Lasik: ¿qué es y en qué consiste la cirugía?

La técnica Lasik es la más extendida en la actualidad para la corrección de los defectos refractivos y está plenamente consolidada tras más de veinte años de aplicación. Es un procedimiento quirúrgico enmarcado dentro de la cirugía refractiva láser que se emplea para corregir los problemas refractivos del ojo (miopía, hipermetropía y/o astigmatismo) y mejorar la calidad de vida del paciente.

¿Qué es la técnica Lasik?

La corrección de problemas refractivos mediante la técnica Lasik (Laser Assisted in Situ Keratomileusis) es una operación sencilla, rápida, segura, indolora y personalizada que se desarrolla en tres pasos:

1. Mediante un instrumento especialmente diseñado para este tipo de intervenciones, el microqueratomo, el médico levanta una fina capa de tejido corneal semejante a una lentilla (flap). De este modo, deja libre la zona ocular donde va a actuar el láser para modificar la forma de la córnea.

2. El cirujano aplica el láser Excímer (láser ultravioleta) sobre la capa intermedia de la córnea para moldearla durante un periodo de tiempo de entre 5 y 45 segundos, dependiendo del tipo y magnitud del error o los errores de refracción a tratar. El láser dispone de un mecanismo de seguridad que controla los movimientos oculares, conocido como eye-tracker, que permite que los impactos se dirijan a aquellas partes de la córnea que deben ser remodeladas para corregir el defecto refractivo.

3. Se recoloca el tejido de la córnea, que se vuelve a adherir sin necesidad de puntos para que sane naturalmente.

Antes de realizar la intervención con la técnica Lasik, al paciente se le realiza un estudio minucioso y riguroso para conocer su graduación y del que se extraen datos sobre la forma y función de la córnea. Este estudio, en el que se incluyen una gran cantidad de pruebas indoloras y no invasivas, se realiza durante la primera consulta preoperatoria y toda la información que se obtiene de la anatomía y situación visual del paciente se transmite al láser por lo que el tratamiento Lasik está especialmente diseñado para cada persona.

  • En total, la operación dura unos 10 minutos a los que seguirá un breve descanso en la clínica oftalmológica, que deberá pasar el paciente antes de poder dirigirse a su domicilio.
  • Durante las primeras horas, de modo habitual, el paciente puede sentir ligeras molestias como visión borrosa, escozor, ojos secos o lagrimeo y, al cabo de pocas horas, comenzará a percibir la recuperación visual sin depender ya de gafas o de lentes de contacto.

¿Cómo es el postoperatorio?

Tras la intervención de cirugía ocular con Lasik, el cirujano realizará un breve examen posoperatorio. A continuación, el paciente podrá volver a casa, preferentemente acompañado por otra persona.

Las siguientes revisiones se producirán:

  • Dentro de las 24 primeras horas tras la operación.
  • A la semana de la cirugía.
  • Al mes de la operación.
  • Tres meses después de la cirugía Lasik. Habitualmente es en este momento cuando el paciente recibe el alta.

Como en cualquier otro procedimiento quirúrgico, es necesario seguir todas las instrucciones del oftalmólogo en cuanto a los cuidados que se deben mantener y los medicamentos que se deben utilizar (sobre todo, colirios antibióticos y antiinflamatorios y lágrimas artificiales).

¿Qué ventajas ofrece?

La técnica Lasik ofrece múltiples ventajas desde el punto de vista del paciente que quiere corregir sus dioptrías y liberarse de las gafas y lentillas:

Es el procedimiento de cirugía refractiva que acumula un mayor número de personas operadas en el mundo.

Es muy precisa, segura, eficaz y predecible.

Permite una rápida recuperación de la agudeza visual que, habitualmente, se comienza a notar de forma inmediata.

¿Quién puede ser candidato?

La técnica Lasik se puede aplicar en un paciente:

Que sea mayor de edad (más de 18 años).

Que padezca un problema refractivo (miopía, hipermetropía y/o astigmatismo) idóneo para su tratamiento con cirugía refractiva Lasik.

Que cumpla con los criterios oftalmológicos que determinará el médico durante la primera consulta preoperatoria.


Si tras realizarle las pruebas, una persona resulta no ser una buena candidata para la cirugía ocular con la técnica Lasik, existen otros procedimientos quirúrgicos que también permiten la corrección de los defectos refractivos (técnicas de superficie PRK/Lasek, implante de lentes intraoculares de diferentes tipos…). En este caso, debe ser el oftalmólogo el que determine si alguna de estas técnicas es adecuada para las condiciones particulares de ese paciente.

De un vistazo

El Lasik (queratomileusis in situ asistida por láser) es una técnica de cirugía refractiva corneal que se emplea para corregir los defectos de la refracción del ojo (miopía, hipermetropía y/o astigmatismo) y que el paciente deje de necesitar gafas o lentillas. Es un tratamiento que se realiza en un breve periodo de tiempo y que no suele ocasionar ningún tipo de molestia.

