Migraña ocular, oftálmica o retiniana

La migraña ocular, migraña oftálmica, migraña oftalmopléjica o migraña retiniana es un tipo de cefalea ocular que generalmente se localiza en un lado de la cabeza o alrededor del ojo. Puede ir precedida o acompañada de síntomas que influyen en la visión y que generalmente tienen un carácter transitorio.

¿Cuáles son las principales causas de las migrañas oculares?

Estos dolores de cabeza suelen producirse por factores neurológicos que afectan al cerebro, que pueden incluir:

  • Cambios hormonales
  • Luces intermitentes
  • Reacciones a ciertos alimentos y medicamentos (chocolate, alcohol, cafeína, leche...)
  • Cambios en el clima
  • Hambre
  • Estrés
  • Ansiedad
  • Falta de sueño

Entre las causas también se barajan enfermedades como el lupus, la depresión, la epilepsia y la anemia de células falciformes.

La causa exacta de las migrañas oculares se desconoce hasta el momento. Cuando alguno de estos factores se desencadena, se pueden producir:

  • Espasmos en los vasos sanguíneos de la retina que dan como resultado una reducción del suministro de sangre al ojo.
  • Cambios que se propagan a través de las células nerviosas de la retina.

Este proceso puede llegar a causar trastornos visuales importantes, como la pérdida temporal de la visión o la distorsión en la percepción de las imágenes.

Las personas que padecen migrañas, además, suelen tener antecedentes familiares con el mismo problema, aunque determinados factores ayudan en su aparición, recurrencia e incrementan la intensidad de los síntomas.

¿Qué síntomas provocan las migrañas oculares?

Los principales síntomas de las migrañas oculares son síntomas visuales aunque también se pueden producir otros indicios.

  • Escotomas centellantes en uno o ambos ojos. Pequeños puntos ciegos que aparecen en la visión central y pueden ir acompañados de luces brillantes y parpadeantes (centelleos) o líneas luminosas en zigzag en el campo visual. Aunque los escotomas suelen aparecer en la visión central, pueden llegar a extenderse a todo el campo de visión.
  • El paciente puede referir la visión de un aura (migraña con aura) que típicamente dura entre 20 y 30 minutos y precede a la aparición del dolor de cabeza.
  • Pérdida de visión que sólo afecta a un ojo.
  • Dolor ocular
  • Visión doble (diplopía) o visión borrosa.
  • Dolores de cabeza de inicio rápido fluctuantes que pueden afectar sólo a un lado del cráneo. Este dolor suele aumentar al realizar esfuerzos y pulsa en intensidad.
  • Sensibilidad inusual al sonido o a la luz.
  • Náuseas y vómitos.

Pese a la aparente aparatosidad de estos síntomas, lo cierto es que, normalmente, la jaqueca ocular no representa un problema de salud grave ni suele dejar secuelas. En realidad, estos halos de luz y otras alteraciones visuales no suelen durar más de unos minutos, dando lugar después a la típica jaqueca, normalmente localizada en un lado de la cabeza y de mayor duración: desde unas cuantas horas hasta dos o tres días.

Esta dolencia suele aparecer por primera vez durante la juventud y es crónica, es decir, muy probablemente va a acompañar al paciente durante toda su vida, aunque con un carácter cíclico. Las personas con jaqueca oftálmica pueden estar meses, incluso años, sin sufrir ningún episodio de migrañas y luego, de repente, tener varios seguidos.

¿Cómo se diagnostican las migrañas oftálmicas?

El diagnóstico de migraña lo suele llevar a cabo un especialista basándose en signos subjetivos explicados por el paciente. No obstante, ante la primera aparición de los síntomas, o si no siguen el patrón típico, es muy probable que el médico realice una serie de pruebas de imagen cerebrales (un escáner o una resonancia magnética) para comprobar que no exista otra patología que requiera otro tipo de tratamiento o intervención.

¿Cuál es el tratamiento de las migrañas oculares?

En la mayoría de los casos, y cuando el dolor es soportable, el tratamiento más habitual se reduce al descanso en condiciones concretas de oscuridad y silencio.

Para el tratamiento farmacológico de la migraña ocular, oftalmopléjica o retiniana se suelen utilizar analgésicos, antiinflamatorios o los nuevos medicamentos específicos denominados triptanes.

Cuando las migrañas oculares son muy frecuentes (más de 5 ó 6 episodios al mes) es necesario aplicar un tratamiento preventivo:

  • Fármacos como los utilizados para tratar la epilepsia medicamentos anticonvulsivos
  • Antidepresivos tricíclicos
  • Infiltraciones de toxina botulínica

Estos tratamientos médicos se emplean para evitar que se desencadenen estos episodios y para que disminuya su frecuencia e intensidad.

¿Se pueden prevenir?

La mejor forma de prevenir este tipo de migraña es que cada persona, en función de su experiencia personal, trate de evitar los factores desencadenantes de sus crisis si es que se conocen. Entre estos factores se suelen incluir el estrés o el cansancio excesivo.

Por otro lado, existen ciertos hábitos y sustancias que pueden constituir los factores desencadenantes de la migraña. Entre los más comunes suelen citarse:

  • El tabaco.
  • El alcohol.
  • Ciertos alimentos que pueden implicar una mayor excitación en el organismo, como pueden ser el café o el chocolate.

De hecho, uno de los factores que habrá que tener más en cuenta para su prevención es que sea el propio paciente quien identifique qué posibles estímulos se han dado en las horas previas a la aparición de un episodio de migraña o jaqueca oftálmica. Esto es muy importante ya que, después de que se hayan repetido en varias ocasiones, se podrá tener información suficiente como para poder establecer un patrón común que permita al paciente evitar, en la medida de lo posible, los factores desencadenantes.