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Descubre las diferencias entre hipermetropía y presbicia

Hipermetropía y presbicia son dos patologías de la vista que pueden obligar a los pacientes a llevar gafas y/o lentillas, que pueden tener síntomas parecidos y que se resumen en problemas para enfocar con nitidez los objetos que se encuentran próximos, siendo posible conservar una buena visión en la media y larga distancia en la mayor parte de los casos. Sin embargo, existen diferencias entre ambos defectos refractivos, tal y como vamos a ver en el siguiente artículo.

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¿Qué es la hipermetría?

Es un problema refractivo que, a diferencia de la miopía y el astigmatismo, se caracteriza, principalmente, por provocar una visión borrosa de los objetos que se encuentran a corta distancia, conservándose una buena agudeza visual en las distancias más largas. Esto suele ser así en las personas jóvenes, ya que a medida que se van cumpliendo años los hipermétropes comienzan a tener problemas para ver también de lejos.

El problema de las personas hipermétropes es que, por un error de la refracción, las imágenes se enfocan detrás de la retina y no directamente sobre la misma, que sería lo normal.

Principales síntomas de la hipermetropía

Este problema de la refracción puede no presentar síntomas si el paciente es joven y conserva intacta su capacidad de acomodación (posibilidad de enfocar objetos lejanos y cercanos).

En personas jóvenes con una hipermetropía más elevada o si el paciente tiene más edad y su capacidad acomodativa es más reducida además de visión borrosa de cerca puede presentar:

  • Dolor de ojos.
  • Picor de ojos.
  • Dolor de cabeza.
  • Fatiga visual.
  • Estrabismo y ambliopía u ojo vago (en niños).
  • En ocasiones, la visión lejana también se vuelve borrosa.

Hombre con camisa a cuadros se frota los ojos mientras trabaja con un ordenador

¿Qué es la presbicia?

La presbicia o vista cansada se produce por una pérdida de la capacidad de acomodación del cristalino, como consecuencia del envejecimiento de los tejidos,  que impide ver bien los objetos cercanos ya que su imagen no se enfoca de forma correcta en la retina. Es el problema oftalmológico más frecuente, ya que su incidencia es de más del 80% en personas de más de 45 años y casi del 100% en los mayores de 65.

Principales síntomas de la presbicia

Los primeros síntomas que percibe una persona con presbicia o vista cansada son:

  • Necesidad de alejar los objetos cercanos para poder verlos con nitidez. Además, el paciente comienza a necesitar gafas o lentes de contacto para realizar tareas a distancias próximas.
  • Necesidad de más luz para leer o para realizar tareas similares a distancias cortas.
  • Dolores de cabeza.
  • Cansancio visual al realizar actividades que requieren visión cercana.
  • Estas manifestaciones se acentúan en condiciones de baja luminosidad y al final del día.

Las 5 diferencias entre hipermetropía y presbicia

  1. La presbicia está claramente asociada a la edad, mientras que la hipermetropía, como ocurre con la miopía o el astigmatismo, comienza a manifestarse durante la infancia y la primera juventud.
  2. La vista cansada no interfiere en la visión media o larga en un primer momento (a no ser que vaya acompañada de otras patologías de la vista), mientras que la hipermetropía, aunque en personas jóvenes solamente afecte a corta distancia, con el paso de los años acaba provocando anomalías también en la visión de lejos o en distancias medias.
  3. La hipermetropía es un defecto de refracción que hace que las imágenes se enfoquen detrás de la retina en lugar de sobre ella, mientras que la presbicia tiene su origen en la pérdida de la capacidad de acomodación del cristalino a las distancias cortas.
  4. El componente hereditario suele tener una gran influencia en el problema visual de las personas hipermétropes, mientras que en la presbicia no, ya que se debe exclusivamente al paso de los años.
  5. La hipermetropía suele deberse a un defecto de la forma del ojo, no así en la presbicia, donde el problema es, exclusivamente, una pérdida de la flexibilidad del cristalino.

En resumen, estos defectos refractivos son dos problemas visuales con unos síntomas similares: mala visión de cerca que puede derivar, en algunos casos, también en dolores de cabeza, molestias en los ojos y fatiga visual. Sin embargo, los motivos de fondo de estos problemas son, como hemos visto, diferentes.

Actualmente, estos defectos refractivos pueden corregirse sin necesidad de tener que usar, obligatoriamente, gafas o lentillas. Este tipo de solución puede conseguirse mediante un procedimiento quirúrgico, sencillo, rápido e indoloro. El especialista, tras una consulta previa y algunas pruebas, es el que determinará si el paciente es o no idóneo para la cirugía refractiva y si el procedimiento se puede realizar mediante láser o si es necesario el implante de una lente intraocular, conservando el cristalino o sustituyéndolo por una lente intraocular.

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1 Comentario

  1. 17 de enero de 201804:36
    dijo:

    Muy Excelente información pues yo tengo astigmatismo e hipermetropía presbicia.

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