A través de la técnica Lasik se remodela la curvatura de la córnea utilizando un láser Excímer, una vez se ha retirado el tejido más superficial de la córnea, el epitelio corneal. El láser se aplica para modificar la curvatura de la córnea eliminando cierta cantidad de tejido para corregir la forma en la que los rayos de luz inciden en la retina del ojo y que, de esta forma, la visión sea más clara.

La operación Lasik se puede realizar en personas que lleven gafas y lentillas y que quieran dejar de usarlas. Además, deben cumplir una serie de requisitos que se evaluarán en una primera consulta preoperatoria en la clínica. Los criterios básicos son que el paciente:

  • Tener más de 18 años.
  • El problema refractivo que padece debe poder ser tratado con la cirugía láser y en función de las características de su ojo (espesor corneal, fondo de ojo…).
  • La graduación debe haberse mantenido estable durante al menos un año.
¿Sabías qué...?

La técnica Lasik comenzó a aplicarse, tal y como la conocemos hoy en día, en el año 1991 por parte del oftalmólogo griego Ioannis Pallikaris, pero está basada en otros procedimientos quirúrgicos que ya se realizaban hace más de 50 años.

Es un procedimiento quirúrgico no invasivo, ambulatorio (no requiere hospitalización), que se realiza con anestesia tópica (gotas) y habitualmente en los dos ojos a la vez.

La operación con Lasik es posible gracias a la existencia del láser Excímer, un láser ultravioleta que también se emplea en otras técnicas como las de superficie (PRK/Lasek) y que es capaz de extraer tejido vivo con una extraordinaria precisión y sin causar daños térmicos a los tejidos próximos.

Al menos un millón de españoles ya han corregido sus problemas de la refracción gracias a las operaciones con Lasik.

Preguntas frecuentes

La técnica Lasik no es una cirugía dolorosa, independientemente de si la persona que se realiza la intervención padece miopía u otro problema refractivo (o más de un defecto refractivo a la vez). Por lo tanto, el paciente no suele percibir dolor ni durante ni después de la operación de miopía con Lasik, aunque la mayor parte de las personas dicen sentir una ligera sensación de presión o la presencia de un cuerpo extraño dentro del ojo en las horas posteriores a la cirugía. En estos casos, es muy importante que el paciente se hidrate el ojo mediante la utilización de las lágrimas artificiales indicadas por su oftalmólogo.

Además, antes de la cirugía, puede que al paciente le administren un sedante suave para que se encuentre relajado durante la operación

No, el láser Excímer actúa exclusivamente en la parte exterior del ojo y nunca afecta al interior del ojo.

La cirugía mediante la técnica Lasik corrige el problema refractivo (en este caso, la miopía) que tiene la persona en el momento en el que se realiza la intervención. Por esta razón, cuando la graduación sigue aumentando, la cirugía no es recomendable porque, con casi total seguridad, el defecto refractivo volverá a aparecer más adelante.

Para la operación con Lasik es necesario que el paciente se abstenga de llevar lentillas al menos 7 días antes de la primera consulta si estas son rígidas o semirrígidas. Si las lentes de contacto son blandas, con tres días será suficiente.

La córnea es un tejido que debe ser transparente para garantizar una de sus funciones: el paso de la luz. Por esta razón, también es un tejido por el que no pasan vasos sanguíneos y sus células reciben el oxígeno del aire y los nutrientes de las fibras nerviosas del ojo y de las lágrimas. Las lentillas impiden, en parte, ese paso del oxígeno y, además pueden modificar temporalmente la curvatura de la córnea, lo que lleva a que, muchas veces, los resultados de las pruebas no sean exactos. Por esta razón, es necesario dejar de usarlas antes de la primera consulta preoperatoria para la cirugía refractiva.

Sí, sin ningún problema siempre y cuando el paciente cumpla con los requisitos establecidos por su oftalmólogo. Inicialmente, se limitaba la cantidad de dioptrías de astigmatismo que podían ser tratadas mediante la técnica Lasik, pero se ha comprobado que astigmatismos muy elevados también pueden ser operados.

Al ser una cirugía que actúa exclusivamente en la parte externa del ojo, lo más común es que cuando se emplea la técnica Lasik se operen los dos ojos el mismo día, ya que no es necesario tapar el ojo después de la intervención y es mucho más cómodo para el paciente.

Desde Clínica Baviera recomendamos que nuestros pacientes se revisen la vista una vez al año, tanto si se han realizado una intervención de cirugía refractiva como si no se la han realizado. Estas revisiones anuales son especialmente importantes, sobre todo, a partir de los 50 años.

Este contenido ha sido supervisado por los médicos de la Unidad de Cirugía Refractiva de Clínica Baviera

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