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El blog de la Oftalmología

Uveitis posterior: diagnóstico y tratamiento

Lo que se conoce como uveítis posterior es, en realidad, una inflamación de la úvea, que es la capa intermedia entre la esclerótica y la retina y que suministra la mayor parte del flujo sanguíneo a esta última. Se denomina posterior para diferenciarla del otro tipo de uveítis conocido, que es el que afecta a la parte anterior de la úvea. Cuando la uveítis se desarrolla en toda la zona, el término médico que se emplea es el de panuveítis. Aunque en un buen número de casos la uveítis posterior es causada por una infección, a veces no es tan fácil determinar el origen de esta anomalía visual, la cual puede dañar seriamente la salud visual dado que la úvea es una capa que contiene muchos vasos sanguíneos y nutre a otros órganos oculares.

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Claves para el diagnóstico eficaz de la uveítis posterior

Como todas las anomalías visuales de origen infeccioso, es importante identificar los principales síntomas de la uveítis posterior para que sean tratados de forma precisa, evitando de paso otras complicaciones más serias.

La uveítis posterior no supone un dolor regular ni frecuente, pero sí se puede detectar gracias a ciertos síntomas derivados de la infección. Veamos algunas recomendaciones para obtener un diagnóstico eficaz y oportuno:

  • Las moscas volantes, también llamadas miodesopsias, son un síntoma claro de la infección que provoca la uveítis posterior. Eso sí, debemos tener en cuenta que no aparecen siempre ni en todos los pacientes de la misma forma.
  • Disminución de la agudeza visual, especialmente para apreciar aquellos objetos que se encuentran a distancia media.
  • El oftalmólogo es el único facultado para realizar un diagnóstico de la uveítis posterior. Para ello, realiza un análisis a fondo con la intención de ver el interior del ojo y la superficie de la retina a través de la pupila. Lo más habitual es que se aprecien los vasos sanguíneos del ojo inflamados y el interior de éste un tanto turbio, así como la superficie retiniana llena de manchas amarillas y blancas.
  • Tan pronto nos han diagnosticado una uveítis posterior, debemos realizarnos un examen etiológico, el cual nos permitirá saber con certeza si el origen de la infección es bacteriano, parasitario o vírico.

Primer plano ojo de hombre con camiseta de tirantes blanca

¿Cómo se mitigan los síntomas de la uveítis posterior?

No tratar a tiempo una uveítis posterior podría generar otros problemas visuales más graves, como por ejemplo cataratas, la presencia de líquido dentro de la retina, el desprendimiento de la misma, el glaucoma y la pérdida de visión.

Los tratamientos de esta enfermedad se centran básicamente en atacar el origen de la infección que ha dado lugar a la uveítis posterior. De ahí la importancia de un examen etiológico oportuno, verídico y eficaz.

Para ello se suelen recomendar antibióticos y, en el caso de que haya hinchazón, algún antiinflamatorio. Este tratamiento puede ir acompañado de corticoides, gotas oftálmicas que dilatan la pupila para aliviar el dolor y, en algunos casos, el uso de gafas de sol que protejan la zona ocular mientras dure el tratamiento.

Recuerda: lo más importante ante una uveítis posterior es identificar el origen de la infección que la ha provocado. Una vez has hecho esto, bastará con que sigas al pie de la letra las indicaciones de tu oftalmólogo.

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1 Comentario

  1. 11 de diciembre de 201702:55
    dijo:

    alimentacion adecuada

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