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El blog de la Oftalmología

Miodesopsias: qué son y cómo es el tratamiento de las moscas volantes

Las moscas volantes es el nombre común por el que se conoce a las miodesopsias, pequeñas manchas o sombras móviles que muchas personas ven suspendidas o “como si flotasen “en su campo visual, en especial al mirar sobre un fondo claro y brillante, como el cielo o una hoja de papel blanco. En la actualidad, no existe un tratamiento totalmente efectivo para abordar la aparición de los cuerpos flotantes, que sea proporcional ala gravedad del problema y que carezca de efectos secundarios importantes.

Pese a la aparente aparatosidad de los síntomas, se trata de una circunstancia extraordinariamente frecuente (se calcula que 7 de cada 10 personas las padece en algún momento de su vida). No suelen revestir ningún tipo de gravedad, no comprometen la visión ni es habitual que sean el preludio de una enfermedad grave, aunque sí pueden resultar muy molestas para el paciente.

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¿Qué son en realidad las moscas volantes?

Son las sombras de diversas formas, tamaños y espesor que se proyectan en la retina y que proceden de condensaciones u opacidades que se forman en nuestro humor vítreo (sustancia gelatinosa y transparente que se encuentra en la parte posterior del ojo entre la retina y el cristalino en lo que llamamos cámara posterior del ojo).

Este líquido gelatinoso que llena el interior del globo ocular está compuesto por agua y por pequeñas cantidades de cloro, sodio, glucosa, potasio, proteínas, colágeno y ácido hialurónico y su principal función es proporcionar estabilidad al ojo.

Se producen como consecuencia de cambios en el humor vítreo, muchas veces por un envejecimiento natural del mismo, que hace que, con el tiempo, vaya perdiendo transparencia. De cualquier modo, las miodesopsias también pueden darse en jóvenes, e incluso en niños, siendo los miopes más propensos a sufrirlas.

Causas de las moscas volantes

Los cambios en el humor vítreo que propician la aparición de moscas volantes se pueden deber a:

  • Envejecimiento. Debemos tener presente que el humor vítreo no se renueva nunca, pero al envejecer se pueden ir acumulando partículas en el interior que ocasionan las conocidas como “moscas volantes”. En este caso no debemos preocuparnos, pues con el tiempo únicamente las apreciamos en momentos puntuales (por ejemplo, al mirar una hoja en blanco)  y no de manera continua.
  • También podemos advertir estas “moscas volantes” debido a un desprendimiento posterior del vítreo. Algo que en sí no debe preoparnos en exceso, aunque es posible que, en la caída, tienda a separarse de la retina y cause un agujero o desgarro. En este caso debemos acudir con urgencia a una consulta oftalmológica para que reparen los posibles daños en el interior del ojo mediante láser. Solo así evitaremos el desprendimiento de retina que puede acarrear graves consecuencias para nuestra vista.
  • Miopía.
  • Diabetes.
  • Uveítis.
  • Hemorragias oculares.
  • El estrés o la ansiedad no se consideran una causa de aparición de las moscas volantes en los ojos, pero estos factores sí pueden agravar el problema, especialmente en lo que afecta a la calidad de vida del paciente.

Características de las moscas volantes

Las principales características de las miodesopsias y que, de hecho, las diferencian de síntomas de patologías son más serias y preocupantes son:

  • Nunca se quedan quietas. Se desplazan lentamente cuando el paciente fija la vista, por ejemplo en el horizonte.
  • Se desplazan con el movimiento del globo ocular.
  • Las manchas se vuelven más intensas en el campo visual cuando el paciente mira a un punto homogéneo, claro, brillante o iluminado (cielo, ordenador, hojas de papel blanco, paredes de color claro…).
  • Aunque no siempre es así, se dan de forma más frecuente en personas mayores y miopes con mucha graduación (miopes magnos).
  • Los síntomas suelen incrementarse en momentos de fatiga, estrés o ansiedad.

¿Pueden ser peligrosas?

Lo cierto es que es un problema aparatoso y molesto, que puede provocar alarma, preocupación e incluso ansiedad en quienes lo sufren, afectando a su calidad de vida. Se trata de una circunstancia benigna (no está considerada una patología) que no tiene por qué empeorar, ni supone un deterioro de la visión ni una mayor predisposición a sufrir otras enfermedades de la vista en las personas que las ven.

