproximadamente 1.000 nuevos casos.
  • La mayoría de afectados de cefalea en racimos la sufren con carácter episódico (aproximadamente un 80%). Solo un 20% la presenta de forma crónica, es decir los episodios de dolores de cabeza aparecen de forma ininterrumpida durante un año o más tiempo.

Factores desencadenantes de la cefalea de Horton

Existen una serie de factores y causas que predisponen a sufrir este tipo de dolor de cabeza o bien intensifican los síntomas:

  • Factores genéticos o hereditarios. La gran mayoría de casos de cefalea tienen un componente hereditario, existiendo antecedentes de familiares directos (padres, hermanos) que también la padecen.
  • Estrés y ansiedad. Existe una asociación directa y evidente entre la situaciones de estrés y los dolores de cabeza.
  • Tabaco y alcohol. El consumo excesivo de bebidas alcohólicas y el tabaquismo favorecen los episodios de cefalea en racimos, intensifican los síntomas y retrasan su aparición.
  • Determinados fármacos. Algunos medicamentos, como los vasolidatadores, tienen como efectos secundarios la cefalea en racimos y otros tipos de migrañas.
  • Cambios hormonales. En las mujeres con tendencia a padecer de migraña, esta aparece frecuentemente en determinados días del ciclo menstrual.
  • Cansancio excesivo o falta de sueño. Esta situación debe evitarse, ya que favorece la aparición de los malestares de cabeza.
  • Cambios climáticos. Aunque no es tan frecuente, la meteorología puede también influir en los dolores de cabeza.

Síntomas de la cefalea en racimos

La cefalea en racimos causa un dolor repentino y punzante y siempre aparece en el mismo lado de la cabeza. En algunas ocasiones la crisis puede venir precedida de la aparición de un aura alrededor de la visión o de náuseas.

Los síntomas más habituales durante la cefalea de Horton son los siguientes:

  • Dolor muy agudo de cabeza que suele ubicarse en un ojo o alrededor de él, pero que puede irradiarse hacia la sien, el ojo, la boca, la nariz, el cuello o los hombros.
  • Exceso de lagrimeo.
  • Enrojecimiento en el ojo del lado afectado por el dolor.
  • Nariz tapada o secreción nasal en un solo lado, el afectado por la cefalea.
  • Sudor en la frente o en la cara.
  • Inflamación y/o enrojecimiento del párpado y de la zona alrededor del ojo.

Además de estos signos, en el dolor de cabeza en racimos o cefalea de Horton también pueden presentarse algunos síntomas similares a los de una migraña, como la sensibilidad a la luz y al sonido. En este caso, es habitual que se presenten sólo en el lado afectado.

El dolor normalmente suele aparecer tan repentinamente como empezó, disminuyendo rápidamente su intensidad. Después de las crisis o ataques, la mayor parte de los pacientes no sienten dolor, pero quedan agotados.

Diagnóstico cefalea de Horton

Lo más habitual es que los pacientes con cefalea de Horton sean examinados por un neurólogo que les realizará un examen en profundidad para analizar sus funciones cerebrales y obtener un diagnóstico:

  • Evaluación de los sentidos.
  • Análisis de los reflejos.
  • Estudio de los nervios.

Además, el médico puede recomendar la realización de pruebas complementarias , sobre todo pruebas de diagnóstico por imágenes como la tomografía computerizada (TC) o la resonancia magnética (RM).

Tratamiento

Existen distintos tipos de tratamiento según se usen para prevenir la cefalea o para eliminar el dolor rápidamente.

  • Cómo prevenir el dolor de cabeza causado por cefalea de Horton: el medicamento más usado para prevenir las crisis de cefalea en racimos es el verapamilo. Este medicamento antagonista del calcio relaja los vasos sanguíneos, aumentando el flujo sanguíneo y la oxigenación del corazón. Por ese motivo puede estar contraindicado para personas con cardiopatías. Existen también tratamientos con otros medicamentos, como topiramato (anticonvulsivo), el carbonato de litio y el  valproato sódico.  No obstante, ninguno funciona en el 100% de los casos.
  • Cómo quitar el dolor de cabeza rápido: si la crisis ya ha aparecido, también existen tratamientos para frenarla rápidamente, como la familia de los triptanes, capaz de detener una crisis en unos 15 minutos. No obstante, estos medicamentos tampoco son recomendables para personas con cardiopatías y no se debe administrar más de 2 veces al día. El oxígeno puro, inhalado con mascarilla presenta una alternativa eficiente a este tratamiento.
  • Medicamentos de transición: se llaman así porque su uso es de corta duración y su efecto se aprecia unos días tras el comienzo del tratamiento. Los corticoides se usan como tratamientos de transición y son efectivos en casi la mitad de los casos, no obstante, el abuso de éstos puede contribuir a cronificar la enfermedad y que dure meses o años.

Además, se han realizado diversos ensayos clínicos que se basan en el tratamiento a través de la estimulación cerebral profunda o en la estimulación del nervio occipital centrados, sobre todo, en aliviar el dolor durante las crisis.

Ninguno de los tratamientos está exento de riesgos ni tiene una eficiencia del 100%, por lo que debe ser el neurólogo quien decida cuál es la mejor opción en cada caso.

¿Por qué veo mal?

2 Comentarios

  1. 24 de noviembre de 201806:49
    dijo:

    Excelente artículo.

  2. 25 de febrero de 201905:23
    dijo:

    Excelente artculo y muy fcil de entender. Gracias.

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