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Operación de retina del ojo: cirugías más frecuentes

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La retina es una de las partes más importantes del ojo y, en algunos casos, es necesario realizar intervenciones quirúrgicas para solucionar determinados problemas o para tratar algunas enfermedades que la afectan. A continuación, repasamos algunos de los tipos de operación de retina más habituales. 

¿Qué es la retina y para qué sirve?

La retina es un tejido formado por una fina red de células que recubre la parte interna del globo ocular. Su función es esencial para la vista, ya que estas células son las responsables de transformar la luz que llega del exterior en impulsos nerviosos que, al ser enviados al cerebro a través del nervio óptico, permiten que veamos de la forma en que lo hacemos. Por ello, su buen estado y correcto funcionamiento es esencial a la hora de garantizar una buena salud visual. 

Esquema partes del ojo

¿Cuáles son los tipos de operación de retina más frecuentes? 

En determinados casos, puede que sea necesario realizar una intervención quirúrgica con el fin de tratar o curar algún problema relacionado con la retina. En muchas ocasiones, se combinan diferentes tratamientos para mejorar los resultados.

En la mayoría de las ocasiones, estos procedimientos se realizan bajo anestesia local y no se requiere ingreso hospitalario.

Vitrectomía

La vitrectomía o vitrectomía pars plana es una técnica de microcirugía ocular que se utiliza para tratar los problemas de la retina y del humor vítreo.

  • El procedimiento es el siguiente:
  • Se extrae el humor vítreo del interior del ojo.
  • Se repara el problema en la retina: se cierran desgarros, desprendimientos o agujeros, se drena el fluido subretiniano, se retira un tejido…
  • Se sustituye el humor vítreo por una sustancia artificial: gas, aceite de silicona…

La vitrectomía se realiza con anestesia local y la duración del procedimiento es de entre una y dos horas, dependiendo de la patología a tratar.

Esquema vitrectomía

Retinopexia neumática

La retinopexia neumática es un procedimiento menos invasivo que la vitrectomía y se emplea, sobre todo, para reparar los desgarros de retina cuando se ubican en la región superior del globo ocular.

Consiste en inyectar una burbuja de gas expansible en el interior del ojo, concretamente en la cavidad vítrea, con el objetivo de que dicho gas tapone o bloquee la rotura. De esta manera, se evita el flujo de líquido hacia el espacio subretiniano que puede llevar a un posible desprendimiento de retina. El desgarro se sella mediante procedimientos complementarios a la retinopexia neumática, como la fotocoagulación láser o la crioterapia. Con el tiempo, la burbuja desaparece por sí misma.

Cirugía escleral (cerclaje escleral)

Consiste en la colocación de una banda flexible de silicona, esponja o plástico que se sutura alrededor de la esclerótica (la parte blanca del ojo) con el objetivo de reducir el diámetro del globo ocular, presionándolo y reduciendo la tensión que se genera en la periferia de la retina y que puede conducir a un desprendimiento si existen desgarros.

Para reforzar el efecto de la cirugía escleral suele ser necesario sellar las roturas con crioterapia o fotocoagulación.

Otros tratamientos

  • Fotocoagulación con láser. Esta operación se lleva a cabo mediante tecnología láser, por lo que es menos invasiva que otras técnicas. La fotocoagulación permite sellar roturas o desgarros y eliminar o disminuir la presencia de vasos sanguíneos anormales en la retina y se emplea, por ejemplo, para tratar la retinopatía diabética.
  • Crioterapia o criocoagulación. El cirujano aplica una sonda especial de congelación que genera una cicatriz sobre el desgarro retiniano para crear una cicatriz que ayuda a fijar la retina a la pared ocular o para destruir tejido dañado o vasos sanguíneos anormales.
  • Terapia fotodinámicaEn este caso, se le inyecta una sustancia especial al paciente que se extiende por todo el cuerpo, incluidos los vasos sanguíneos de la mácula. Posteriormente, se emite una luz determinada a través del ojo que hace reaccionar esta sustancia y permite eliminar los vasos sanguíneos o el tejido anormal.
  • Termoterapia transpupilar. Consiste en la utilización de un láser de diodo infrarrojo por el que, a través de la pupila del ojo, se aplica calor para el tratamiento de tumores intraoculares, como los melanomas o los retinoblastomas.

Enfermedades que trata la operación de retina

Algunos de estos casos que pueden requerir una operación de retina son los siguientes.

Desprendimiento de retina

Sin duda, la operación de retina más habitual es la que está destinada a tratar el desprendimiento de retina,  ya que suele ser una situación relativamente frecuente y que, en la mayoría de los casos, requiere una intervención quirúrgica de urgencia.

La elección de la operación de retina para corregir un desprendimiento o posible desprendimiento dependerá de las características concretas de cada caso y de cada paciente. Por lo general, se pueden utilizar técnicas de fotocoagulación con láser (sobre todo en las fases iniciales de un posible desprendimiento), vitrectomía, retinopexia neumática, tratamientos de crioterapia o cirugía escleral.

