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¿Cómo se usa la terapia fotodinámica en oftalmología?

La terapia fotodinámica tiene diferentes aplicaciones en medicina y, en el caso concreto de la oftalmología, está especialmente indicada en el tratamiento de la DMAE y en algunos tipos de cáncer

¿Qué es la terapia fotodinámica?

La terapia fotodinámica es un tratamiento que consiste en inyectar una sustancia fotosensible a través de una de las venas del paciente. Esta sustancia fotosensible viaja por el torrente sanguíneo hasta la zona que interesa tratar. Una vez allí, se aplica luz sobre la zona, lo que permite activar la sustancia fotosensible y, de este modo, conseguir que el tratamiento sea efectivo. 

Consulta de un paciente en el oftalmólogo

¿Cuándo se utiliza la terapia fotodinámica? 

La terapia fotodinámica tiene aplicaciones en diferentes casos. Por lo general, en el ámbito de la oftalmología, sus usos más habituales son en el tratamiento de la DMAE húmeda y en algunos tipos de cáncer ocular.

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La terapia fotodinámica está indicada en aquellas enfermedades que requieren eliminar una parte de tejido dañado o potencialmente peligroso. En este sentido, se trata de un tratamiento que tiene especial utilidad a la hora de tratar la DMAE húmeda porque puede eliminar o reducir el exceso de vascularización de la retina que tiene lugar en esta enfermedad. Así mismo, en el caso de diversos tipos de cáncer, la terapia fotodinámica puede utilizarse para destruir los tejidos cancerosos que se hayan podido desarrollar en la zona ocular. 

¿Cómo se realiza este tratamiento?

Una de las ventajas que presenta la terapia fotodinámica es que es una técnica menos invasiva que la cirugía tradicional.

En primer lugar se tienen que realizar diversos estudios para asegurar que el paciente responderá bien al tratamiento. En general, el paciente deberá contar con una angiografía fluoresceínica previa al tratamiento.

El tratamiento propiamente dicho se realiza en una primera fase en la que se inyecta por vía venosa una sustancia fotosensible que viaja por el torrente sanguíneo hasta la zona afectada. A continuación, se aplica luz de forma concreta a esta zona, lo que permite activar esta sustancia que, de este modo, destruye los tejidos adyacentes (que se corresponden con los que se quieren eliminar al ser los causantes de la enfermedad). 

¿Qué riesgos tiene la terapia fotodinámica?

La terapia fotosensible es una terapia mucho menos invasiva que otros tratamientos. No obstante, esto no significa que no sea una terapia que no requiera tomar ciertas precauciones para asegurar que todo se desarrolla correctamente.

En este sentido, además de los exámenes previos al tratamiento, también es importante tener en cuenta que, después del tratamiento, el paciente deberá evitar estar expuesto a la luz directa. ¿Por qué? Porque después del tratamiento la sustancia fotosensible sigue permaneciendo en el organismo durante un período de tiempo que suele oscilar entre las 24 y las 48 horas.

Por ello, una exposición a luz directa podría activar la sustancia fotosensible y causar quemaduras al paciente. Debido a esto y para asegurarse de que la sustancia fotosensible ha sido completamente eliminada del organismo del paciente, se recomienda que durante las 48 horas posteriores al tratamiento se evite la exposición a la luz directa. Pasado este tiempo de precaución el paciente podrá volver a exponerse a la luz sin ningún problema y sin que esto suponga ningún riesgo.

Fuentes

Cancer.org – Terapia fotodinámica

Scielo – Guías de práctica clínica de la SERV: Tratamiento de la degeneración macular asociada a la edad (DMAE) exudativa

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