Dacriocistitis: ¿qué es?

¿Cuáles son las causas?

La principal causa de la dacriocistitis es la obstrucción de la vía lagrimal, ya sea en niños o en pacientes adultos, principalmente del conducto lagrimal (dacrioestenosis) que conecta el saco lagrimal con la cavidad nasal. Esta obstrucción provoca la acumulación de las lágrimas en el saco lagrimal, el lagrimeo, y, posteriormente, la aparición de determinados tipos de bacterias. Otras de las causas de la dacriocistitis, también vinculadas a la obstrucción, pueden ser traumatismos nasales, conjuntivitis crónicas, blefaritis, pólipos o hipertrofia del cornete inferior.

Síntomas

Los principales síntomas de la dacriocistitis son:

  • Epífora (lagrimeo constante).
  • Eritema en la zona del saco lagrimal (enrojecimiento de la piel del ángulo interno del ojo provocado por la inflamación).
  • Edema (hinchazón del saco lagrimal con acumulación de líquido).
  • Secreción mucosa.
  • Dolor (especialmente en el canto interno del párpado).
  • Conjuntivitis de diversos tipos.
  • Anomalías palpebrales, como la blefaritis (inflamación del párpado), de las que se suele encargar el oftalmólogo especialista en cirugía oculoplástica.

El tratamiento de la dacriocistitis dependerá de la causa que la haya producido y de si es un proceso agudo o crónico.

Síntomas de la dacriocistitis del recién nacido

Los principales síntomas de este problema congénito son:

  • Presencia de epifora o lagrimeo pasivo y constante (este síntoma hace que el médico diferencie esta patología del glaucoma congénito).
  • Costras sobre los párpados.
  • Enrojecimiento de la piel del párpado inferior.
  • Presencia de un quiste en el ángulo interno del ojo y en el dorso de la nariz a consecuencia de la inflamación del saco lagrimal.
  • Conjuntiva enrojecida.
  • Aparición de pus.

Diagnóstico

El diagnóstico de la dacriocistitis se suele basar en los síntomas y resultados de la exploración física del paciente.

Dacriocistitis aguda y crónica

La dacriocistitis es una patología que se puede clasificar en función de la cronología de la infección en aguda o crónica.

La dacriocistitis aguda es una inflamación que produce bastante dolor y que requiere un tratamiento precoz, no por su gravedad, sino para evitar posibles complicaciones posteriores en la salud visual del paciente. En pocas horas, provoca inflamación, edema, eritema y dolor. En algunos casos, también se producen secreciones, infecciones de las estructuras perioculares (tejidos que rodean el saco lagrimal como los párpados) e, incluso, acumulación del pus de las secreciones con el riesgo de que el absceso se rompa y forme una fístula.

La dacriocistitis crónica suele presentar síntomas más leves, pero recurrentes: lagrimeo continuo, secreciones y enrojecimiento de los ojos provocado por un desarrollo crónico de gérmenes. La infección crónica puede presentar cuadros agudos.

A estos dos tipos de dacriocistitis habría que añadir la del recién nacido, que puede estar causada por la obstrucción o estrechamiento congénito del conducto lagrimal por la existencia de una membrana que dificulta o impide el drenaje de las lágrimas.

Tratamiento de la dacriocistitis aguda

La dacriocistitis aguda requiere un tratamiento urgente consistente en dispensar medicamentos antibióticos (por vía oral o por vía intravenosa), antiinflamatorios y/o analgésicos para evitar complicaciones y frenar la infección. Si se ha formado un absceso, puede ser necesaria su incisión y drenaje quirúrgico del material retenido, si este existe.

Si el tratamiento con antibióticos y antiinflamatorios no funciona o si la dacriocistitis se cronifica y se producen episodios recurrentes, es muy común que el especialista en oftalmología opte por la cirugía, pudiendo utilizar diferentes técnicas quirúrgicas. El procedimiento más empleado es la dacriocistorrinostomia, que consiste en la creación de un nuevo conducto para el drenaje del saco lagrimal y la nariz.

En el caso del tratamiento de la dacriocistitis del recién nacido, los procedimientos pueden ser conservadores y/o inocuos (compresión del saco lagrimal) o quirúrgicos a través del sondaje de la vía lagrimal, en función de la situación en la que se encuentre el problema y de la edad del paciente. A través del test de Jones, el especialista comprobará si el tratamiento ha sido o no efectivo.

Resultados

En la mayor parte de los casos que se manifiestan en adultos, el tratamiento con medicamentos antibióticos suele ser suficiente para resolver la situación. No obstante, cuando hablamos de dacriocistitis crónica, la cirugía suele ser el tratamiento de elección para el oftalmólogo especializado en vías lagrimales.

Por otro lado, en el caso de la dacriocistitis del recién nacido, en el 90% de los niños que sufren eta patología ocular la causa de la obstrucción de la vía lagrimal suele desaparecer por sí misma entre los 9 y los 12 meses de edad. Si esta situación no se resuelve, se pueden tomar medidas alternativas, tanto medidas conservadoras como quirúrgicas.

Complicaciones

La dacriocistitis no tratada, o que no se reduce con el empleo de determinadas medidas médicas puede conducir a:

  • Celulitis periorbitaria. Este problema es una infección del párpado o de la piel que se encuentra alrededor del ojo. Es menos grave que la celulitis orbitaria.
  • Dermatitis.
  • Conjuntivitis.