Lasik: ¿qué es y en qué consiste la cirugía?

La técnica Lasik es la más extendida en la actualidad para la corrección de los defectos refractivos y está plenamente consolidada tras más de 30 años de aplicación. Es un procedimiento quirúrgico enmarcado dentro de la cirugía refractiva láser que se emplea para corregir los problemas refractivos del ojo (miopía, hipermetropía y/o astigmatismo) y mejorar la calidad de vida del paciente.

¿Qué es y en qué consiste la técnica Lasik?

La corrección de problemas refractivos mediante la técnica Lasik (Laser Assisted in Situ Keratomileusis) es una operación sencilla, rápida, segura, indolora y personalizada que se desarrolla en tres pasos:

1. Mediante un instrumento especialmente diseñado para este tipo de intervenciones, el microqueratomo, el médico levanta una fina capa de tejido corneal, denominada epitelio y que es semejante a una lentilla (flap).

De este modo, deja libre la zona ocular donde va a actuar el láser para modificar la forma de la córnea eliminando cierta cantidad de tejido para corregir la forma en la que los rayos de luz inciden en la retina del ojo y que, de esta forma, la visión sea más clara.

2. El cirujano aplica el láser Excímer (láser ultravioleta) sobre la capa intermedia de la córnea para moldearla durante un periodo de tiempo de entre 5 y 45 segundos, dependiendo del tipo y magnitud del error o los errores de refracción a tratar.

El láser dispone de un mecanismo de seguridad automático que controla los movimientos oculares, conocido como eye-tracker, que permite que los impactos se dirijan únicamente a aquellas partes de la córnea que deben ser remodeladas para corregir el defecto refractivo.

3. Se recoloca el tejido de la córnea, que se vuelve a adherir sin necesidad de puntos de sutura para que sane naturalmente.

Antes de realizar la intervención con la técnica Lasik, al paciente se le realiza un estudio minucioso y riguroso para conocer su graduación y del que se extraen datos sobre la forma y función de la córnea. Este estudio, en el que se incluyen una gran cantidad de pruebas indoloras y no invasivas, se realiza durante la primera consulta preoperatoria y toda la información que se obtiene de la anatomía y situación visual del paciente se transmite al láser por lo que el tratamiento Lasik está especialmente diseñado para cada persona.

¿Cuánto dura el procedimiento?

En total, la operación dura unos 10 minutos a los que seguirá un breve descanso en la clínica oftalmológica, que deberá pasar el paciente antes de poder dirigirse a su domicilio.

¿Cómo es el postoperatorio?

Tras la intervención de cirugía ocular con Lasik, el cirujano realizará un breve examen postoperatorio.

A continuación, el paciente podrá volver a casa, preferentemente acompañado por otra persona.

Las siguientes revisiones se producirán:

  • Dentro de las 24 primeras horas tras la operación.
  • A la semana de la cirugía.
  • Al mes de la operación.
  • Tres meses después de la cirugía Lasik. Habitualmente es en este momento cuando el paciente recibe el alta.

Como en cualquier otro procedimiento quirúrgico, es necesario seguir todas las instrucciones del oftalmólogo en cuanto a los cuidados que se deben mantener y los medicamentos que se deben utilizar (sobre todo, colirios antibióticos y antiinflamatorios y lágrimas artificiales).

¿Cómo se ve después de la cirugía?

  • Durante las primeras horas, de modo habitual, el paciente puede sentir ligeras molestias como visión borrosa, escozor, ojos secos o lagrimeo.
  • Al cabo de pocas horas, comenzará a percibir la recuperación visual sin depender ya de gafas o de lentes de contacto.

¿Qué ventajas ofrece?

La técnica Lasik ofrece múltiples ventajas desde el punto de vista del paciente que quiere corregir sus dioptrías y liberarse de las gafas y lentillas:

Es el procedimiento de cirugía refractiva que acumula un mayor número de personas operadas en el mundo.

Es muy precisa, segura, eficaz y predecible.

Permite una rápida recuperación de la agudeza visual que, habitualmente, se comienza a notar de forma inmediata.

¿Quién puede ser candidato?

La técnica Lasik se puede aplicar en un paciente:

Que sea mayor de edad (más de 18 años).

Que padezca un problema refractivo (miopía, hipermetropía y/o astigmatismo) idóneo para su tratamiento con cirugía refractiva Lasik.
Su graduación debe haberse mantenido estable durante al menos un año.

Que cumpla con los criterios oftalmológicos que determinará el médico durante la primera consulta preoperatoria.


Si tras realizarle las pruebas, una persona resulta no ser una buena candidata para la cirugía ocular con la técnica Lasik, existen otros procedimientos quirúrgicos que también permiten la corrección de los defectos refractivos (técnicas de superficie PRK/Lasek, implante de lentes intraoculares de diferentes tipos...). En este caso, debe ser el oftalmólogo el que determine si alguna de estas técnicas es adecuada para las condiciones particulares de ese paciente.