Ojo normal y ojo con desprendimiento de retina

Retinopatía diabética

La retinopatía diabética es un problema que afecta a la retina pero que, en última instancia, está causado por la diabetes. Los pacientes que sufren diabetes pueden llegar a desarrollar retinopatía diabética, una patología que daña principalmente a los vasos sanguíneos encargados de llevar la sangre a la retina. Este problema visual se suele tratar con fotocoagulación con láser. Ojo normal y ojo con retinopatía diabética

DMAE

La degeneración macular asociada a la edad, o DMAE, es un problema que afecta a la mácula, una parte de la retina especialmente importante, ya que es donde se concentran la mayor parte de células fotorreceptoras. Cuando se sufre de DMAE, el médico puede aconsejar diversos tratamientos.

Las consecuencias de la DMAE, en ocasiones, pueden abordarse con diversas operaciones según el grado y las características que presenta la enfermedad. Una opción es mediante fotocoagulación con láser, lo que permite eliminar los vasos sanguíneos causantes de la DMAE húmeda. Otra opción es mediante terapia fotodinámica. Finalmente, otro procedimiento que permite tratar la DMAE, aunque no es propiamente una operación de retina, es mediante inyecciones de fármacos anti-VEGF que se aplican directamente en el interior del ojo. Este procedimiento se realiza aplicando previamente anestesia local, por lo que el paciente no siente dolor. 

Retinoblastoma

El retinoblastoma es un tipo de cáncer ocular poco común que afecta a la retina. Sus causas suelen tener una vinculación con un componente genético, por lo que es más habitual en personas con familiares que hayan sufrido esta patología. 

El tratamiento del retinoblastoma es diverso, y dependerá, en gran medida, del estado en el que sea detectado. No obstante, en algunos casos, puede ser necesario llevar a cabo una operación de retina con el objetivo de eliminarlo o, por lo menos, evitar su crecimiento. Entre los tratamientos más comunes que se pueden aplicar contra un retinoblastoma cabe destacar la fotocoagulación, la termoterapia transpupilar, tratamientos de radioterapia y la crioterapia, entre otros.

Operación de retina

¿Qué esperar después de una operación de retina?

El perfeccionamiento quirúrgico, de la mano de cirujanos especialistas y de las innovaciones técnicas, ha hecho posible lograr resultados muy afinados con un riesgo muy bajo de complicaciones en este tipo de cirugías. La tasa de éxito de la operación de retina es superior al 90-95%.

Para conseguir estos resultados es necesario que el paciente siga estrictamente las indicaciones postoperatorias que le facilitará el equipo médico. Sin embargo, salvo ciertas precauciones, podrá retomar su vida normal y sus actividades cotidianas en solo unas semanas.

Algunas de estas indicaciones pueden ser:

  • Uso de ciertos medicamentos.
  • Reposo relativo, evitando movimientos bruscos o esfuerzos físicos y manteniendo, en la medida de lo posible, una determinada posición.
  • Pauta de revisiones.

De forma excepcional, pueden manifestarse algunas complicaciones tras uno de estos procedimientos:

  • Inflamaciones.
  • Infecciones.
  • Hemorragias.
  • Desprendimiento de retina.
  • Aumento de la presión intraocular.

Por otro lado, aunque el procedimiento quirúrgico se haya desarrollado correctamente, sobre todo en pacientes mayores de 50 años, puede aumentar la probabilidad de desarrollar una catarata al cabo del primer año.

Todas estas posibles complicaciones deben ser manejadas de forma experta por un equipo de especialistas.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto dura la recuperación de la operación de retina?

La recuperación de la cirugía de retina variará en función de la patología tratada y de la técnica quirúrgica utilizada.

Aunque al principio el paciente pueden sentir algunas molestias, pronto irán remitiendo con la ayuda del tratamiento prescrito por el equipo médico.

Con la aplicación de estos procedimientos la máxima calidad no se alcanza de forma inmediata, sino que la visión se irá estabilizando progresivamente pasadas unas semanas..

¿Cómo se queda el ojo después de una cirugía de retina?

Después de una cirugía de retina, y especialmente tras una vitrectomía que, quizás, es el procedimiento más invasivo, es normal que el ojo del paciente pase por un proceso de recuperación que puede durar varias semanas. Por lo general, se puede manifestar cierto enrojecimiento, inflamación, molestia leve y una visión borrosa, síntomas que disminuyen con el paso del tiempo y, especialmente, tras la retirada del aceite de silicona, si es que el cirujano ha optado por esta técnica.

Conclusiones clave

* Existen diferentes procedimientos que tienen como objetivo el abordaje quirúrgico de determinados problemas que afectan a la retina, unos más invasivos que otros.

* Algunos de ellos son la vitrectomía, la retinopexia neumática y el cerclaje ocular.

* En ocasiones, se pueden combinar entre ellos para consguir un mejor resultado.

* Los avances médicos y tecnológicos han permitido que la recuperación de estas cirurgías sea cada vez más rápida y sencilla y que los resultados sean mejores.

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