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El blog de la Oftalmología

Maculopatía en ojo de buey: qué es y por qué ocurre

La maculopatía en ojo de buey es una de las enfermedades oculares ocasionadas como consecuencia de una lesión de la mácula, que es la parte central de la retina, que de forma genérica adoptan el nombre de maculopatías. En concreto, la maculopatía en ojo de buey se caracteriza por la presencia de halos concéntricos de hiperpigmentación y también atrofia, lo que le confiere un aspecto característico y anormal al ojo.

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¿Qué es la mácula?

La mácula es una pequeña área del interior del ojo situada en el eje antero-posterior del mismo. Aunque no es mayor que una cabeza de alfiler, su función dentro de la visión es importantísima, ya que nos permite distinguir los colores y los detalles y, en definitiva, disfrutar de una visión nítida de los objetos y la cosas que se encuentran a nuestro alrededor.

Fondo de ojo en prueba OCT

¿Qué consecuencias tiene una enfermedad o lesión en la mácula?

Cualquier lesión en la mácula va a producir una pérdida de calidad en nuestra visión en alguna de las siguientes formas, y muchas veces, en varias a la vez:

  • Disminución, en mayor o menor grado según el alcance de la lesión, de la agudeza visual.
  • Dificultades para diferenciar los colores.
  • Imposibilidad o importantes limitaciones para la lectura.

¿Por qué se produce?

En el caso concreto de la maculopatía en ojo de buey, se ha relacionado su aparición con la ingesta de cloroquina, un fármaco que se utiliza en el tratamiento de la artitris reumatoide, el lupus eritematoso sistémico y otras enfermedades autoinmunes, así como también en la prevención de la malaria. Al margen de este efecto secundario de un medicamento, las lesiones de la mácula están relacionadas principalmente con la edad, ya que suelen producirse normalmente a partir de los 65 años.

El 90% de las maculopatías se presentan en forma seca, es decir, no hay hemorragias ni tampoco acumulación de líquido en el interior del ojo. Únicamente un 10% de los casos corresponde a una maculopatía húmeda, donde si se producen edemas, que es la acumulación de líquidos en la región macular y a veces hemorragias.

Conoce los síntomas la maculopatía

¿Qué nota la persona afectada por una de estas lesiones de la mácula? Normalmente, todos o alguno de los siguientes síntomas o anomalías visuales:

  • El paciente ve los objetos deformados.
  • Las líneas rectas y los bordes de las cosas se perciben ondulados.
  • Muchas dificultadas para leer, ya que los renglones se ven distorsionados y aparecen manchas oscuras que impiden enfocar las palabras.

¿Cuál es el pronóstico?

Depende de cada caso. No es una enfermedad que suela llevar a la ceguera total, aunque sí supone una severa incapacidad para la lectura y para ver nítidamente los objetos, así como diferenciar los colores. Como todas las enfermedades de la retina, las maculopatías afectan seriamente a la visión del paciente y, en consecuencia, suponen una merma importante de su calidad de vida. El problema se intensifica cuando la enfermedad llega afectar a ambos ojos, lo que ocurre aproximadamente en la mitad de los pacientes.

¿Cómo se trata?

Actualmente se han desarrollado unos medicamentos muy avanzados y perfeccionados que se inyectan en el ojo, permitiendo:

  • Detener el avance de la enfermedad.
  • Evitar que la maculopatía pase de seca a húmeda, es decir que lleguen a producirse edemas y/o hemorragias.
  • En ciertos casos también se consigue mejorar algunas líneas de visión.

En algunos pacientes puede utilizarse también un tratamiento con láser, aunque no suele ser muy frecuente.

La detección temprana es fundamental

Como ocurre con muchas enfermedades de la vista, la detección a tiempo de la maculopatía es primordial, puesto que los tratamientos posteriores muchas veces únicamente logran frenar el avance de la enfermedad, pero no recuperar la calidad de visión que ya se ha perdido. Por este motivo, es fundamental chequearse la vista periódicamente por el oftalmólogo, sobre todo a partir de los 65 años y en aquellas personas que sufren de miopía elevada o diabetes, puesto que en estos casos el riesgo de desarrollo de una macupolatía es superior.

Los hábitos de vida saludables, basados en una correcta alimentación y el ejercicio físico, actúan también como factores preventivos de esta enfermedad de la retina.

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