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Bye bye gafas con Cirugía Refractiva

Efectos del sol en los ojos

Entrevista al Dr. Rafael Luchena, oftalmólogo de Clínica Baviera

¿Existe alguna recomendación que debamos tener en cuenta para los días de sol?

Todos estamos expuestos diariamente a la luz del sol y más en la primavera y el verano.  Esta exposición depende, en gran medida, de nuestra ocupación y de las actividades de ocio que realicemos al aire libre. Estas aumentan considerablemente en estas épocas del año tanto en duración como en frecuencia. La mayoría de las radiaciones  solares perjudiciales son  filtradas por la atmósfera, pero a pesar de esto la luz del sol que nos llega lleva la suficiente cantidad de rayos ultravioletas como para provocar quemaduras en la piel y demás efectos nocivos en nuestro cuerpo, como por ejemplo en los ojos.

Los rayos ultravioletas tipo C, son absorbidos en su mayoría por la capa de ozono, pero son los rayos ultravioletas tipos B Y C los que llegan a nosotros en mayor medida, siempre dependiendo de las condiciones atmosféricas, altura del sol, latitud y altitud;  por ello aumentan su incidencia en verano. Si nos exponemos al sol de una manera moderada obtendremos beneficios tales como la síntesis de vitamina D y la estimulación de procesos metabólicos y circulatorios, pero si abusamos de él, comenzarán a aparecer los efectos nocivos. Por todos estos motivos hay que intentar reducir en la medida de lo posible la exposición continuada al sol, evitando las horas centrales del día; así como emplear protector solar en la piel y usar prendas que nos protejan de dicha exposición

 

¿Qué efectos tiene el sol sobre los ojos?

La protección solar ocular es muy importante, ya que estos efectos nocivos de las radiaciones solares también inciden en los ojos. Son órganos muy sensibles a las radiaciones solares, mucho más que la propia piel, y por ello no los debemos olvidar a la hora de protegernos del sol. Los rayos solares pueden provocar daño en prácticamente todas las capas oculares provocando la aparición de patologías derivadas de ellos. A nivel de conjuntiva pueden provocar sequedad ocular y aparición de pterigium y pinguéculas, que son crecimientos anormales benignos de la conjuntiva. En la córnea pueden provocar queratopatías superficiales, es decir, alteraciones de la superficie corneal provocadas por la sequedad de las mismas. También pueden favorecer la aparición de cataratas, ya que los rayos solares atraviesan al cristalino y van provocando la aparición de las mismas. A nivel de la retina los rayos solares inciden en la mácula provocando un daño fotoquímico que puede favorecer, junto con otros muchos factores como la alimentación, edad o predisposición, la aparición de Degeneración Macular Asociada a la Edad. Un proceso de envejecimiento de la mácula que provoca un deterioro importante de la visión.

 

Dr. Rafael Luchena

¿Cómo podemos contrarrestar los efectos negativos que tiene la luz solar sobre nuestros ojos?

Debemos tener en cuenta que los efectos negativos aumentan cuando nos encontramos en zonas cercanas al ecuador, en la montaña o junto al mar, así como sobre superficies como agua, arena, y nieve, ya que estos espacios aumentan las radiaciones al reflejarlas. Sin embargo, la lluvia, la niebla y las nubes disminuyen su incidencia. Por ello cuando nos encontremos en estas situaciones es obligatorio el uso de unas buenas gafas de sol, con los filtros adecuados y que cumplan con los estándares de calidad necesarios para la actividad a desarrollar. También es muy importante elegir unas gafas con el tamaño adecuado que nos protejan bien tanto los ojos como zonas anejas, como párpados  y parte superior de los pómulos. Paralelamente, es recomendable protegernos la cabeza con sombreros o viseras que también disminuyan la incidencia del sol sobre nuestros ojos

 

¿Qué precauciones debemos tener en cuenta antes de escoger unas gafas de sol?

