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Se me nubla la vista: qué puede ser

Aunque las enfermedades y problemas de la vista se pueden manifestar con muchos síntomas, la pérdida de visión o vista nublada suele ser uno de los más comunes. De hecho, son muchos los pacientes que acuden a la consulta del oftalmólogo y afirman: se me nubla la vista. Sin embargo, debido a que la vista nublada es un síntoma muy común a muchas enfermedades o problemas de la vista, el oftalmólogo necesita realizar una serie de pruebas que le permitan determinar con más concreción qué tipo de problema  es al que se enfrenta el paciente, así como determinar cuáles son las causas concretas de la vista nublada.

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Por qué se me nubla la vista

Como se ha mencionado, existen muchas causas distintas que pueden fomentar la vista nublada. De hecho, aunque suele ser un síntoma asociado a diversos problemas de visión, también puede darse el caso de que se trate de un síntoma pasajero y que, después del correspondiente chequeo médico, no se encuentre ninguna patología que pueda explicarlo. Sin embargo, para descartar cualquier posible problema, es necesario que sea un oftalmólogo quien lleve a cabo el correspondiente chequeo de la vista, especialmente si los episodios de vista nublada son frecuentes.

Algunos de los problemas visuales que pueden estar asociados a la vista nublada son los siguientes:

  • Miopía: Se trata de un defecto en la forma que tiene el ojo a la hora de enfocar los objetos lejanos, lo que hace que se aprecien de forma borrosa y, en ocasiones, cuando se trata de enfocar la imagen y se fuerza el ojo, puede provocar que se nuble la visión de forma temporal.
  • Hipermetropía: Es similar a la miopía pero en sentido inverso. Es decir, la imagen se ve borrosa en las distancias cortas. Al igual que sucede con la miopía, cuando se fuerza el ojo para poder enfocar correctamente la imagen, esto puede llegar a producir que se nuble la visión.
  • Astigmatismo: En este caso, la visión borrosa se produce indiferentemente de si se trata de un objeto que está lejos o cerca del ojo. De nuevo, forzar la vista para poder enfocar correctamente puede producir episodios concretos de visión nublada.
  • Presbicia o vista cansada: Se trata de un problema de la vista derivado de la edad. Es común a partir de los 45 ó 50 años, y suele corregirse con el uso de gafas o lentes de contacto.
  • Cataratas: Se produce como consecuencia de la edad, y consiste en que el cristalino del ojo se va volviendo paulatinamente más opaco, dificultando de este modo la visión y pudiendo producir episodios de visión nublada.
  • Hipoglucemia: Se produce debido a un descenso brusco del azúcar en sangre que puede manifestarse como visión nublada o borrosa, así como desorientación. Aunque no es una enfermedad relacionada directamente con la vista, es importante localizar la causa que la provoca y adoptar el tratamiento más adecuado en cada caso.
  • Migraña ocular: Además de la visión nublada o borrosa, suele ir acompañada de fuertes dolores de cabeza y, en los casos más severos, incluso con vómitos.
  • Ojo seco: Se trata de un problema muy común de la vista derivado de una lágrima insuficiente o de mala calidad. En la mayoría de los casos, se soluciona fácilmente con la aplicación de lágrima artificial que compense la insuficiencia de lágrima natural de los ojos del paciente.
  • Diabetes: La diabetes es una enfermedad que tiene su origen en la incapacidad del páncreas para producir suficiente insulina y, en consecuencia, regular correctamente la cantidad de azúcar presente en sangre. Cuando esto pasa, los tejidos de todo el cuerpo se ven afectados y pueden ser dañados. Uno de estos es el aparato ocular en su conjunto. De hecho, la visión nublada puede ser un síntoma de una diabetes no diagnosticada, por lo que es muy importante descartar esta patología lo antes posible.

Mujer con camiseta a rayas se frota los ojos

Posibles tratamientos y soluciones

Como se puede ver, cuando un paciente llega a la clínica oftalmológica y afirma se me nubla la vista, existen muchas posibles causas que pueden estar detrás de este síntoma. Esto hace que lo primero que haya que hacer es estudiar a cada paciente para identificar correctamente cuál es la causa de la visión nublada y, a continuación, aplicar el tratamiento más adecuado en cada caso.

De este modo, según sea el caso, se podrán optar por diferentes tratamientos adaptados para cada tipo de problema. En el caso de que la visión nublada tenga su origen en un problema de la visión como pudieran ser la miopía, hipermetropía, astigmatismo o presbicia, algunas de las soluciones más sencillas pasarían por el uso de gafas o lentes de contacto o, si se prefiere, mediante cirugía para corregir el defecto del ojo según cada caso.

Así mismo, en el caso de que la causa de la visión nublada no esté en el ojo, sino que simplemente se trata de un síntoma que se manifiesta en este órgano, se deberá adoptar un tratamiento acorde a cada caso, como por ejemplo sucedería en el caso de que la causa fuera una diabetes no diagnosticada.

Se me nubla la vista: cuándo acudir al médico

Como se puede deducir, la vista nublada tiene un espectro muy amplio de posibilidades a la hora de buscarle un origen. Por ello, lo más recomendable ante un episodio de vista nublada, será acudir al oftalmólogo lo antes posible para que pueda realizar una exploración de los ojos y descartar cualquier posible problema o enfermedad grave o, en el caso de encontrarla, adoptar las medidas de tratamiento lo antes posible con el fin de tratarla lo mejor posible.

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