¿Sabías qué...?

La técnica Lasik comenzó a aplicarse, tal y como la conocemos hoy en día, en el año 1991 por parte del oftalmólogo griego Ioannis Pallikaris, pero está basada en otros procedimientos quirúrgicos que ya se realizaban hace más de 50 años.

Es un procedimiento quirúrgico no invasivo, ambulatorio (no requiere hospitalización), que se realiza con anestesia tópica (gotas) y habitualmente en los dos ojos a la vez.

La operación con Lasik es posible gracias a la existencia del láser Excímer, un láser ultravioleta que también se emplea en otras técnicas como las de superficie (PRK/Lasek) (PRK/Lasek) y que es capaz de extraer tejido vivo con una extraordinaria precisión y sin causar daños térmicos a los tejidos próximos.

Al menos un millón de españoles ya han corregido sus problemas de refracción gracias a las operaciones con Lasik.

Preguntas frecuentes

La técnica Lasik no es una cirugía dolorosa, independientemente de si la persona que se realiza la intervención padece miopía u otro problema refractivo (o más de un defecto refractivo a la vez). Por lo tanto, el paciente no suele percibir dolor ni durante ni después de la operación de miopía con Lasik, aunque la mayor parte de las personas dicen sentir una ligera sensación de presión o la presencia de un cuerpo extraño dentro del ojo en las horas posteriores a la cirugía.

En estos casos, es muy importante que el paciente se hidrate el ojo mediante la utilización de las lágrimas artificiales indicadas por su oftalmólogo.

Además, antes de la cirugía, puede que al paciente le administren un sedante suave para que se encuentre relajado durante la operación.

No, el láser Excímer actúa exclusivamente en la parte exterior del ojo y nunca afecta a su interior.

La cirugía mediante la técnica Lasik corrige el problema refractivo (en este caso, la miopía) que tiene la persona en el momento en el que se realiza la intervención.

Por esta razón, cuando la graduación sigue aumentando, la cirugía no es recomendable porque, con casi total seguridad, el defecto refractivo volverá a aparecer más adelante.

Para la operación con Lasik es necesario que el paciente se abstenga de llevar lentillas al menos 7 días antes de la primera consulta si estas son rígidas o semirrígidas. Si las lentes de contacto son blandas, con dos días será suficiente.

La córnea es un tejido que debe ser transparente para garantizar una de sus funciones: el paso de la luz. Las lentillas impiden, en parte, ese paso del oxígeno y, además, pueden modificar temporalmente la curvatura de la córnea, lo que lleva a que, muchas veces, los resultados de las pruebas no sean exactos. Por esta razón, es necesario dejar de usarlas antes de la primera consulta preoperatoria para la cirugía refractiva.

Sí, sin ningún problema, siempre y cuando el paciente cumpla con los requisitos establecidos por su oftalmólogo.

Inicialmente, se limitaba la cantidad de dioptrías de astigmatismo que podían ser tratadas mediante la técnica Lasik, pero se ha comprobado que astigmatismos muy elevados también pueden ser operados.

Al ser una cirugía que actúa exclusivamente en la parte externa del ojo, lo más común es que cuando se emplea la técnica Lasik se operen los dos ojos el mismo día, ya que no es necesario tapar el ojo después de la intervención y es mucho más cómodo para el paciente.

Desde Clínica Baviera recomendamos que nuestros pacientes se revisen la vista una vez al año, tanto si se han realizado una intervención de cirugía refractiva como si no se la han realizado. Estas revisiones anuales son especialmente importantes, sobre todo, a partir de los 50 años.

Aunque la técnica Lasik es un procedimiento quirúrgico muy eficaz y seguro y, por este motivo, es el tipo de cirugía más utilizado por oftalmólogos de todo el mundo para corregir problemas refractivos, no podemos olvidar que se trata de una operación y pueden producirse algunas complicaciones:

  • Después de la cirugía se puede producir una alteración, normalmente breve y transitoria, que produce ojo seco, irritación, escozor o enrojecimiento.
  • En ocasiones puede ser necesario algún retoque para corregir algún pequeño defecto visual residual.
  • • Aunque es muy infrecuente, pueden producirse inflamaciones o infecciones.

Este contenido ha sido elaborado por el Dr. Fernando Llovet

Oftalmólogo. Co-fundador de Clínica Baviera. Miembro de la Dirección Médica. Cirujano de la Unidad de Cirugía Refractiva, Cataratas y Presbicia.

El Dr. Llovet cuenta con una amplia experiencia en procedimientos de cirugía refractiva láser (Lasik, Lasek y PRK) y cirugía intraocular, incluyendo cataratas e intercambio refractivo de cristalino (con lentes monofocales, multifocales y tóricas). Además, ha publicado más de 50 artículos científicos y dos libros. Ejerce como docente y es vocal de la Junta Directiva de la Sociedad Española de Cirugía Ocular Implanto-Refractiva (SECOIR).

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