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El blog de la Oftalmología

Bulto en el ojo, ¿a qué se debe?  

Tener un bulto en el ojo es uno de los motivos más habituales por los que los pacientes acuden a la consulta del oftalmólogo. Las causas de este tipo de bultos pueden ser diversas y, la mayoría de las veces, no revierten gravedad. No obstante, es importante que sean supervisados por un oftalmólogo para asegurarse de ello.

Bulto en el ojo: ¿son todos iguales?

Hay que tener claro que no existe una única causa que provoque la aparición de un bulto en el ojo. Existen muchas razones para ello, así como zonas del ojo más propensas que otras a presentar este tipo de problemas. Este detalle es de suma importancia a la hora de realizar un diagnóstico, ya que, según la zona en donde aparezca el bulto, indicará que sea más o menos probable que se trate de un tipo u otro. 

Salvo casos excepcionales (por ejemplo cuando el bulto va acompañado de otros síntomas como el sangrado continuo o un aumento incontrolado de su tamaño), la mayoría de las veces la aparición de un bulto en el ojo no implica gravedad ni pone en riesgo la salud visual del paciente. No obstante, sí que es necesario acudir al oftalmólogo para que sea este quien diagnostique la causa del problema y, de este modo, recomendar el tratamiento más adecuado para cada caso. 

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Causas de un bulto en el ojo

La mayoría de las veces, la presencia de un bulto en el ojo responde a algunos de los siguientes diagnósticos: 

  • Orzuelos: Son una de las causas más habituales de un bulto en el ojo. Suelen aparecer en los extremos de los párpados, cerca del nacimiento de las pestañas. Aparecen cuando una glándula sebácea se infecta y se manifiesta como una protuberancia roja, redondeada y que suele presentar un punto blanquecino en el centro cuando se encuentra en estado avanzado. Tardan algunos días en formarse y tienden a desaparecer por sí solos. 
  • Pinguécula: En este caso, se trata de un bulto en el ojo (o varios) que se forma en el ojo por la acumulación de grasas y proteínas. Tiene el tamaño de un grano de arroz y se les considera tumores benignos, salvo si producen molestias añadidas (como pueda ser sequedad ocular, irritación o si no desaparece de forma natural con el paso del tiempo). No debe confundirse con un pterigion, un tejido de tamaño similar que sí requiere una intervención quirúrgica cuando invade la córnea y dificulta la visión.
  • Chalaziones: Son pequeñas formaciones de tejido combinadas con fluido. Lo más habitual es que se formen en la zona más alta de los párpados. En función de la zona donde aparezcan y del tamaño que tengan pueden interferir o no en la visión. No suelen ser dolorosos.
  • Xantelasma: En este caso, se trata de una protuberancia de color amarillo que se origina y se desarrolla debajo de la piel de la zona ocular. El diagnóstico de este tipo de bultos en los ojos es frecuente en adultos mayores y, a veces, guarda una estrecha relación con personas que sufren de colesterol alto.

Cómo prevenir la aparición de bultos en el ojo

Hay que tener en cuenta que la higiene de los ojos es importante a la hora de prevenir la aparición de cualquier tipo de bulto en el ojo. Especialmente en aquellos casos en los que el bulto tenga relación con una infección, como por ejemplo sucede en el caso de los orzuelos. 

En este sentido, es fundamental evitar tocarse los ojos con las manos y, si se tiene que hacer, hacerlo siempre con las manos limpias. Así mismo, también es importante limpiar y guardar correctamente las lentillas en caso de usarlas, ya que pueden ser un medio de transmisión de agentes patógenos. Evitar abrir los ojos debajo del agua (piscina, agua de mares y ríos, etc.). Y lavarse la cara correctamente, evitando que productos cosméticos como cremas o maquillaje puedan afectar a la piel del párpado y de las zonas alrededor del ojo. 

Tratamiento recomendado

Como es lógico, el tratamiento de cualquier bulto en el ojo dependerá de la causa del bulto en cuestión, de ahí la importancia de acudir al oftalmólogo para que pueda llevar a cabo un diagnóstico correcto. 

En muchos casos, es posible que el bulto del ojo no requiera tratamiento alguno y desaparezca por sí solo con el paso del tiempo. Sin embargo, si  el bulto va acompañado de sensación de picor, escozor, calor, aumento del lagrimeo y molestias en general, es posible que sí que sea necesario aplicar un tratamiento específico para agilizar el proceso de curación. 

Por ejemplo, en el caso de que se trate de un orzuelo (una de las causas más comunes de la aparición de bultos en el ojo) es muy probable que el médico recomiende un tratamiento con antibiótico por vía oftálmica que ayude a acelerar el proceso de curación de la infección. 

En cualquier caso, se recomienda acudir al médico ante los primeros síntomas y no esperar a que el bulto en el ojo empiece a ser molesto, ya que iniciar el tratamiento en las primeras fases (sea cual sea la causa) ayudará a que el proceso sea más rápido y cómodo para el paciente.

Fuentes:

Depósito de Investigación de la Universidad de Sevilla – Patología inflamatoria localizada del párpado: orzuelo y chalación. Estudio clínico retrospectivo

Wikipedia – Pterigión

 

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