Clínica Baviera
Llama gratis
900 180 100

El blog de la Oftalmología

Autofluorescencia: qué es y para qué sirve

La autofluorescencia es una prueba que se emplea para la exploración y el diagnóstico de enfermedades oftalmológicas que afectan al fondo de ojo: a la retina y a la mácula. Entre sus características destacan:

  • Que es una prueba rápida.
  • Que es muy cómoda, tanto para el paciente como para el profesional que realiza la exploración.
  • Que es un procedimiento no invasivo, especialmente si lo comparamos con otros métodos diagnósticos que emplean los especialistas en patologías de la retina, como la angiografía ocular. Sobre esta prueba presenta la ventaja de no requerir la inyección de contrastes intravenosos en el torrente sanguíneo del paciente.
  • Que aporta una gran cantidad de información adicional sobre la situación funcional de las células y los pigmentos de la retina. De hecho se ha mostrado como una herramienta de gran valor para evaluar y seguir la salud, función y posible deterioro celular de la retina.

Cómo funciona la autofluorescencia

Este procedimiento se basa en una propiedad que tiene el fondo de ojo: la autofluorescencia.  Esta cualidad es una capacidad intrínseca que presenta la retina humana normal y que consiste en la emisión de una luz en el espectro de longitudes de onda de los 500 a los 700 nm. En realidad, el principal componente autofluorescente del fondo de ojo es la lipofucsina.  La lipofucsina es un pigmento de color pardo-amarillento que queda de la descomposición y absorción de los glóbulos sanguíneos dañados y que, en el fondo de ojo y en condiciones normales, forma parte del epitelio pigmentario de la retina (EPR). Por lo tanto, los cambios en este epitelio pigmentario, como pueden ser depósitos anómalos de lipofucsina o cierto nivel de atrofia, se verán perfectamente cuando el oftalmólogo realice esta prueba.

Ojo azul con destellos amarillos

Para qué sirve

La autofluorescencia ha demostrado ser muy útil en el diagnóstico de enfermedades que afectan al epitelio pigmentario de la retina, especialmente cuando se produce alguna alteración morfológica de esta estructura del fondo de ojo. Por ejemplo, es habitual que se emplee como prueba complementaria a otras pruebas diagnósticas de imagen como la OCT y la angiografía de fluoresceína para el diagnóstico de la degeneración macular asociada a la edad en su forma atrófica.

 

No hay comentarios

Todavía no hay comentarios.

Escribe un comentario