APARATO LAGRIMAL:
¿QUÉ ES?

La lágrima que se produce en las vías lagrimales, en concreto en las glándulas lagrimales, es un elemento esencial para garantizar el buen funcionamiento del sistema visual ya que lo protege, le aporta nutrientes y oxígeno y lo hidrata. Debemos tener en cuenta que la película lagrimal, además, mejora la calidad visual.

Las lágrimas se producen de forma permanente (secreción basal permanente) y esta producción puede aumentar ante agresiones externas (cambios de temperatura, cuerpos extraños y/o motivaciones psíquicas).

El aparato lagrimal es una de las estructuras perioculares anexas de protección del ojo junto a los párpados y la conjuntiva.

COMPOSICIÓN DEL APARATO LAGRIMAL

El aparato lagrimal está formado por:

  • El sistema secretor, donde se produce la lágrima. Está compuesto por las glándulas lagrimales basales y las glándulas reflejas. A su vez, las glándulas lagrimales reflejas se dividen en principales y accesorias.
  • El sistema excretor, por donde se elimina la lágrima hasta las fosas nasales. El sistema secretor está compuesto, entre otras estructuras, por los puntos lagrimales, los canalículos lagrimales, los sacos lagrimales y los conductos lagrimales o conductos nasolagrimales que transportan la lágrima desde el ojo hasta la cavidad nasal, concretamente hasta el meato nasal. Por otro lado, también tiene una función excretora de la lágrima el músculo orbicular en su porción palpebral, ya que es el encargado de comprimir el saco lagrimal y trasladar la lágrima hacia el conducto nasolagrimal y el meato nasal.
    • Puntos lagrimales: Son los colectores de las lágrimas que se producen en las glándulas y se encuentran situados en la esquina del párpado superior y del inferior.
    • Canalículos lagrimales, canales lagrimales o conductos lagrimales: Los canalículos levan la lágrima hasta los sacos lagrimales.
    • Sacos lagrimales: Los sacos lagrimales conectan los conductos lagrimales con los conductos nasolagrimales y bombean la lágrima.
    • Conductos nasolagrimales: Los conductos llevan la lágrima hasta la cavidad nasal para la eliminación del líquido, muchas veces a través de la nariz.

Función del aparato lagrimal

Como hemos comentado con anterioridad, el aparato lagrimal es el encargado de la producción, distribución, drenaje y eliminación de las lágrimas a través de la cavidad nasal. Por lo tanto, es esencial para que la lágrima desarrolle su cometido. La película lagrimal está compuesta de tres capas, cada una de las cuales tiene una función:

  • Capa superficial lipídica. Es la encargada de evitar, en la medida de lo posible, la evaporación de la parte más acuosa de la lágrima. Además, evita que se derrame la lágrima en forma de gota durante el parpadeo continuo del ojo y ayuda a extender esa capa acuosa por la superficie ocular.
  • Capa intermedia u acuosa. Es la más abundante dentro del contenido de la lágrima. Su principal función es la nutrición de la córnea y garantizar su inmunidad.
  • Capa interna o capa de mucina. Aporta una cobertura temporal para que las lágrimas se diseminen sobre la superficie del ojo. Además, promueve la estabilidad de la película lagrimal, evita el desecamiento de la córnea y atrapa y ayuda a eliminar microorganismos y células.

Problemas del aparato lagrimal

Podemos hablar de problemas que afectan a la lágrima y de patologías o enfermedades que afectan directamente a alguna de las estructuras del aparato lagrimal:

Los principales trastornos relacionados con la película lagrimal son el ojo seco (alteración de la superficie ocular por insuficiencia cuantitativa o cualitativa de la película lagrimal) y el lagrimeo excesivo o  epífora, que puede deberse a diferentes causas.

Por otro lado, podemos hablar de las patologías que afectan al aparato lagrimal propiamente. Las enfermedades más comunes son:

  • Problemas que afectan a la glándula lagrimal: anomalías congénitas,dacrioadenitis o tumores o glándula lagrimal inflamada.
  • Problemas que afectan a los puntos lagrimales: agenesia, disgenesia y estenosis u obstrucción.
  • Problemas que afectan al saco lagrimal:  dacriocistitis, dacriolitis y tumores.
  • Problemas que afectan al conducto nasolagrimal: sobre todo, su obstrucción.

Para abordar estos problemas del aparato lagrimal, los profesionales de la oftalmología especializados en vías lagrimales emplean diferentes pruebas diagnósticas, como los sondajes o la dacriocistografía, y se emplean diferentes tratamientos o técnicas quirúrgicas, como la dacriocistorrinostomía (sobre todo para las obstrucciones).