Clínica Baviera
Llama gratis
900 180 100

Bye bye gafas con Cirugía Refractiva

Derrame ocular espontáneo ¡Que no cunda el pánico!

A pesar de que un derrame ocular espontáneo nos alarma, su presencia no debería preocuparnos en exceso. De hecho, no es más que una rotura de vasos sanguíneos de la esclerótica, la apelada popularmente como parte blanca del ojo.

Dicha afección se considera asintomática y solo se evidencia por esa mancha de sangre visible en la esclerótica. Lo cierto es que esta acumulación de sangre no suele ocasionar molestias oculares y es inocua. Aunque es cierto que algunas personas se quejan de irritación, picor o, incluso, aseguran tener la sensación de tener alojado un cuerpo extraño en el ojo.

Sin embargo, a veces pasan tan inadvertidos que no nos damos cuenta de que tenemos un derrame en el ojo hasta que nos miramos por casualidad en el espejo o alguien nos lo comenta, pues –insistimos– no presenta síntomas.

Aunque, evidentemente, si notamos dolor o problemas en la visión, debemos acudir sin demora al especialista en oftalmología. No obstante, lo habitual es que el derrame ocular se cure por sí solo pasados unos 5 ó  10 días sin que precise tratamiento alguno.

Pero vamos a verlo con más detalle y, sobre todo, vamos a conocer qué causas pueden originar un derrame ocular espontáneo.

New Call-to-action

Causas derrame ocular espontáneo

Un derrame ocular espontáneo, también llamado hemorragia subconjuntival en los círculos más técnicos, puede deberse a diversas y variadas causas.

  • Un traumatismo o golpe. Ésta es una de las causas más comunes.
  • Un sobreesfuerzo como cargar objetos pesados. Incluso el esfuerzo al evacuar en casos de estreñimiento puede originar una hemorragia subconjuntival. Las parturientas también pueden presentar derrames oculares debido al esfuerzo desplegado durante el parto, en concreto en la fase del expulsivo.
  • Ciertos medicamentos como los anticoagulantes o antiagregantes pueden influir en la circulación de la sangre y, por lo tanto, derivar en una derrame ocular.
  • La hipertensión.
  • Un caso de diabetes también puede ocasionar esta clase de problemas en los ojos.
  • Ciertas malformaciones o anomalías en los vasos sanguíneos de los ojos pueden esconderse tras un caso de derrame ocular espontáneo.
  • Un estornudo o una tos muy fuerte también pueden causar una hemorragia subconjuntival.
  • Ciertas mujeres también son más propensas a presentar derrames durante el embarazo o la menstruación, dado que su sistema circulatorio puede  verse afectado durante estos períodos de su vida.

Ojo con un derrame

¿Cómo se cura un derrame ocular espontáneo?

Normalmente no hay que hacer nada puesto que esta afección suele remitir a los pocos días pasando por los diversos estadios de color propios de un hematoma o moratón en la piel.

No obstante, si lo consideramos adecuado, podemos acudir a un oftalmólogo para que valore el derrame ocular e, incluso, que nos paute algún tratamiento, como el uso de lágrimas artificiales.

También es recomendable que acudamos al médico cuando tenemos derrames oculares de forma recurrente, pues quizás sea indicativo de que padecemos problemas del corazón, de coagulación o un cuadro de hipertensión sin controlar. En estos casos es aconsejable que acudamos a un facultativo para que nos someta a exámenes más exhaustivos que nos ayuden a encontrar el origen del problema.

New Call-to-action

No hay comentarios

Todavía no hay comentarios.

Escribe un comentario