Es muy infrecuente que la aparición de moscas volantes en los ojos pueda complicarse y derivar en una enfermedad importante (por ejemplo, desprendimiento de retina). Casi todos los pacientes acaban acostumbrándose a las miodesopsias y casi ni son conscientes de que las tienen.

¿Se curan las miodesopsias?

Si con esa pregunta nos estamos refiriendo a sí, hoy en día, existe un tratamiento farmacológico (medicamento) o quirúrgico considerado eficaz por la comunidad científica, la respuesta es no.

Por lo general, las miodesopsias que no se deben a una patología grave, como el desprendimiento de retina, por ejemplo, no pueden tratarse, puesto que no se conoce un tratamiento eficaz y proporcional a la importancia del problema que, como hemos visto, casi siempre es mínima.

Una vez descartado que se trate de un síntoma de otra patología, el oftalmólogo suele limitarse a explicar al paciente la condición benigna de este problema, lo que para la gran mayoría de las personas suele ser suficiente para tranquilizarse y, al cabo de un tiempo, olvidarse del asunto y despreocuparse, lo que conduce a que el cerebro se acostumbre a la presencia de estos cuerpos flotantes.

En algunos casos el tratamiento, cura o solución para las miodesopsias pasa por la aplicación del láser y, en otros, una técnica de cirugía conocida como vitrectomía, que consiste en la extracción completa del humor vítreo y su posterior reemplazo por una solución salina.

La “alternativa” de la vitrectomía

A pesar de que existe esa técnica llamada vitrectomía, esta opción quirúrgica no se utiliza, salvo casos muy excepcionales, en aquellas personas que tienen miodesopsias sin otras patologías asociadas. El motivo es que la vitrectomía lleva aparejados una serie de efectos secundarios, como algunas enfermedades de la retina o cataratas.

Por lo tanto cirugía no está considerada una alternativa real ni lógica al problema de las moscas volantes por las siguientes razones:

  • Su carácter benigno.
  • La experiencia positiva de la gran mayoría de los afectados, que acaban acostumbrándose a su presencia en el campo de visión sin mayores problemas.
  • Por otro lado, hay casos en los que las miodesopsias desaparecen de manera espontánea al cabo de un tiempo.

Cuándo acudir al especialista

Pese a su carácter benigno en la mayoría de casos, que hace que no tengan por qué empeorar o afectar a la visión, en ocasiones las moscas volantes pueden ser un síntoma de alguna enfermedad importante, como un desprendimiento de retina, uveítis o hemorragias oculares. Por ello, debemos estar atentos y acudir al médico lo antes posible en estos casos:

  • Cuando aparecen de repente. En ese caso de aparición repentina, el especialista en oftalmología (y solo él) debe explorar nuestros ojos para descartar cualquier problema adicional.
  • Cuando las moscas están quietas o cambian de tamaño.
  • Si notamos otros síntomas, como destellos de luz (fotopsias) o pérdidas de visión lateral en uno o ambos ojos.

Todos los cambios que notemos en nuestros ojos deben tomarse en consideración, puesto que la vista es uno de nuestros sentidos más importantes pero también uno de los más delicados, y constantemente estamos expuestos a sufrir algún percance, una enfermedad o un accidente, que pueda llegar a comprometer la buena salud de nuestros ojos.

Mujer de ojos azules con grandes pendientes durante una prueba oftalmológica

¿Se pueden prevenir?

En la mayor parte de los casos, la aparición de miodesopsias está asociada a la degeneración del humor vítreo. Esta degradación suele estar vinculada al envejecimiento, pero existen algunas rutinas o hábitos de vida que pueden retrasarla:

  • Mantener un estilo de vida saludable, realizando ejercicio físico moderado a diario, tomando agua en abundancia y respetando una dieta equilibrada.
  • Evitar los traumatismos en los ojos.
  • Evitar o reducir el consumo de ciertos medicamentos.
  • Realizarse revisiones oftalmológicas de forma rutinaria, especialmente si la visión se vuelve muy borrosa y a medida que vamos cumpliendo años.

 

Fuentes:

Univesitat Autònoma de Barcelona – Impacto de las miodesopsias en la calidad visual

Clínica Mayo – Moscas Volantes

 

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