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El blog de la Oftalmología

Claves para el postoperatorio de la operación del glaucoma

La operación de glaucoma consiste básicamente en disminuir la presión intraocular del paciente y estabilizarla para que no presente oscilaciones.

Esto se realiza gracias a la apertura de una nueva vía para la salida del humor acuoso (procedimientos filtrantes), una sustancia incolora que se encuentra en la cámara anterior del ojo, y cuya principal función es oxigenar y nutrir las áreas del globo ocular que no tienen riego sanguíneo.

El glaucoma es una enfermedad ocular compleja que puede ser debida a una gran variedad de factores, aunque siempre provoca daños en el nervio óptico y pérdida del campo visual. El aumento de la presión intraocular en el ojo generalmente está presente en las personas que padecen glaucoma, aunque los pacientes con una PIO dentro de los valores normales también pueden desarrollar glaucoma. En resumen, la presión intraocular elevada por sí sola no provoca glaucoma, pero es un importante factor para padecer esta patología.

 Imagen de paciente y médicos durante una cirugía

 

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Claves para el postoperatorio de la operación de glaucoma

Como cualquier intervención quirúrgica, la operación de glaucoma requiere de unas recomendaciones y cuidados para su postoperatorio, aunque no es necesario que el paciente que haya sufrido una operación de glaucoma guarde reposo tras su vuelta a casa inmediatamente después de la cirugía.

La etapa del postoperatorio de la cirugía de glaucoma suele ser tediosa e incómoda para la gran mayoría de los pacientes, pues la cicatrización de la herida es distinta en cada caso y, por eso mismo, la atención debe ser personalizada y atendiendo al historial de cada persona. En ese sentido, conviene que sigamos una serie de recomendaciones básicas para los cuidados después de una operación de glaucoma:

  • Sólo hasta 20 ó 30 días después de la operación podremos saber si ésta ha sido un éxito o si, por el contrario, no ha arrojado los resultados esperados, pues es el tiempo estimado para la cicatrización de la herida.
  • El riesgo del cierre de la fístula que comunica el espacio intraocular con el subconjuntival siempre existirá, tanto en los días posteriores a la operación como mucho después de la misma. Por lo tanto, lo más recomendable es visitar regularmente a nuestro oftalmólogo para saber si la presión intraocular está en los valores idóneos en cada caso.
  • La infección y el sangrado son los principales riesgos tras la operación de glaucoma. Ambos dependen en gran medida de la capacidad de nuestros tejidos para renovarse y permitir una recuperación plena y óptima.
  • El especialista se encargará básicamente de valorar el estado de la fístula, la evolución de la cicatriz y el aspecto general de la zona ocular. Cuando proceda, realizará maniobras que aumenten o disminuyan la cicatrización y mitiguen los efectos de la fase postoperatoria de la operación.

Operación de glaucoma. ¿Cómo saber si ha sido un éxito?

Pese a los importantes avances tecnológicos de las últimas décadas, aún no existe una técnica de operación del glaucoma que garantice resultados óptimos. Esto dependerá del tipo de glaucoma y del estado del globo ocular de cada paciente.

También influyen la experiencia que tenga el especialista que realiza la cirugía y, claro, el tipo de técnica que emplee durante la operación.

Hoy día existen varias técnicas de operación del glaucoma cuyo objetivo es reducir la presión intraocular a través de la apertura de una especie de desagüe del humor acuoso.

Entre las más destacadas figuran la canalostomía o canaloplastia, la iridotomía con láser, la escleroctomía profunda no penetrante, la trabeculectomía y los implantes de drenajes, que pueden realizarse con o sin sistemas valvulados.

Para lograr un proceso postoperatorio menos traumático, en muchas de estas técnicas se suministran a los pacientes tratamientos médicos como sustancias anticicatricantes. El objetivo de estas es que limiten la capacidad del ojo para sellar la fístula que se ha abierto durante la operación.

Desde hace un par de años se encuentran en estudio una serie de técnicas, llamadas MIGS, que realizan la misma operación de filtrado del humor acuoso pero de forma menos agresiva y que, por tanto, generan menos complicaciones en el postoperatorio.

Iridotomía y cuidados postoperatorios

La iridotomía con láser es un procedimiento que se aplica básicamente para evitar episodios de glaucoma agudo. El objetivo de esta intervención es abrir un conducto en el iris (parte coloreada del ojo) para que se equilibren las presiones de la cámara anterior y de la cámara posterior del ojo y no se produzca una subida de la presión intraocular que pueda provocar daños en el nervio óptico.

La recuperación en este caso es inmediata, aunque se puede sufrir alguna molestia puntual. En cuanto a los cuidados que debe seguir el paciente después de una iridotomía con láser, se recomienda una revisión en las siguientes semanas después de la cirugía por parte del oftalmólogo y que el paciente siga sus consultas habituales de control.

 

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1 Comentario

  1. 22 de junio de 201823:31
    dijo:

    A mi me han operado hace dos meses. Y ha sido un exito

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