Lente intraocular
multifocal

¿Qué son las lentes intraoculares multifocales?¿Cómo es la operación y qué resultados se obtienen? Aquí encontrarás toda la información.

En la actualidad, los oftalmólogos emplean el implante de lentes intraoculares multifocales para sustituir el cristalino (la lente natural del ojo) cuando, debido al paso de los años, este pierde su elasticidad y su capacidad de enfoque, apareciendo la presbicia o vista cansada, o pierde transparencia apareciendo las cataratas. El cristalino es la lente que permite al ojo ver los objetos que se encuentran situados a diferentes distancias. Esto sólo es posible mientras se comporta como una lente multifocal. Aproximadamente a partir de los 40 años el cristalino pierde su multifocalidad y, por lo tanto, su capacidad de enfocar a distintas distancias y pasa a comportarse como una lente monofocal.

En la última década se ha producido una auténtica revolución en cuanto al diseño y los materiales de las lentes intraoculares multifocales que se utilizan en cirugía oftalmológica. Apenas hace diez años se implantaban exclusivamente lentes monofocales, que obligaban al paciente a utilizar gafas de cerca, ya que sólo favorecían la visión de los objetos lejanos. En la actualidad, las lentes intraoculares multifocales permiten ver, al mismo tiempo, de lejos y de cerca. En las operaciones de cirugía intraocular que se realizan hoy en día se sustituye el cristalino, que ha perdido su capacidad de enfocar, por una lente intraocular multifocal, que permite al cerebro del paciente elegir la distancia a la que quiere enfocar la imagen. Primero aparecieron las lentes intraoculares multifocales bifocales (con dos focos: lejos y cerca) y luego las lentes intraoculares multifocales trifocales (con tres focos: lejos, cerca y distancia intermedia).

Las lentes intraoculares trifocales han supuesto un adelanto con respecto a las que se utilizaban hace unos años, sobre todo porque mejoran de manera significativa la visión intermedia, permitiendo recuperar un rango de visión completo, lo que hasta ese momento suponía uno de los grandes desafíos de los oftalmólogos. Las lentes trifocales, además, mitigan la posible aparición de halos nocturnos (círculos de luz alrededor de los focos), que podían experimentar algunos pacientes. Por último, las lentes intraoculares trifocales han permitido ampliar el espectro de pacientes candidatos a la intervención y obtener unos resultados fiables y perdurables en el tiempo.