Clínica Baviera
Llama gratis
900 180 100

Bye bye gafas con Cirugía Refractiva

Gafas monofocales: ¿qué son y qué defectos visuales corrigen?

¿Qué son las gafas monofocales? Son aquellas que tienen la misma graduación en toda la superficie de la lente y permiten corregir errores refractivos como: miopía, hipermetropía astigmatismo y también la presbicia o vista cansada.

New Call-to-action

Distintos tipos de lentes monofocales

El diseño o tallado de una lente monofocal depende del defecto refractivo que se quiera corregir, diferenciándose los siguientes tipos:

  • Monofocales cóncavas. Se caracterizan por tener un mayor grosor en el borde que en el centro. De esta forma se consigue que los rayos de luz procedentes de los objetos lleguen al ojo con una mayor separación, concentrándose justo sobre la retina y no delante de ella. Se trata, por lo tanto, de unas lentes divergentes que corrigen o mejoran los problemas de miopía.
  • Monofocales convexas. Al contrario que las anteriores, estas lentes son más finas en los bordes que en el centro, es decir son lentes convergentes. Este tipo de tallaje  provocan la conversión de los rayos luz cuando penetran en el ojo, logrando así que el enfoque se produzca en la  retina y no detrás. Con este tipo de lentes se corrigen la hipermetropía y la presbicia.
  • Monofocales cilíndricas. Tienen una forma irregular, ya que son curvas en una de las superficies y planas en la otra y se usan para corregir problemas de astigmatismo.

Puntos fuertes y limitaciones de las lentes monofocales

En general, las lentes monofocales cumplen su función en personas que solo tienen un defecto refractivo, por ejemplo miopía. Normalmente es la solución más indicada para niños y adolescentes, ya que como el número de dioptrías aún no está estabilizado (lo normal es que vaya aumentando progresivamente mientras la persona está en periodo de crecimiento) aún no son candidatos a otras soluciones alternativas, como la cirugía refractiva.

Mujer de ojos azules con gafas negras

 

Por el contrario, la principal desventaja de este tipo de lentes es que pierden efectividad en personas que presentan problemas de visión desde varias distancias, es decir, tienen más de un defecto refractivo. En realidad, esta circunstancia es muy habitual ya que prácticamente todos acabamos desarrollando presbicia o vista cansada con la edad. Lo que ocurre en estos casos es que una persona que usa gafas monofocales para ver de lejos porque sea miope, por ejemplo, va a tener que usar otras distintas para ver bien de cerca. Y esto es muy incómodo y poco práctico. Para estos casos, una posible solución son las lentes progresivas o bifocales, que están pensadas para corregir distintos defectos refractivos, aunque es necesaria una adaptación que no todos los usuarios consiguen.

La alternativa de la cirugía refractiva

Cuando la graduación está estabilizada, lo que suele ocurrir alrededor de los 18 años, y no existe ninguna patología visual adicional que lo desaconseje, la mayoría de personas se convierten en candidatas a una cirugía refractiva. Esta operación se puede practicar con técnica láser (es lo más frecuente y recomendable) o a  través de otro tipo de tratamientos, como el implante de una lente intraocular.

Este tipo de cirugías se realizan cada vez con más frecuencia por su seguridad, mínimas molestias para el paciente y alto grado de éxito, permitiendo a la gran mayoría de pacientes poder olvidarse definitivamente del uso obligatorio de gafas o lentillas para poder ver bien desde todas las distancias.

New Call-to-action

No hay comentarios

Todavía no hay comentarios.

Escribe un comentario