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El blog de la Oftalmología

Glándulas de Meibomio: ¿qué ocurre si se obstruyen?

Las glándulas de Meibomio son un tipo de glándulas sebáceas que están situadas en la orilla de los párpados, al lado de las pestañas. ¿Para qué sirven estas glándulas? Tienen una función muy clara e importante para los ojos, ya que sin ellas no sería posible el correcto funcionamiento de la película lagrimal. Lo que hacen estas glándulas es producir lípidos y evitar que dicha lágrima se evapore. De esta forma, es posible una óptima lubricación ocular. En definitiva, las glándulas de Meibomio son aquellas glándulas que producen la secreción mucosa de la lágrima.

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Problemas y patologías por el mal funcionamiento de las glándulas de Meibomio

Cuando las glándulas de Meibomio no realizan correctamente su función, puede producirse la ausencia o insuficiencia de la capa externa lipídica de la la película lagrimal, que debe ser segregada por las glándulas de Meibomio. En consecuencia, tiene lugar el llamado síndrome del ojo seco por culpa de una evaporación excesiva de la lagrima, que puede llegar a inflamar la conjuntiva (parte blanca del ojo).

Las alteraciones de las glándulas de Meibomio pueden provocar diversos trastornos de la visión como: sensación de cuerpo extraño, inflamaciones e infecciones, las cuales pueden derivar en sobreinfección conjuntival, pequeñas ulceraciones de la córnea y orzuelos.

Ojo de un hombre con una bolsa en el párpado inferior

Estos problemas se solían tratar y aliviar con la aplicación de calor en los ojos mediante compresas, masajes y mejora de la higiene palpebral con toallitas especiales y suero fisiológico. Pero actualmente se están aplicando terapias más innovadoras, como el tratamiento IRPL (Intense Regulated Pulsed Light), consistente en unos pulsos de luz policromática que estimulan las glándulas de Meibomio.

¿Qué ocurre cuándo las glándulas de Meibomio se obstruyen?

Las glándulas de Meibomio puede también obstruirse y, en consecuencia, inflamarse, provocando lo que se conoce como chalazión. ¿Qué tipo de personas tienen más riesgo de padecerlo? La patología del chalazión en general es muy común, pero es más frecuente en pacientes con disfunciones crónicas de las glándulas de Meibomio, los que sufren de inflamación de los párpados (blefaritis) y aquellas personas con problemas dermatológicos, como la rosácea. 

El chalazión, aunque aparatoso y molesto, no suele producir dolor y, en caso de aparecer, es leve. Aunque es bastante habitual que se produzca un enrojecimiento del ojo. Solo en los casos más graves, cuando el párpado superior crece mucho de tamaño, puede llegar a presionar la córnea y provocar visión borrosa.

La solución del chalazión puede ser de dos tipos: tratamiento farmacológico o quirúrgico. Se pueden emplear antiinflamatorios o antibióticos en forma de colirios o pomadas. Otra alternativa es hacer una pequeña cirugía para cortar el chalazión y limpiarlo por dentro, solucionando así completamente el problema. La cirugía tiene muchas ventajas, ya que se consigue la eliminación total del tejido granulomatoso y, además, se evitan cicatrizaciones y alteraciones del párpado. Es decir: es estéticamente imperceptible.

Las personas que son conocedoras de algún tipo de trastorno de las glándulas de Meibomio deben realizarse controles periódicos por parte del oftalmólogo y extremar la higiene ocular, en especial la de la zona interna de los párpados.

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