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Cuatro consejos para evitar la tensión ocular por estrés

La tensión ocular por estrés es una anomalía cada vez más habitual en el mundo y por eso se encuentra en el punto de mira de los especialistas.

Entre las razones principales para que despierte tanta preocupación y alarma está el hecho de que puede aparecer a cualquier edad y sin que la persona se percate de ello, provocando serios daños y, si no se tiene un diagnóstico en sus primeras fases, es probable que en última instancia provoque graves problemas.

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¿Qué hay detrás de la tensión ocular por estrés?

Hasta la fecha no existe una razón concreta que logre explicar plenamente un cuadro de tensión ocular por estrés. Cada organismo reacciona de maneras diferentes frente a los estímulos de la realidad exterior.

Lo que sí está claro es que esta anomalía puede estar favorecida por aspectos como la edad (especialmente cuando se supera el umbral de los 45 años), el consumo de tabaco o alcohol, la contaminación de la atmósfera y el medioambiente y la adopción de una dieta carente de vitaminas A, B, C y el complejo B12, esenciales para la salud visual.

Ahora bien, aunque la tensión arterial descompensada no tiene nada que ver, al menos en principio, con la tensión ocular por estrés, sí que puede ser un ingrediente que en determinadas situaciones la favorezca.

Sobre esto último, recordemos que la tensión arterial influye directamente en la presión sanguínea sobre los vasos de la retina y del aparato ocular en general, una situación que también causa disminución o reducción de la vista.

Mujer con camisa blanca se frota los ojos trabajando en una oficina frente al ordenador

¿Cómo evitar la tensión ocular por estrés?

Al no haber una causa propiamente dicha que provoque la tensión ocular por estrés, no existen recomendaciones específicas al respecto. Sin embargo, eso no quiere decir que no se puedan adoptar hábitos saludables para evitar la aparición de un problema de este tipo y de otros relacionados. Repasemos algunos:

  1. Practicar deporte al menos tres veces a la semana:

El ejercicio no sólo favorece la función cardiovascular y cerebral, dos de las más importantes en el proceso visual si tenemos en cuenta que la zona ocular está irrigada por vasos sanguíneos y que el cerebro es el órgano que se encarga de interpretar las imágenes que llegan hasta él convertidas en impulsos nerviosos.

  1. Dieta balanceada y variada:

Una buena alimentación es clave para reducir el riesgo de sufrir tensión ocular por estrés, dado que muchas veces las situaciones de tensión máxima nos llevan a adoptar hábitos alimenticios poco saludables. Recuerda evitar el exceso de sal, de azúcar y de harinas, entre otros alimentos.

  1. Evitar el tabaco y no abusar del uso de alcohol

El tabaco y el exceso de alcohol afectan el metabolismo y generan alteraciones en las funciones fisiológicas que intervienen en el proceso visual.

  1. Regular las emociones:

Una última recomendación para evitar la tensión ocular por estrés pasa por un buen dominio de las emociones, los sentimientos y las reacciones en nuestro día a día. Éste es el principal paso para una vida saludable.

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