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Mundo Baviera

Lo que nunca debes hacer si usas lentillas

Antes de empezar a usar lentillas o lentes de contacto hay que interiorizar una serie de pautas para que la experiencia sea óptima. Hacer un mal uso de las mismas puede derivar en varios problemas en los ojos. El usuario ha de ser muy  exhaustivo en su rutina procurando a sus lentillas un adecuado mantenimiento.

En uno de los videos de nuestro canal de YouTube sobre lentes de contacto, ya comentamos cómo usarlas correctamente. De todos modos, en este post queremos profundizar en el tema y detenernos en lo que nunca hemos de hacer. 

Mujer poniéndose unas lentillas

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Qué NO hacer si usamos lentes de contacto

1. Usarlas ante cualquier tipo de molestia: por ejemplo irritabilidad, escozor o picor en los ojos. En estos casos debemos evitar ponernos las lentillas hasta que pase la dolencia para evitar problemas mayores. No podemos olvidar que hay personas cuyos ojos rechazan el uso de lentes de contacto . En estos casos, deberemos comprobar dónde está el problema porque puede que sea suficiente con cambiar el material del que está hecha la lentilla. 

2. Dormir con ellas puestas: abusar de las lentillas provoca que los ojos se oxigenen menos y que se produzca menos flujo lagrimal. Aparte, suelen provocar un roce prolongado en la córnea. Como consecuencia, podemos sufrir secreciones mucosas, irritación o sensación de tener un cuerpo extraño en el ojo. También patologías más graves como infecciones de la córnea, crecimiento anormal de los vasos sanguíneos o conjuntivitis.

3. Intercambiarlas con otra persona: estamos hablando de un producto higiénico individual, con unas especificaciones concretas para cada persona. Usar las de otra puede pueden causar daños de diversa consideración. Pautas de higiene claves para disfrutar de una buena salud visual

4. Comprarlas en sitios de dudosa fiabilidad:  es clave hacer las revisiones oportunas de mano de ópticos-optometristas experimentados. Serán estos especialistas los que nos indiquen qué lentes de contacto adquirir. Comprarlas en establecimientos de confianza es la forma de tener la certeza de que el producto ha pasado los controles sanitarios y de seguridad debidos. 

5. Lavarlas con jabón y agua del grifo: hay que usar siempre el líquido de mantenimiento indicado para cada lente de contacto. El jabón causa problemas de irritación y el agua del grifo puede producir infecciones oculares muy graves.

6. Colocarlas sin que estén 100% limpias: siempre hay que frotarlas con suavidad con las yemas de los dedos y el líquido de mantenimiento. Es la forma de eliminar posibles bacterias y motas de polvo que pueda haber en el estuche porta lentillas o en el ambiente. Hay productos específicos para limpiar las lentes de contacto con agentes detergentes inocuos para el ojo.  

7. Frotar el ojo ante la sensación de un cuerpo extraño: en estos casos, debemos quitar las lentillas con cuidado, lavarlas con líquido de mantenimiento e hidratar bien los ojos con gotas humectantes o lágrimas artificiales. Es la forma de que salga el cuerpo extraño sin arañazos ni daños. 

8. No renovar el líquido del estuche portalentillas a diario: para que esté limpio, no basta con rellenarlo sino que hay que acometer una limpieza profunda del recipiente, secarlo y echar líquido nuevo. Lo recomendable es hacerlo a diario y lavar bien la lente con las yemas de los dedos antes de dejarla en el estuche.

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