Clínica Baviera
Llama gratis
900 180 100

Bye bye gafas con Cirugía Refractiva

¿Cuáles son las consecuencias de la presión intraocular alta?

La tensión ocular alta puede ocasionar serios problemas en la vista. De hecho, se considera un factor de riesgo para el desarrollo del glaucoma. Esta es una grave patología que puede acabar produciendo ceguera si no se diagnostica y se trata a tiempo. No debemos confundirla con la presión arterial alta pues son conceptos bien distintos.

New Call-to-action

En concreto, la tensión ocular o presión intraocular (PIO) es la presión que ejercen los líquidos presentes en el interior del globo ocular (como, por ejemplo, el humor acuoso) sobre las estructuras firmes del ojo (córnea, iris, cristalino…) y que contribuyen al mantenimiento de la forma esférica del globo ocular.

La tensión intraocular se mide en milímetros de mercurio (mmHg) y los valores normales deben ser inferiores a 21 mmHg. La tensión ocular varía a lo largo del día, por este motivo se recomienda efectuar varias mediciones para descartar un posible caso de presión ocular elevada.

Además, ciertas personas o pacientes en determinados rangos de edad pueden tener más predisposición a desarrollar una tensión ocular alta y sus posibles consecuencias. Así, podemos hablar de los siguientes factores de riesgo para que se produzca un aumento de la presión:

  • Las personas mayores de 40 años.
  • Los que hayan consumido esteroides y corticoides durante un largo periodo de tiempo.
  • En el caso de diabetes, hipertensión arterial elevada o problemas circulatorios.
  • Personas con una miopía elevada (también conocida como miopía magna)
  • Tener antecedentes de familiares directos con glaucoma.
  • Si se han padecido traumatismos o lesiones en los ojos.
  • Llevar una mala alimentación.
  • Ser fumador.

Mujer rubia durante prueba oftalmológica con punto naranja en el ojo

Tensión ocular alta y glaucoma

Uno de los principales riesgos de la tensión ocular alta es el glaucoma. Aunque no todo el mundo con la presión elevada acabará desarrollando esta grave patología ocular que en sus etapas más avanzadas se manifiesta con una pérdida de visión centrada en la reducción del campo visual, sí que es innegable que estamos ante un factor de riesgo.

Se estima que la mayor parte de los casos el glaucoma derivan de una tensión ocular alta que ha pasado inadvertida durante mucho tiempo y que, por lo tanto, no ha recibido tratamiento.

Lo cierto es que la presión elevada va dañando paulatinamente el nervio óptico del ojo y cuando éste presenta un importante deterioro es cuando se considera que el paciente sufre glaucoma.

¿La presión ocular elevada presenta síntomas?

Desafortunadamente la presión ocular elevada no muestra signos en la mayor parte de los casos. De hecho, es posible que una persona no advierta problemas de visión hasta que se ha dañado el nervio óptico de forma irreversible. Por este motivo, los expertos recomiendan la realización de exámenes oftalmológicos periódicos para poder examinar la salud del ojo, además de la medición de la presión ocular mediante un aparato conocido como tonómetro de aire. Su funcionamiento es simple: se dirige una pequeña corriente de aire en dirección a la córnea y observaremos cuánta presión de aire es precisa para aplanar la córnea. A día de hoy está considerada como el método más eficaz, indoloro, fiable y rápido (menos de 2 minutos) para determinar la presión ocular.

Por supuesto, una presión ocular elevada no significa que inevitablemente el paciente vaya a desarrollar glaucoma, pero sí que es una señal de alarma que obliga a las personas que la padecen a someterse a controles periódicos de la visión para poder detectar de manera temprana un posible caso de glaucoma y recibir el tratamiento adecuado. Sin embargo, es cierto que existen algunos subtipos de glaucoma en los que el paciente no presenta una presión ocular elevada.

Prevención

Aunque actualmente se ignoran las causas que predisponen a un incremento de la presión ocular, sí que se han establecido evidentes beneficios derivados de la adopción de ciertos hábitos de vida. Así, los expertos recomiendan abandonar el tabaco y el alcohol, apostar por una dieta sana y equilibrada con vitaminas como la C, la B1, el caroteno (pre-vitamina A), el licopeno, la luteína y la zeaxantina. Todas ellas esenciales para la salud ocular.

¿Qué hacer ante un caso de presión ocular alta?

Tras confirmar que la presión ocular es elevada, el oftalmólogo suele recetar gotas oculares con el objetivo de reducir la presión en el ojo. No obstante, la utilización de estos medicamentos puede derivar en el desarrollo de importantes efectos secundarios a los que ciertas personas se muestran más propensas.

Existen multitud de medicamentos de este tipo y el especialista probará hasta dar con el que mejor tolere el paciente. Además, el oftalmólogo realizará una vigilancia frecuente de la presión ocular que le permita actuar a tiempo ante un incipiente glaucoma.

También es posible la cirugía del glaucoma con el objetivo de tratar la presión ocular alta y sus consecuencias. La mayor parte de las técnicas quirúrgicas se basan en crear un sistema dedrenaje que permite reducir la hipertensión ocular.

New Call-to-action

1 Comentario

  1. 28 de septiembre de 201811:24
    dijo:

    me parece un gran artículo!

Escribe un comentario