Clínica Baviera
Llama gratis
900 180 100

El blog de la Oftalmología

Bulto en el ojo, ¿a qué se debe?  

  • En esta ocasión vamos a hablarte de un diagnóstico visual más recurrente de lo que puedes llegar a creer: el bulto en el ojo, una situación que no necesariamente tiene por qué ser maligna pero que, al menos de entrada, sí que exige una visita a tu oftalmólogo. ¿Te ha sucedido alguna vez?

New Call-to-action

Bulto en el ojo: causas y manifestaciones

No existe una única causa que provoque la aparición de un bulto en el ojo. Existen muchas razones para ello, así como puntos de la zona ocular más propensos a que este tipo de problemas cobren forma. Este detalle es de suma importancia a la hora de realizar un diagnóstico y, como es obvio, recomendar un tratamiento específico.

Por lo general, la aparición de un bulto en el ojo no es una situación maligna, salvo que vaya acompañado de síntomas como el sangrado continuo, los ojos llorosos o, incluso, que el cuerpo extraño vaya en aumento y no se pueda controlar en las primeras fases.

Sea como sea, lo cierto es que lo primero que debes hacer es conocer exactamente qué es lo que genera dicho bulto en el ojo para tomar decisiones. Algunas de las causas más comunes de esta anomalía son las siguientes:

  • Orzuelos: son cuerpos que se sitúan habitualmente en los párpados después de que ciertas bacterias se introduzcan en las glándulas sebáceas. Son protuberancias rojas, redondeadas y que pueden llegar a causar dolores continuos o provocar una excesiva producción de lágrimas. Tardan algunos días en formarse y, en casi todos los casos, desaparecen por sí mismos.
  • Pinguécula: se trata de bultitos que se forman en el ojo por la acumulación de grasas y proteínas. Tiene el tamaño de un granito de arroz y se les considera tumores benignos, salvo si producen molestias añadidas como sequedad ocular, irritación o el hecho mencionado antes de que no desaparezcan con el tiempo. No debe confundirse con el pterigion, un tejido de tamaño similar que sí requiere una intervención quirúrgica cuando invade la córnea.
  • Chalaziones: son pequeñas formaciones de tejido combinadas con fluido. Lo más habitual es que se formen en la zona más alta de los párpados. En función de la zona donde aparezcan y del tamaño que tengan pueden interferir o no en nuestra visión. No suelen ser dolorosos.
  • Xantelasma: hablamos en este caso de una protuberancia de color amarillo que se origina y se desarrolla debajo de la piel de la zona ocular. El diagnóstico de este tipo de bultos en los ojos es frecuente en adultos mayores y, a veces, guarda una estrecha relación con personas que sufren de colesterol alto.

 

Hombre con un bulto en el ojo

Para finalizar, no sobra añadir que sea cual sea el origen de un bulto en el ojo, la buena higiene resulta fundamental para prevenir problemas de este tipo y mitigar los efectos asociados a esta anomalía. Si el centro de aparición de estas protuberancias son los párpados, la limpieza de la zona ocular ayudará a prevenir la blefaritis.

 

New Call-to-action

No hay comentarios

Todavía no hay comentarios.

Escribe un comentario