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Tipos de colirios con y sin receta para la conjuntivitis y otros problemas

Los colirios son el tratamiento o medicamento más utilizado para solucionar tanto pequeñas molestias de nuestros ojos, como patologías potencialmente peligrosas. Al ser muy diversos y poder incluir antibióticos o no, debemos distinguir entre 2 tipos de colirios: los que necesitan receta (es decir, prescripción médica) y los que no. En este artículo, vamos a hablar de los colirios con o sin receta para la conjuntivitis y otros problemas.

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Los colirios sin necesidad de receta médica

Es muy normal sufrir de vez en cuando pequeñas molestias oculares, como los ojos rojos o tener el ojo seco. Estos problemas no suelen ir más allá de un cierto picor, sensación de tener arenilla dentro del ojo o sequedad porque nuestros ojos no segreguen suficientes lágrimas o porque éstas sean de escasa calidad.

En estos casos, y siempre que no sea un problema muy intenso o recurrente, puedes acudir tú mismo a tu óptico de confianza o a una farmacia y pedir que te den algún colirio que, como seguramente sabrás, son un preparado en forma líquida dentro de un frasco para que puedas aplicártelo, gota a gota, en los ojos.

Tipos de colirios sin receta

Existen 2 grandes tipos de colirios (gotas) para los ojos que se pueden adquirir sin necesidad de que sean prescritos por un facultativo mediante una receta. Es decir, son de venta libre:

  1. Colirios para ojos enrojecidos.
  2. Lágrimas artificiales.

Veamos las diferencias entre ambos:

Los primeros se utilizan como remedio para alguna irritación que te está provocando, principalmente, enrojecimiento, ligeras molestias o picor en los ojos. Normalmente, esto ocurre cuando tus ojos han estado expuestos con demasiado intensidad o más tiempo del debido a la acción de agentes externos perjudiciales como: el humo del tabaco, el aire acondicionado o el cloro de una piscina.

Por el contrario, la lágrimas artificiales son unas gotas humectantes que se usan para mejorar la hidratación ocular que se ha visto afectada, por ejemplo, por el uso excesivo de las pantallas electrónicas (ordenadores, tablets, smartphones, consolas de videojuegos, etc.). Con la edad, la cantidad y/o calidad de las lágrimas generadas de forma natural por nuestros ojos puede mermar, por lo que muchas personas usan estas lágrimas de forma continuada, consiguiendo un gran alivio.

Hombre moreno echándose un colirio

Colirios con prescripción médica

Además de para problemas menores, los colirios también pueden ser muy efectivos para el tratamiento de inflamaciones o infecciones que, de no tratarse eficazmente, podrían llegar a comprometer seriamente nuestra vista. Este tipo de colirios contienen antibióticos para poder eliminar virus y bacterias y, al tratarse de un medicamento, precisan de receta médica para poder adquirirse en la farmacia.

Esto colirios, que como hemos dicho necesitan prescripción médica, así como la supervisión y control de algún especialista, son muy eficaces, por ejemplo, para el tratamiento y curación de la conjuntivitis bacteriana.

Tipos de colirios con antibióticos

Los 3 tipos más utilizados de colirios con antibióticos son: los bactericidas (eliminan las bacterias), los bacteriostáticos (no eliminan las bacterias pero impiden que se multipliquen) y los combinados de antibióticos (combinan antibióticos con esteroides y otros medicamentos).

La gran ventaja de estos colirios es que consiguen que los antibióticos penetren por medio de la gotas en el interior del ojo, donde no podrían hacerlo por vía oral o intravenosa.

5 tips para usar correctamente los colirios

A continuación, presentamos 5 claves fundamentales para usar colirios con seguridad y máxima eficacia, tanto si se trata de colirios con receta como sin ella:

  1. Bajo ningún concepto debemos automedicarnos y aplicarnos colirios antibióticos sin la prescripción de un especialista. Además, tenemos que seguir sus indicaciones de uso al pie de la letra.
  2. Aunque sea sin receta, a la hora de administrar colirios debes pedir consejo a su médico, óptico o farmacéutico de confianza para que te asesore sobre su forma de aplicación y dosis correcta. De lo contrario, se corre el peligro de que el tratamiento pierda efectividad.
  3. En general, no es recomendable abusar de los colirios para tratar los ojos rojos (aunque se puedan adquirir sin receta), ya que tienen componentes descongestivos y su abuso puede llegar a provocar el efecto contrario al deseado y acabar irritando aún más los ojos.
  4. Utilizar el tipo de colirio que mejor se adapte al problema o necesidad de nuestros ojos, pidiendo para ello ayuda a un especialista.
  5. Aplicarse el colirio de forma correcta.

Consejos para su correcta aplicación

Ponerse las gotas de colirio en los ojos no es complicado y, con una mínima práctica, lo puede hacer la misma persona que las usa sin precisar ayuda de nadie. No obstante, se deben tener en cuenta una serie de medidas higiénicas, así como asegurarnos de que las gotas penetren bien en el interior de los ojos. De esta forma, nos aseguramos un tratamiento seguro y eficaz:

  1. En primer lugar, es muy importante lavarte muy bien las manos antes de abrir el bote. Los ojos son muy sensibles y cualquier suciedad procedente del exterior puede provocar o agravar una infección. Con el fin de evitarlo, tienes que limpiar tus manos con un jabón neutro y secarlas muy bien antes de empezar la operación.
  2. Aplica las gotas correctamente. Para ello, tienes que mirar hacia arriba y abrir bien los ojos cogiendo con los dedos las pestañas inferiores. A continuación, aprieta el bote para hacer que las gotas caigan en el borde inferior. Finalmente, pestañea unas cuantas veces para que el líquido alcance la superficie del ojo en su totalidad.
  3. Evita cualquier tipo de contacto. Es importante que, en ningún momento, la punta del frasco llegue a tocar el ojo, pestañas o manos para que no se pueda producir una transferencia de virus o bacterias y, en consecuencia, que se expanda la infección.
  4. No compartir. Los colirios son exclusivamente de uso personal, así que no los compartas.

Teniendo en cuenta todos estos consejos, el uso de colirios de la forma adecuada y con la supervisión de un especialista puede resultar de gran ayuda para aliviar molestias pequeñas, así como controlar infecciones frecuentes, como por ejemplo la conjuntivitis provocada por bacterias.

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2 Comentarios

  1. 18 de mayo de 201821:18
    dijo:

    Me gusta la información sería q ofrecen.

  2. 21 de agosto de 201916:21
    dijo:

    Muchas gracias por la info.

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