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El blog de la Oftalmología

Miopía en niños, ¿cómo se manifiesta?

La miopía no es una enfermedad exclusiva de los adultos o de la madurez. Puede aparecer en cualquier momento de la vida, incluida la infancia, y disminuir la calidad de nuestra visión. Por cierto, ¿cuánto sabes de la miopía en niños?

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Miopía en niños, ¿por qué es más difícil detectarla?

La miopía en niños es más frecuente de lo que imaginamos. De hecho, según varios estudios, es una de las principales causas del fracaso escolar, tanto en las edades infantiles como en los niños que ya están cursando educación primaria.

Detectar algunos síntomas es la mejor manera de identificar la miopía. En los adultos es algo relativamente sencillo, pues basta con que apreciemos algún desorden o anomalía en relación con nuestra visión para saber que algo extraño pasa y así acudir al oftalmólogo.

Sin embargo, esto que nos parece tan sencillo y lógico, no lo es tanto cuando se trata de niños. En la gran mayoría de los casos, los pequeños identifican los síntomas pero no saben exactamente de lo que se trata, con lo cual es más difícil realizar cualquier diagnóstico.  En resumen, habitualmente un niño no sabe que ve mal, porque siempre ha visto así.

En este sentido, es fundamental que los padres presten la atención suficiente a lo que sucede con la visión de sus pequeños para que los defectos refractivos no deriven en enfermedades más graves o difíciles de atajar.

¿Son difíciles de detectar los problemas visuales de los niños? Lo cierto es que, salvo que sean muy evidentes, no siempre es fácil darnos cuenta de que un niño o una niña sufre algún tipo de anomalía en sus facultades visuales. Esto se debe a que el pequeño no suele ser consciente de que ve mal, por lo que no va a verbalizar el problema. Esta siituación se puede agravar si la patología tiene lugar durante el primer año de vida, cuando el niño aún no ha desarrollado el habla. Por todo ello, debemos estar muy vigilantes con la visión de los más pequeños, tratando de detectar una serie de síntomas que nos pueden poner sobre la pista de que nuestro hijo o hija, el pequeño que tenemos a nuestro cargo o nuestro alumno si somos profesores, pueda tener algún tipo de déficit visual

En este vídeo, Lucía Mi Pediatra nos explica cómo es la consulta con el oftalmólogo pediátrico, el profesional que nos puede ayudar a saber si nuestro hijo tiene o no miopía.

¿Qué tipos de miopía en niños existen?

Hasta la fecha, los especialistas han logrado identificar dos tipos de miopía en niños: la que es de tipo hereditario y la que se conoce como miopía escolar. Veamos cuáles son sus características y cómo diferenciarlas y tratarlas:

  1. Miopía hereditaria:

Este tipo de miopía en niños se debe a los genes que éstos han heredado de sus padres o descendientes más próximos. Los menores a los que se les diagnostica un cuadro de miopía hereditaria nacen directamente con dioptrías y estas suelen aumentar con el paso de los años. A los 3 ó 4 años ya es notorio un desajuste en su visión y muchos de ellos empiezan tratamientos a esa edad

  1. Miopía escolar:

Por el contrario, este tipo de miopía es la que suele aparecer en la edad escolar de los pequeños, es decir, desde los últimos años de la etapa infantil hasta los de la educación primaria. En este caso, pueden ser varios los factores que generan un defecto de este tipo, como por ejemplo la luz de las aulas, el tipo de postura a la hora de leer libros o hacer deberes o la distancia de la pizarra, entre otros.

Niña con dos coletas y gafas

Claves para detectar la miopía en los niños

Ahora bien, dado que un buen número de niños no manifiesta abiertamente ante los adultos los defectos visuales que les aquejan, es importante, como ya decíamos, que tanto los padres como las personas que pasen tiempo con ellos (abuelos, tíos, maestros, cuidadores) sepan detectar señales que pueden evidenciar problemas como la miopía:

  • Cansancio visual en el niño en actividades cotidianas.
  • Se frotan constantemente los ojos.
  • Bajos niveles de comprensión lectora en el colegio.
  • Gestos con los ojos en el momento de enfocar ciertos objetos.
  • Se acercan muchísimo a los libros.
  • Parpadean más de lo habitual.

Factores por edades

Esto son los principales indicios o señales de alerta clasificados por edades que pueden hacerte sospechar de que algo no va bien en la salud visual de un niño o niña: 

Entre 0-2 años

  • A las 6 semanas el bebé aún no es capaz de seguir una cara con los ojos ni reacciona a expresiones faciales. 
  • A los 2 ó 3 meses no sigue con la mirada un objeto brillante. 
  • A los 6 meses aún no es capaz de perseguir objetos con la mirada ni de alcanzarlos. 
  • Hace movimientos extraños con los ojos. 
  • Tenemos la impresión de que sus ojos no se encuentran bien alineados. 
  • Se frota los ojos con mucha frecuencia. 
  • Tiene uno o los dos párpados caídos. 
  • Muestra una sensibilidad extrema a la luz. 
  • Presenta una mancha blanquecina en el área pupilar. 

Entre 2-4 años 

  • Tuerce o desvía uno o los dos ojos. 
  • Se acerca mucho al televisor o a los objetos. 
  • Se frota mucho los ojos. 
  • Guiña o entrecierra frecuentemente uno o los dos ojos. 
  • Se queja de visión borrosa. 
  • Refiere dolor de cabeza con frecuencia. 

Entre 4-6 años 

  • Presenta problemas en el aprendizaje de la lectura y/o la escritura. 
  • Se acerca mucho al papel o tuerce la cabeza al leer o escribir. 
  • Se ayuda de los dedos para seguir los renglones cuando lee. 
  • Confunde letras y palabras. 
  • Le cuesta seguir las indicaciones  escritas en la pizarra. 

Síntomas que se pueden dar en todas las edades 

  • El niño o niña no identifica adecuadamente a los familiares o conocidos a distancias largas. 
  • No le llaman la atención los objetos lejanos. 
  • Se acerca mucho a los objetos o se los acerca a la cara. 
  • Desvía uno o los dos ojos. 
  • Se frota los ojos a menudo. 
  • Presenta dificultades para mantener los ojos abiertos. 
  • Inclina la cabeza para observar mejor. 
  • Se queja a menudo de dolor de cabeza o visión borrosa. 
  • Muestra hipersensibilidad a la luz. 
  • Presenta mala adaptación a la oscuridad.

Recuerda que el diagnóstico precoz de cualquier problema visual es fundamental para poner en marcha los tratamientos adecuados, sobre todo si hablamos de la miopía en niños y su silencioso avance. ¡Atención plena y prevención!

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