El primer requisito a la hora de elegir unas gafas de sol es comprobar que tienen el marcado CE.  El segundo aspecto técnico es elegir el tipo de filtro solar de las lentes, los más habituales conjugan el color con la capacidad de absorción. Siempre dejarnos asesorar por personal cualificado que nos recomiende el filtro más adecuado en función de la actividad a desarrollar al aire libre. Es muy importante saber que el color o la oscuridad de las lentes no tienen por qué tener relación directa con la capacidad de absorción de rayos ultravioletas de las mismas, por lo que debemos escoger las gafas en función del filtro de absorción y no por su aspecto. La elección del color de las lentes debe hacerse en función del uso que les vayamos a dar, ya que cada color proporciona unas características visuales diferentes.  Las lentes polarizadas van a reducir sustancialmente el deslumbramiento, siendo especialmente recomendadas para los conductores. Aunque si aportan ventajas en cuanto al confort de la visión, tienen poco efecto sobre las propiedades de absorción de radiaciones.

Según el grado de intensidad con el que filtran las lentes la luz visible, la Unión Europea clasifica estos filtros de 0 a 4. Las gafas con categoría 0 reducen hasta un 20% la luz visible y se recomiendan como gafas de confort.  Las de categoría 1 reducen la luz entre un 20 y un 57% y se recomiendan para actividades como caminar por la ciudad. Las de categoría 2 (57 a 82%) para deportes al aire libre como pasear e ir en bicicleta. Las de categoría 3 (82 a 92%) para deportes en zonas de mucho sol como playa, mar y montaña y, finalmente, las de categoría 4 (con una protección del 92 al 98%) para actividades en alta montaña y deportes acuáticos intensos.

 

¿Deben llevarse las gafas de sol solo en verano?

Como ya hemos comentado, la incidencia de los rayos solares no depende sólo de la estación del año en la que nos encontramos, sino que depende de muchos otros factores como el área geográfica o las condiciones atmosféricas, ya que éstas van a influir considerablemente en la cantidad de rayos ultravioletas que recibimos. También hay que tener en cuenta el tipo de actividad a desarrollar, la duración de la misma y la hora en la que la vamos a desarrollar; todos ellos factores muy importantes a tener en cuenta para proteger nuestros ojos de los efectos nocivos del sol.

 ¿Existen gafas de sol especiales para niños? ¿Qué particularidades tienen?

Los niños suelen estar más expuestos al sol que los adultos, tanto en el verano como en el periodo escolar, debido a las actividades deportivas  o de recreo que realizan al aire libre, algo por otra parte fundamental en su desarrollo y crecimiento. Para evitar el daño visual en niños, lo primero es intentar evitar la exposición prolongada a los rayos ultravioletas en las horas centrales del día (de 11:00 a 16:00 horas) aunque no debemos olvidar que los rayos ultravioletas siguen incidiendo el resto del día e incluso cuando está nublado. Los lactantes y niños menores de 6 meses no deben estar expuestos al sol, debiendo estar siempre a la sombra. Cuando la edad del niño lo permita deberíamos recomendar el uso de gafas de sol con filtros adecuados para el uso de actividades al aire libre y en niños con gafas graduadas insistir en que estas tengan los filtros adecuados.

 

¿Existe alguna indicación para mantener nuestra salud ocular después del verano?

En general, las medidas de protección comentadas debemos mantenerlas a lo largo del año sobre todo para la realización de actividades al aire libre, de recreo y deportivas, y no limitarlas solo al periodo estival. Siempre es muy importante acudir al especialista para realizar revisiones periódicas de nuestros ojos y, de esta manera, además de protegerlos, detectar a tiempo el inicio de alteraciones que pudieran desembocar en patologías oculares más importantes. Los especialistas aconsejarán las medidas de protección más adecuadas en función de la edad, la actividad y las características personales de cada persona.

 

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